La plataforma HBO Max presentó en el Espacio Movistar el primer capítulo de Ravalear, su nueva serie ambientada en el Raval de Barcelona que mezcla thriller y denuncia social para abordar temas como la especulación inmobiliaria, los desahucios y la transformación de los barrios. La ficción sigue a Àlex, interpretado por Enric Auquer, y a su familia, propietarios de un restaurante histórico del barrio que ven cómo su vida y su negocio quedan amenazados tras la llegada de un fondo de inversión. En el centro del relato aparece la tensión entre la memoria de un barrio construido por sus vecinos y una transformación urbana que empuja poco a poco a quienes lo han sostenido durante años fuera de él.
La serie, rodada en catalán y con estreno previsto en HBO Max el 23 de mayo, nace de una experiencia cercana a su director, Pol Rodríguez, quien explicó durante el coloquio posterior a la proyección que la historia surge a partir de una vivencia familiar ligada a la pérdida de un restaurante en un contexto marcado por la presión inmobiliaria. Esa experiencia personal atraviesa toda la serie y se convierte en el punto de partida de una ficción que utiliza el suspense para hablar de una realidad reconocible en muchas ciudades: locales y viviendas que cambian de manos, alquileres que se disparan y vecinos que terminan desplazados de sus propios barrios.
Durante el encuentro, Enric Auquer definió la serie como “una venganza personal de Pol contra la especulación y la gentrificación de los barrios”, dejando claro el componente emocional y político que atraviesa el proyecto. La historia no se limita únicamente al drama de una familia, sino que amplía el foco hacia todo el ecosistema del Raval y hacia las dinámicas urbanas que afectan a quienes viven en él.

El barrio como eje
Ese peso del barrio dentro de la serie fue uno de los aspectos más comentados durante el coloquio. El Raval no aparece como un simple escenario, sino como una presencia constante que condiciona a los personajes y marca el tono de la historia. María Rodríguez Soto, que interpreta a Marta, una abogada en un pequeña empresa a punto de la bancarrota, señaló que “la gentrificación está en todas partes” y destacó que el barrio funciona casi como un personaje más dentro de la ficción.
La puesta en escena también responde a esa idea de cercanía y tensión constante. Rodríguez explicó que la serie fue rodada buscando que el espectador sintiera “las emociones y el terror de los personajes”, utilizando planos cerrados y movimientos de cámara que acompañan de cerca a los protagonistas. María Rodríguez Soto añadió que convertir esta historia en un thriller fue “la mejor forma de abordar este tema”, precisamente porque permite trasladar al público la sensación de presión y amenaza que viven muchos vecinos ante la posibilidad de perder su hogar o su negocio.

La voluntad de autenticidad atraviesa también la producción. Parte del rodaje se realizó en localizaciones reales del Raval y el equipo incorporó vecinos y actores no profesionales del barrio. Según explicó el director, incluso el catering se organizó junto a asociaciones locales para mantener el vínculo con el entorno que inspira la historia y evitar que el barrio quedara reducido a un decorado.
Junto a Enric Auquer y María Rodríguez Soto, el reparto cuenta con Sergi López, Francesc Orella, Quim Ávila, Lluïsa Castell, Alba Guilera, Noor Ul Huda y Mohamed Ben Moula, además de una colaboración especial de Marc Martínez. La combinación de intérpretes consolidados con vecinos del propio Raval refuerza el carácter coral de una serie que busca moverse constantemente entre ficción y realidad social.
Un estreno con recorrido
Tras la proyección, varias de las reacciones del público coincidían en una misma sensación: “Me he quedado con ganas de más”. Otros asistentes destacaban que la serie “abre temas muy interesantes: la ocupación, las inmobiliarias, el miedo a que te echen o te suban el alquiler”. Comentarios que reflejan cómo la ficción conecta con preocupaciones reales presentes en muchos barrios en transformación.
Además de su estreno en plataforma, Ravalear ya ha logrado recorrido internacional al convertirse en la primera serie española seleccionada en la sección Berlinale Special Series del Festival Internacional de Cine de Berlín 2026. Un reconocimiento que sitúa la producción entre las ficciones españolas más comentadas del año y que confirma la capacidad de la serie para convertir un conflicto local en una historia con alcance universal.
Después del primer capítulo y del coloquio con el equipo, Ravalear se presenta como una ficción que combina tensión narrativa, memoria barrial y conflicto social para hablar de una realidad cada vez más presente en muchas ciudades: la lucha de quienes intentan permanecer en lugares que poco a poco dejan de pertenecerles.

