“Iba a volver en avión a Sevilla, pero los horarios no me daban para llegar al trabajo y cogí el Iryo”, relata Jhoander Vasca, uno de los supervivientes del accidente entre un AVE de Renfe y un Iryo el pasado 28 de octubre a Artículo14.
Tras una noche disfrutando del concierto de uno de sus grupos favoritos en Madrid, Morat, Jhoander se marchó al hotel para subirse al Iryo con destino Sevilla a las 7:45 de la mañana y así llegar a la pizzería en la que trabaja habitualmente.
“Yo desde Sevilla a Madrid fui en avión, pero cogí el Iryo porque los horarios no me daban para llegar a mi trabajo. Entonces, salí súper temprano del hotel y con total normalidad”, señala Jhoander ya desde su casa en Sevilla.

Por el horario temprano al que salía el Iryo, Jhoander optó por dormir durante las más de dos horas que dura el trayecto de forma habitual. “Yo sentí que el tren se detuvo, pero a veces pasa, entonces no le puse mucha atención y seguí durmiendo”.
Los 23 minutos posteriores a esa primera parada fueron cruciales y los que convirtieron un “fallo” todavía por determinar en la investigación en una de las mayores catástrofes ferroviarias del país.
“Cuando me desperté salí volando, disparado hacia otros asientos, y por la caída me golpeé la cabeza y la cara. Me choqué con los asientos de delante y desperté en el siguiente”, expone Jhoander.
Una vez consiguió despertar, Vasca señala que se levanto “sin entender nada porque estaba dormido, y me desperté por un golpe y lleno de sangre”, relata. Así, prosigue que una vez consiguió ser consciente de la situación “vi a otras personas que estaban igual que yo, heridas. Cuando miré hacia el otro lado y vi el otro tren tirado, entendí lo que había pasado”.
En ese momento, Jhoander describe que “por el estado de shock” y por “miedo a que viniera otro tren” se lanzó por la puerta -ya que su vagón fue uno de los que quedó en pie sobre las vías- que alguien había abierto “para ayudar a bajar a otras personas”.
Hoy esta historia la cuenta desde su casa en Sevilla, donde pudo llegar el mismo miércoles 28 de octubre en autobús a las 21:30 de la noche.
Jhoander Vasca, con el párpado derecho roto y algunos rasguños por el golpe, se siente uno de los afortunados por haber sido uno de los supervivientes del Iryo y por contar con unas lesiones leves que en urgencias le trasladaron que le durarán “apenas unas semanas”.
De cara al futuro, y para exigir responsabilidades, Jhoander explica que “tengo entendido que el seguro del viajero se va a hacer cargo, aunque hasta el momento no sé si hay que esperar a una demanda colectiva”, e incide “que tampoco es descartable”.

