Teatro

Más allá de Lorca: Mercedes Pinto vuelve a escena en el centenario de la Generación del 27

Con el estreno madrileño de la recuperada obra de Mercedes Pinto 'Un señor... cualquiera', de 1930, el teatro español desplaza el foco de Lorca para reclamar las voces femeninas silenciadas de la Edad de Plata

Durante décadas, las celebraciones teatrales de la Generación del 27 giraron casi exclusivamente alrededor de Federico García Lorca. Sin embargo, a medida que se acerca el centenario de aquel movimiento cultural, está teniendo lugar una transformación en los escenarios españoles. Directores, investigadores y compañías jóvenes están ampliando el canon para recuperar a dramaturgas, poetas y ensayistas cuyas contribuciones quedaron marginadas durante casi un siglo por las convenciones sociales, la Guerra Civil y el exilio.

En el centro de este cambio está el estreno de Un señor… cualquiera, una afilada sátira escrita en 1930 por la autora canaria Mercedes Pinto. Producida por LaJoven en colaboración con el Ayuntamiento de Getafe, la obra se estrena hoy en el Teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa, donde podrá verse hasta el 4 de octubre en la Sala Jardiel Poncela. Dirigida por José Luis Arellano García y Mabel del Pozo, con versión de Raúl Losánez, la producción funciona también como punto de partida para reevaluar a las pioneras de la Edad de Plata.

Una voz feminista temprana resucitada

Estrenada por primera vez en el Teatro Solís de Montevideo en 1930, Un señor… cualquiera, de Mercedes Pinto, es una farsa combativa que hace añicos las convenciones burguesas. La obra parte de una dinámica familiar —un marido, una mujer, un hijo, un amante y una sombra simbólica— para examinar cómo los códigos morales se resquebrajan bajo la presión social. A través de la ironía, los personajes simbólicos y recursos próximos al teatro de marionetas, Pinto construye una ácida crítica de las coerciones del matrimonio al tiempo que reivindica la independencia femenina.

La vida de Pinto reflejó el espíritu rebelde de su escritura. En 1923, su polémica conferencia en Madrid, El divorcio como medida higiénica, indignó a los sectores conservadores y contribuyó a empujarla al exilio. Su trayectoria la llevó por Uruguay, Chile, Cuba y México, donde desarrolló una prolífica carrera como periodista, dramaturga y oradora. También fue autora de la novela Él, que años después Luis Buñuel llevaría al cine.

Como señala Losánez, Pinto fue una precursora de la igualdad entre hombres y mujeres en la España de los años veinte y anticipó muchos de los debates que después asociaríamos a las creadoras del 27. Sin embargo, su obra permaneció prácticamente desconocida dentro de un canon históricamente masculinizado. Para acompañar el montaje, LaJoven y el Teatro Fernán Gómez han organizado además actividades en torno a su legado, entre ellas un encuentro el 25 de septiembre con su nieta, Alejandra Rojo, y la directora Mabel del Pozo para abordar el pensamiento feminista de la autora.

Helena Lanza, Raúl Martín y Paula Feror, protagonistas de ‘Un señor… cualquiera’.
Ilde Sandrin

Recuperar a Las Sinsombrero y la Edad de Plata

La recuperación de Pinto forma parte de un movimiento más amplio dentro de las instituciones culturales españolas. El nombre de Las Sinsombrero remite al célebre episodio en el que Maruja Mallo, Margarita Manso, Salvador Dalí y Federico García Lorca se quitaron el sombrero en plena Puerta del Sol como gesto de rebeldía intelectual, provocando la hostilidad de algunos transeúntes. El término sirve hoy para reunir a una destacada generación de creadoras nacidas en torno al cambio de siglo, entre ellas Concha Méndez, María Teresa León, Luisa Carnés, Ernestina de Champourcin o María Zambrano.

En los últimos años, distintas producciones han devuelto a escena a muchas de estas figuras. La galardonada Donde no habita el olvido, de Romina R. Medina y la compañía La Intempesta, dramatiza las vidas de cinco mujeres Sinsombrero desde una perspectiva de género. De manera similar, la adaptación teatral de la novela de Luisa Carnés Tea Rooms. Mujeres obreras, dirigida por Laila Ripoll, volvió a poner el foco sobre una autora de extracción obrera cuya obra quedó durante décadas fuera del canon. Carnés, que también escribió teatro de agitación y propaganda durante la Guerra Civil antes de morir en el exilio mexicano, representa otra de esas voces que ahora regresan al repertorio.

Un cambio permanente en el canon español

Las propias instituciones nacionales empiezan a reflejar este desplazamiento. La temporada 2026/2027 del Teatro de la Zarzuela se alinea de manera explícita con el centenario del 27, con un ciclo de conciertos titulado Las Sinsombrero en su espacio Ambigú, un homenaje flamenco de Carmen Linares a las poetas de la época y Bailar al gallo, una nueva producción de danza de Olga Pericet y Marco Flores. Al mismo tiempo, las investigaciones sobre el teatro del exilio de autoras como María Teresa León y Victorina Durán en Argentina muestran hasta qué punto aquellas dramaturgas trasladaron también sus inquietudes políticas a los escenarios.

Al abrir esta temporada con Un señor… cualquiera, LaJoven demuestra que recuperar estas voces no es un simple ejercicio de nostalgia. Supone devolver al escenario un repertorio combativo cuyas preguntas sobre la identidad, la justicia y la autonomía conservan una inesperada vigencia. El centenario de la Generación del 27 deja así de ser únicamente un monumento a sus nombres más célebres para convertirse en una oportunidad de revisar quiénes quedaron fuera del relato. Y, esta vez, las mujeres que también construyeron aquella vanguardia empiezan por fin a ocupar el centro del escenario.

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