De enfocar a las guapas de la grada a crearlas con IA: el machismo se reinventa en el Mundial de fútbol

Las aficionadas generadas por IA, que se han viralizado durante el Mundial, amplifican una práctica tan antigua como las retransmisiones deportivas: convertir a determinadas mujeres en parte del espectáculo

Las imágenes creadas por IA han tenido millones de visualizaciones
Las imágenes creadas por IA han tenido millones de visualizaciones
KiloyCuarto

No es algo nuevo. Sigue ocurriendo. En una pausa de cualquier evento deportivo, la cámara recorre las gradas y, oh sorpresa, termina deteniéndose en una mujer joven, guapa y normativa. Entre miles de aficionados, la elegida rara vez parece fruto del azar.

Tampoco es nuevo que las mujeres hayan ocupado un lugar ornamental en el deporte. Durante décadas fueron azafatas en los podios, acompañantes de los vencedores o reclamos publicitarios en circuitos y competiciones. Mientras los hombres competían, ellas formaban parte del decorado.

Los tiempos han cambiado y muchas de esas prácticas han desaparecido o han sido cuestionadas. Sin embargo, algunas lógicas parecen resistirse a marcharse. Tanto, que ya ni siquiera es necesario buscar entre el público. Las mujeres que se han viralizado durante este Mundial no existen.

Mujeres muy jóvenes, aniñadas

En las últimas semanas, decenas de imágenes de supuestas aficionadas han circulado por las redes sociales acumulando millones de visualizaciones. Jóvenes, sonrientes, enfundadas en camisetas nacionales y con una estética casi idéntica entre sí, muchas han sido compartidas con mensajes que las presentan como “la aficionada más guapa del Mundial” o acompañadas de comentarios que intentan averiguar quiénes son y de qué país proceden. Un análisis realizado por EFE Verifica reveló que detrás de muchas de estas fotografías no hay ninguna persona real, sino imágenes generadas mediante inteligencia artificial.

Pero quizá lo más llamativo no sea que sean falsas, sino lo parecidas que son entre sí. Cambian las camisetas, las banderas y los países, pero los rostros apenas varían. Mujeres extremadamente jóvenes, de piel perfecta, rasgos suavizados y expresiones dulcificadas. En algunos casos, incluso con una apariencia que roza lo aniñado.

La imagen, en realidad, no resulta extraña. Durante décadas, las mujeres han ocupado en el deporte un lugar visible, pero raramente central. Han estado en los podios, junto a los vencedores o en esos planos fugaces que las cámaras rescatan de las gradas. Mientras los hombres protagonizaban la competición, ellas aparecían como parte del espectáculo.

Del debate sobre las grid girls y la cosificación

En 2018, la Fórmula 1 eliminó a las llamadas grid girls, las modelos que acompañaban a los pilotos en la parrilla de salida antes de las carreras. La decisión abrió una intensa polémica entre quienes defendían que formaban parte de la tradición del espectáculo y quienes consideraban que perpetuaban una imagen de las mujeres ligada a su apariencia física y subordinada al protagonismo masculino.

La psicóloga especializada en violencia de género Miryam Al-Fawal sostiene que este tipo de dinámicas “refuerzan la cosificación cuando el cuerpo femenino deja de ser presencia y pasa a funcionar como reclamo visual”. En una línea similar, la psicoterapeuta especializada en mujer Bárbara Zorrilla advierte de que “la cosificación aparece cuando la persona deja de ser vista como sujeto y pasa a ser tratada solo como una imagen, un cuerpo o una función”.

Las imágenes creadas por IA han tenido millones de visualizaciones
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Según Zorrilla, el problema no reside únicamente en la apariencia física, sino en la reducción de la persona a aquello que representa visualmente. “Cuando eliges únicamente el rasgo y conviertes a la persona en un medio decorativo, ahí desaparece parte de su identidad”.

Cuando ya no hace falta una mujer real

Las imágenes virales de este Mundial introducen, sin embargo, una diferencia relevante.  No hay una mujer real convertida en reclamo visual. Lo que circula por las redes es directamente una construcción diseñada para ocupar ese lugar.

Quizá esa sea la verdadera novedad del fenómeno. No que las imágenes sean falsas, sino que hacen visible hasta qué punto la presencia de una mujer puede llegar a considerarse prescindible cuando lo único que parece importar es su apariencia.

Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.