Últimamente no veo muchas series. Primero porque no encuentro el tiempo para hacerlo. Y segundo porque estoy agotada (asfixiada) entre tanta oferta de violencia audiovisual vendida como producción intrigante y aseada. Cansada de historias de odios descontrolados, gente desquiciada, viciosa, mala, mafiosa y loca de atar…. Lo que ocurre, es que la semana pasada caí enferma con gripe y me acordé de una recomendación de mi querida Antonia Fernández Corrales, de La Ciudad de las Damas, el club de lectura que tengo el honor de dirigir y…oh, maravilla, ocurrió lo inesperado.
¿Será cierto? Descubro que la serie no es sólo refrescante, entretenida, estética, estimulante, sino que tiene una banda sonora espectacular (que no paro de escuchar en bucle), -querida Anne Chmelewsky, mi más sincera enhorabuena-, y una protagonista absolutamente maravillosa. Pero es que además, la puedo ver en familia, porque es para todos los públicos. ¿Pero, dónde se ha visto eso? no quepo en mí de gozo: hay una oportunidad para aquellos consumidores que somos sensibles a la violencia, – que también tenemos derecho a existir- y “habemus” serie encantadora para recomendar. Querida Antonia, qué razón tenías.
La bondad que Jane Austen dejó escapar
El efecto mariposa con el que Jane Austen ha traspasado los años (más de 200) y llegado hasta nuestros días llega ahora en forma de serie con “La otra hermana Bennet“, una producción británica de época producida por Bad Wolf para BBC One en 2026, basada en la novela homónima de Janice Hadlow y ambientada en el universo de Orgullo y Prejuicio. La protagonista de nuestra historia es Mary Bennet, la hermana que Jane Austen dejó siempre en segundo plano. La producción tiene una duración de 10 episodios de media hora cada uno y está protagonizada por la actriz británica Ella Bruccoleri, que borda el personaje, con un enfoque empático y feminista arrollador.
Una trama transformadora, que pone la bondad en el centro
La serie empieza dentro de la historia que conocemos de “Orgullo y prejuicio”, pero contada desde los ojos de Mary, la hermana menos atractiva y más intelectual de las cinco. Mientras las cuatro hermanas de Mary reciben la admiración de todos por su gracia y su belleza natural, Mary se siente constantemente ignorada, ridiculizada y poco querida por la sociedad, pero sobre todo por su madre. Una señora terriblemente irritante, quejica e insufrible que conoce muy bien cuáles son los objetivos de la mujer en la sociedad victoriana británica en la que vive y que no duda en amargarle la vida a su hija para conseguirlos.
Mary Bennet no es la más guapa, ni la más ingeniosa, ni la más simpática. Sin embargo es lista, inteligente y bondadosa. Al principio nuestra protagonista concentra todas sus energías en querer agradar a la tirana de su madre, que no ceja en su empeño por ningunearla y ridiculizarla, e intenta compensar esta falta de encaje que tiene en la sociedad en la que vive refugiándose en los libros y el estudio. La pobre confía en que, si demuestra suficiente inteligencia y corrección, conseguirá el reconocimiento su familia. Pero no. Tendrá que enfrentarse sola con la realidad y luchar por encontrar un lugar en el mundo para ella.
Cuando sus hermanas se casan y muere su padre, el señor Bennet, Mary queda en una situación económica muy vulnerable. Tiene que abandonar su hogar porque no tiene herencia y decide aceptar la invitación de trabajar como institutriz en casa de sus tíos, que viven en Londres. Allí comienza la aventura, la transformación de nuestra protagonista y la construcción en libertad de un personaje que nos emociona, nos divierte y nos sorprende a partes iguales.
Marriage or misery
La premisa sobre la que había sido educada toda una generación de mujeres se resume muy bien con una pregunta, ¿qué eliges, marriage or misery? Mary coge este terrible concepto vital que acosaba el futuro de las señoritas de la época victoriana y con la ayuda de sus tíos, lo transforma. La protagonista rompe con los esquemas preestablecidos y abre un nuevo camino para el que las mujeres de la época no estaban preparadas. Ser independiente al matrimonio, tener un futuro más allá, ser feliz, sin depender de los hombres. Y sobre todo, demostrar que la bondad es la mayor expresión de la inteligencia.
Mary Bennet deja de ser el personaje ridículo que aparece en segundo plano y se convierte en una auténtica heroína romántica, cuya historia logra conectar y emocionar con los espectadores con una propuesta de gran valor que podéis encontrar en Movistar +. La vais a recomendar. A mí me ha hecho feliz. (Y a mi hija de 11 años, también).

