La crisis de Ceuta ya tiene una factura económica de más de 33 millones de euros y comienza a trasladarse con fuerza al empleo. El último informe de la Cámara de Comercio de la ciudad autónoma confirma que la caída del consumo, la ausencia de visitantes y la cancelación de acontecimientos clave durante agosto han golpeado especialmente al comercio, la hostelería y el turismo.
El impacto directo calculado hasta el cierre de agosto alcanza los 33.038.768 euros. La estimación se ha elaborado a partir de información aportada por 302 empresas, alrededor del 9,3% del tejido empresarial ceutí.
La cifra empeora además las primeras previsiones realizadas durante las semanas iniciales de la crisis de Ceuta, cuando todavía se esperaba una recuperación parcial de la actividad durante la segunda mitad del mes.
Tres de cada cuatro empresas ya han realizado ajustes laborales
Uno de los datos más preocupantes aparece en el mercado laboral. El 74% de las empresas consultadas asegura haber tenido que modificar la organización de sus plantillas como consecuencia de la pérdida de actividad. Esto no significa necesariamente que todas hayan despedido trabajadores: los ajustes incluyen reducciones de jornadas y horarios, cambios de turnos, aplazamiento de nuevas contrataciones y puestos vacantes que han dejado de cubrirse.
La incidencia aumenta precisamente en los sectores más afectados por la crisis de Ceuta. En el comercio, el porcentaje de negocios que ya ha tomado alguna medida laboral alcanza el 85,4%. En hostelería y restauración asciende hasta el 90,9%.
La Cámara todavía no ofrece una cifra consolidada sobre cuántos puestos de trabajo están directamente amenazados. Su advertencia, sin embargo, es clara: si la actividad económica tarda en recuperarse, unas medidas inicialmente temporales pueden acabar convirtiéndose en reducciones de empleo, cierres empresariales y pérdidas permanentes de puestos de trabajo.
Comercio y hostelería pierden más de la mitad de su facturación

El golpe ha sido particularmente intenso durante agosto. El comercio registró una caída media de la facturación del 53%, afectando a establecimientos de moda, calzado, hogar, tecnología, perfumería, alimentación y negocios mayoristas. Muchas empresas habían aumentado previamente sus existencias para aprovechar las Fiestas Patronales, cuya cancelación terminó dejando mercancía almacenada y costes que debían seguir afrontándose pese al desplome de los ingresos.
La hostelería y la restauración tampoco han escapado a la crisis de Ceuta. Su facturación se redujo de media un 50,7%, según la Cámara. La combinación de menores ventas con gastos fijos como alquileres, suministros, proveedores y nóminas ha provocado crecientes problemas de liquidez.
El turismo presenta unas cifras todavía más extremas. La demanda turística ordinaria y las llegadas procedentes de la Península se redujeron alrededor de un 90%. La ocupación hotelera cayó aproximadamente un 50%, aunque el descenso quedó parcialmente amortiguado por las habitaciones ocupadas por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, periodistas, funcionarios y otros profesionales desplazados por la emergencia.
El Gobierno moviliza 309 millones para Ceuta

El deterioro económico ha llevado al Gobierno a aprobar un plan extraordinario dotado con 309 millones de euros para los últimos cuatro meses de 2026. De esa cantidad, 80 millones están directamente relacionados con el apoyo a la actividad económica, mientras el resto se reparte entre seguridad, acogida humanitaria y servicios esenciales.
El paquete contempla 36,6 millones en ayudas directas para empresas y autónomos, además de medidas destinadas a estimular el comercio y el turismo. También se ha creado una línea de avales de 50 millones de euros gestionada por el ICO para facilitar financiación y liquidez, y se eleva de manera permanente hasta el 75% la bonificación de determinadas cuotas empresariales a la Seguridad Social.
Pedro Sánchez ha recordado además la ampliación extraordinaria de 100 millones de euros del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico de Ceuta iniciado en 2022. El desafío ahora será comprobar hasta qué punto estas medidas consiguen evitar que el daño coyuntural termine convirtiéndose en estructural.
Un daño de 170 millones que va mucho más allá de agosto
La mayor preocupación de la Cámara no termina en los 33 millones de pérdidas directas. Su estudio calcula por primera vez un posible deterioro de 170,1 millones de euros sobre la imagen, la confianza y la capacidad de Ceuta para atraer turistas, empresas, profesionales e inversiones.
Esta cantidad no puede sumarse directamente a las pérdidas de agosto porque responde a una metodología distinta y no constituye una tasación definitiva. Sirve, sin embargo, como primera aproximación al impacto que puede dejar la crisis de Ceuta incluso después de recuperar la normalidad.
El pesimismo empresarial refleja precisamente ese temor. Más del 80% de las compañías consultadas cree que seguirá registrando pérdidas en septiembre y, entre las que han realizado previsiones, la caída media esperada de la facturación ronda el 45% respecto al mismo mes del año anterior.
La emergencia migratoria puede haber dejado atrás sus momentos de mayor tensión, pero la crisis económica de Ceuta está lejos de haber terminado. Recuperar visitantes, consumo y confianza será ahora tan importante como las ayudas públicas para impedir que los ajustes temporales de las empresas terminen convirtiéndose en cierres y pérdida definitiva de empleo.

