Violencia contra las mujeres

El hogar, el lugar más peligroso para las mujeres en EE UU

El 69% de las mujeres estadounidenses que sufrió violencia física en el último año fue agredida en su propia casa y el 61% señala a su pareja como responsable

El principal escenario de la violencia contra las mujeres en Estados Unidos está en su propia casa y, con frecuencia, junto a una persona con la que mantienen o mantuvieron una relación sentimental. Así lo refleja la primera edición nacional de la United States Violence Experiences Survey (USVEX), que dibuja un mapa de la violencia especialmente preocupante para las mujeres.

El estudio, elaborado a partir de una muestra de 2.720 adultos mayores de 18 años y representativa de la población estadounidense, analiza experiencias de violencia física, sexual y dentro de la pareja. La encuesta fue realizada entre octubre y diciembre de 2025 y sus resultados muestran importantes diferencias en función del género.

Uno de los datos más contundentes tiene que ver con el lugar en el que se producen las agresiones físicas. Entre las mujeres que sufrieron este tipo de violencia durante el último año, el 69% señaló su hogar como escenario de los hechos. El porcentaje duplica el registrado entre los hombres, un 34%. Además, para ellas, el agresor tampoco suele ser un desconocido: el 61% identificó como responsable a su cónyuge o pareja sentimental.

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El 61% de las mujeres ha sufrido violencia por parte de su pareja

Los datos sobre violencia dentro de la pareja amplían todavía más la dimensión del problema. El 61% de las mujeres asegura haber experimentado alguna forma de violencia por parte de una pareja a lo largo de su vida, frente al 45% de los hombres. La categoría empleada por el informe es amplia e incluye desde abuso emocional y comportamientos de control hasta agresiones físicas y sexuales.

Las formas más graves tampoco son excepcionales. Casi una de cada cinco mujeres, el 19%, ha sufrido alguna vez violencia de pareja potencialmente letal, una categoría que engloba episodios como estrangulamientos, palizas, quemaduras o ataques en los que intervienen armas blancas o de fuego. Una de cada 33 mujeres, aproximadamente el 3%, declara haber experimentado violencia con armas de fuego dentro de una relación.

El problema, además, puede aparecer antes de alcanzar la edad adulta. El 13% de las mujeres encuestadas sufrió violencia de pareja durante la adolescencia, frente al 7% de los hombres. En términos poblacionales, el informe estima que casi 18 millones de mujeres estadounidenses experimentaron este tipo de violencia antes de cumplir los 18 años.

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95 millones de mujeres han sufrido violencia sexual

Fuera y dentro del ámbito de la pareja, la brecha se hace todavía mayor al analizar la violencia sexual. El 68% de las mujeres estadounidenses ha sufrido algún tipo de acoso o agresión sexual a lo largo de su vida, frente al 29% de los hombres. La estimación equivale a unos 95 millones de mujeres.

Las cifras incluyen diferentes formas de violencia. El 58% de las mujeres declara haber sufrido acoso sexual verbal; el 32%, acoso sexual físicamente agresivo; y el 8%, situaciones de explotación sexual. El dato más grave afecta a las relaciones sexuales forzadas: casi una de cada cuatro mujeres, el 23%, afirma haberlas sufrido alguna vez, lo que representa cerca de 32 millones de mujeres.

Solo durante 2025, el 9% de las mujeres experimentó alguna forma de violencia sexual, frente al 4% de los hombres. El estudio calcula que fueron aproximadamente 12,5 millones de mujeres. Cerca de un millón sufrió sexo forzado durante ese mismo periodo.

En este ámbito, sin embargo, el hogar deja de ser el escenario predominante para ellas. Entre las mujeres que sufrieron violencia sexual durante el último año, el 55% situó los hechos en espacios públicos y el 43% en el hogar.

Las consecuencias trascienden la agresión. Entre las mujeres que sufrieron violencia física durante el último año, el 48% afirmó haber padecido ansiedad o depresión a raíz de lo ocurrido y el 13% llegó a plantearse seriamente el suicidio. Pese a ello, únicamente el 10% presentó una denuncia formal y solo el 12% buscó atención médica o psicológica.

La violencia sexual presenta un patrón similar. Un 42% de las víctimas manifestó ansiedad o depresión, pero solo el 5% presentó una denuncia formal.

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