El calendario cultural madrileño entra de lleno en el otoño con el regreso de Estampa a IFEMA Madrid para su 34.ª edición. Desde hoy y hasta el 27 de septiembre, el Pabellón 5 reúne galerías, coleccionistas, artistas y profesionales alrededor de una feria que ha hecho del galerismo español y portugués y del impulso al coleccionismo sus principales señas de identidad.
Frente a las dimensiones y el carácter internacional de ARCOmadrid, Estampa propone una experiencia más concentrada. Programa General, proyectos emergentes y actividades dedicadas al coleccionismo conviven en un único pabellón, permitiendo recorrer la feria sin la sensación de querer abarcarlo todo a la vez. Ese tamaño también favorece una relación más directa entre galerías, compradores habituales y quienes se acercan por primera vez al mercado del arte.
Esther Ferrer: performance, sonido y radicalidad conceptual
La gran protagonista de Estampa 2026 es Esther Ferrer, artista invitada de esta edición. Nacida en San Sebastián en 1937, es una figura fundamental de la performance en España y una de las principales representantes del arte conceptual español. Su trayectoria está ligada al minimalismo, los movimientos feministas de los años setenta y el grupo ZAJ, fundado en 1964 por Juan Hidalgo, Walter Marchetti y Ramon Barce, del que Ferrer formó parte.
A lo largo de su carrera, el cuerpo se ha convertido en una de sus principales herramientas de trabajo. El tiempo, el espacio, el movimiento, el azar o la transformación aparecen de manera recurrente en unas obras atravesadas también por el humor y el absurdo. Su práctica, sin embargo, no se limita a la acción: comprende asimismo fotografía, dibujo, collage y arte sonoro.
Para esta edición, Ferrer presenta una pieza creada específicamente para Estampa. Su presencia se completa con una exposición comisariada por Lorena Martínez de Corral a partir de obras procedentes de colecciones privadas españolas. La feria convierte así a la artista no solo en invitada de honor, sino en uno de los hilos conductores de su programación.

Ensayo Futuro: tomar el pulso a la nueva escena
El Programa General reúne nombres consolidados como Max Estrella, Espacio Mínimo, Cayón, Moisés Pérez de Albéniz, Polígrafa Obra Gráfica, RocíoSantaCruz o VETA by Fer Francés, junto a galerías más recientes que han ido ganando presencia en el panorama nacional.
Pero una de las apuestas más claras por la renovación aparece en Ensayo Futuro, la sección comisariada por Jesús Alcaide y dedicada a galerías y espacios emergentes creados en España durante los últimos años. En esta edición participan, entre otros, Enhorabuena Espacio, Lapislázuli, Panarteria, Garaje Bonilla, Arias Rego y Project Space AP1.
La sección se completa con Interferencias, concebida como un espacio de reflexión sobre nuevas formas de producir, mostrar y difundir arte dentro del contexto madrileño y nacional. Más que separar una escena «joven» del mercado consolidado, Estampa intenta así hacer convivir distintas generaciones y modelos de galería dentro de la misma feria.
El arte de empezar a coleccionar
El otro gran eje de Estampa es el coleccionismo. La propia feria se define alrededor del fomento del mercado del arte y concede un peso especial a quienes sostienen ese ecosistema mediante la adquisición y conservación de obras. Su programa COLECCIONA, auspiciado por el Ministerio de Cultura y con el apoyo de la Fundación Banco Santander, busca precisamente extender socialmente la figura del coleccionista y explicar su papel en la supervivencia de galerías y artistas.
Para alguien que nunca ha comprado una obra, una feria de arte puede parecer un territorio reservado a especialistas y grandes fortunas. Estampa intenta rebajar parte de esa distancia. En un mismo recorrido conviven pintura, fotografía, escultura, obra gráfica y ediciones, con galerías de perfiles y trayectorias muy diferentes.

Empezar a coleccionar tampoco exige necesariamente buscar la pieza más cara o el nombre más conocido. Preguntar precios, interesarse por la trayectoria de un artista, hablar con un galerista o descubrir una obra que uno quiera seguir mirando cuando haya terminado la feria forman parte del mismo proceso. En ese sentido, Estampa funciona tanto como mercado como lugar para aprender a orientarse dentro de él.
La adquisición de obras tiene además presencia institucional a través de los distintos premios y programas de compra asociados a la feria, que contribuyen a incorporar trabajos expuestos en Estampa a colecciones públicas y privadas.
Un punto de encuentro para el otoño artístico
Entre el peso histórico de Esther Ferrer, la renovación de Ensayo Futuro y una programación construida alrededor del galerismo y el coleccionismo, Estampa llega a su 34.ª edición intentando conservar un equilibrio difícil: ser una feria comercial sin reducir el arte únicamente a su precio y acercar el mercado a nuevos públicos sin ocultar que, al fin y al cabo, se trata también de comprar y vender.
Del 24 al 27 de septiembre, el Pabellón 5 de IFEMA vuelve así a convertirse en uno de los primeros grandes puntos de encuentro de la temporada artística madrileña.

