Una polémica sobre los límites éticos del patrocinio cultural ha sacudido al Festival de las Ideas de Madrid apenas dos días antes de su inauguración. Allianz y los organizadores del encuentro, el Círculo de Bellas Artes y La Fábrica, han acordado poner fin a la participación de la aseguradora alemana como patrocinador principal después de que más de 30 artistas, escritores e intelectuales amenazaran con retirarse por los vínculos económicos de la compañía con Israel.
El festival, que se celebrará del 17 al 20 de septiembre en distintos espacios de Madrid, vio peligrar parte de su programación después de que un grupo de participantes anunciara que suspendería su presencia mientras la organización mantuviera su relación con Allianz.
Entre quienes respaldaron la protesta se encuentran el director Rodrigo Sorogoyen, la presentadora Inés Hernand, el filósofo Paul B. Preciado, las escritoras Alana S. Portero y Marta Sanz y el músico Rodrigo Cuevas. En el comunicado, los firmantes aseguraban haber decidido colectivamente suspender su participación hasta que el festival se comprometiera públicamente a «no aceptar apoyos económicos, ni en esta ni en futuras ediciones, de entidades que colaboran con el Estado de Israel».
En el centro de la polémica se encuentran las inversiones gestionadas por Allianz y su filial estadounidense PIMCO. Los impulsores del boicot citaban datos de la consultora neerlandesa Profundo según los cuales el grupo Allianz-PIMCO acumulaba en septiembre de 2025 alrededor de 2.670 millones de dólares en bonos del Gobierno israelí. Según esa investigación, la cifra representaba aproximadamente el 51,8 % de las participaciones no israelíes recogidas en su base de datos en aquel momento.
Los firmantes también hacían referencia al informe presentado en 2025 por Francesca Albanese, relatora especial de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, titulado De la economía de la ocupación a la economía del genocidio. El documento señalaba a distintas empresas por sus relaciones económicas con Israel y mencionaba a Allianz a propósito, entre otras cuestiones, de las inversiones gestionadas a través de PIMCO.
La carta planteaba además una contradicción entre el tema elegido para esta edición y la procedencia de parte de su financiación. Comisariado por el filósofo Javier Moscoso, el Festival de las Ideas de 2026 gira alrededor del concepto de los «cuerpos» y aborda cuestiones como la vulnerabilidad, la violencia, la salud o los límites sociales.
«Un Festival de las Ideas que hace del cuerpo su tema central de reflexión no puede, al mismo tiempo, contribuir a blanquear a los actores económicos que permiten que tenga lugar un exterminio, una ocupación y un apartheid», sostenían los participantes. Para los firmantes, la cultura no constituye un espacio neutral, sino que también está atravesada por decisiones económicas y políticas.
Allianz iba a ejercer como patrocinador principal del festival por tercer año consecutivo. La compañía tenía prevista una presencia destacada durante las jornadas, incluido el denominado Escenario Allianz de Plaza de España, concebido como uno de los principales espacios abiertos de conversación, además de actividades vinculadas a la salud y el bienestar.
A principios de septiembre, Olivia Loewe, responsable de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Allianz Seguros, había defendido la colaboración con el festival como parte del compromiso de la compañía con «el diálogo, la escucha activa, el pensamiento crítico y el intercambio de ideas».
La controversia llegó también al ámbito político. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, expresó su preocupación por la presencia de empresas con determinados vínculos económicos con Israel en acontecimientos culturales españoles, aunque evitó respaldar de forma general un criterio único para todos los patrocinios y defendió analizar cada caso.
Finalmente, este martes, Círculo de Bellas Artes, La Fábrica y Allianz acordaron la retirada de la aseguradora. La directora del Festival de las Ideas, Marcela Vélez, ha explicado que la aportación económica de Allianz ya se había producido y tendrá que ser devuelta, por lo que la decisión dejará un importante agujero en las cuentas del encuentro.
Según Vélez, la organización decidió asumir ese coste ante el malestar manifestado por los participantes. El festival mantiene, pese a todo, las actividades previstas entre el jueves y el domingo y tratará de eliminar la presencia de la marca Allianz de sus espacios y materiales siempre que sea posible.
La retirada resuelve la amenaza inmediata de boicot, pero deja abierta una cuestión más amplia que trasciende al propio Festival de las Ideas: hasta qué punto puede separarse la financiación privada de un acontecimiento cultural de las actividades económicas y políticas de las empresas que lo sostienen.
Una pregunta especialmente incómoda para un festival concebido, precisamente, como espacio para el pensamiento crítico.

