Santiago Posteguillo, escritor: “Julio César es el creador de Occidente, es normal que nos fascine”

Posteguillo culmina la primera mitad de su saga sobre Julio César y reflexiona sobre Roma, Occidente y los peligros de idealizar el pasado

Santiago Posteguillo - Cultura
Una fotografía de archivo del escritor.
Santiago Posteguillo

Santiago Posteguillo ha dedicado buena parte de su vida literaria a Roma, pero Julio César era otra cosa. No era simplemente un personaje más dentro de la historia antigua. Era el centro del laberinto. El escritor valenciano, filólogo, lingüista y uno de los grandes nombres de la novela histórica en español, reconoce que llevaba años conviviendo con ese proyecto antes de atreverse a escribirlo. “Es un proyecto que ha estado conmigo desde siempre, pero me daba vértigo”, confiesa el autor, como recogen en Infobae.

Ese vértigo tenía una explicación sencilla: César no llega solo. A su alrededor aparecen Pompeyo, Craso, Cicerón, Marco Antonio, Cleopatra, Bruto y Augusto. Cada uno de ellos podría sostener una saga propia. Por eso Santiago Posteguillo necesitó escribir antes sobre Escipión, Trajano y Julia Domna. Necesitó probarse, construir oficio, medir fuerzas con Roma desde distintos ángulos. Solo entonces sintió que podía entrar en la vida del hombre que, según él, cambió para siempre la historia de Occidente.

El resultado es un proyecto de largo aliento: doce años de trabajo y seis novelas. Ya han aparecido Roma soy yo, Maldita Roma y Los tres mundos, la tercera entrega de la serie dedicada a Julio César, centrada en la conquista de las Galias y en la colisión entre Roma, Galia y Egipto. La propia editorial presenta Los tres mundos como la continuación del ascenso político de César y uno de sus mayores desafíos históricos.

El escritor que necesitó ocho novelas para llegar a César

Antes de César, Santiago Posteguillo ya era un autor de masas. Publicó Africanus: el hijo del cónsul cuando tenía 41 años y completó después una trilogía sobre Escipión el Africano que lo consolidó como bestseller. Luego llegó la serie sobre Trajano y más tarde Yo, Julia, novela con la que ganó el Premio Planeta, seguida por Y Julia retó a los dioses.

Pero César exigía otra escala. “Cuando aún no había publicado nada, empezar por Julio César implicaba meterse en el universo de muchos personajes”, recuerda el autor en Infobae. La frase revela la dificultad narrativa del proyecto. Contar a César no es contar solo una biografía, sino reconstruir una red de ambiciones políticas, guerras, alianzas, traiciones y transformaciones culturales.

Santiago Posteguillo, escritor: "Julio César es el creador de Occidente, es normal que nos fascine"
Las tres novelas que componen la trilogía de Escipión.
Santiago Posteguillo

En Los tres mundos, Santiago Posteguillo aborda la conquista de las Galias entre el 58 y el 53 a. C., un periodo clave para entender el ascenso definitivo de César. RTVE ha señalado que el ciclo dedicado al personaje tendrá seis novelas en total si el plan del autor se mantiene, con esta tercera entrega centrada en la guerra de las Galias, la política romana y el Egipto de Cleopatra y Tolomeo XII.

“César fascina porque forja Occidente”

La tesis de Santiago Posteguillo es tan clara como contundente. Julio César fascina porque no pertenece solo a la historia de Roma, sino al origen de la civilización occidental. “César fascina porque forja Occidente, porque crea Occidente”, afirma. Y añade una frase aún más directa: “Somos hijos de César”.

Para el escritor, la conquista de las Galias no fue únicamente una campaña militar. Fue el momento en que una Hispania romanizada, el poder central de Italia y los territorios galos empezaron a formar un espacio político y cultural que acabaría definiendo buena parte de Europa.

“Luego podemos tener los debates que queramos sobre si Occidente ha sido bueno o malo, positivo o perverso para el mundo, pero es incuestionable que Occidente lo crea César en esos cinco años”, sostiene.

Santiago Posteguillo, escritor: "Julio César es el creador de Occidente, es normal que nos fascine"
Fragmento de la portada de la novela ‘Los tres mundos’.
Penguin Random House

La fascinación por Roma, en ese sentido, no sería una moda ni un capricho estético. Sería una forma de mirar hacia una genealogía. El idioma, el derecho, la organización política, los senados, los congresos e incluso algunos hábitos cotidianos conservan rastros de aquella civilización. Santiago Posteguillo lo resume con una comparación familiar: “Te pueden gustar tus padres, pero no puedes cuestionar que son tus padres. Pues eso nos pasa con Roma”.

El riesgo de idealizar Roma

Esa mirada no está exenta de peligros. Santiago Posteguillo sabe que Roma ha sido idealizada, utilizada y manipulada muchas veces. El ejemplo más evidente, recuerda, fue el fascismo italiano. “Mussolini hizo una manipulación pura y dura”, señala. El dictador construyó la Vía de los Foros Imperiales para sus desfiles militares y para proyectar una imagen de continuidad con una Roma todopoderosa. “Mussolini se apoyaba en ese origen de Occidente para justificar acciones absolutamente injustificables”, añade.

El escritor distingue entre reconocer el peso de Roma y convertirla en un altar político. Esa diferencia es esencial. Roma forma parte de nuestro origen, pero no puede leerse como una civilización pura, perfecta o moralmente superior. El enamoramiento por el pasado, dice Santiago Posteguillo, puede funcionar como cualquier enamoramiento: primero idealiza, después obliga a mirar de frente los defectos.

Por eso sus novelas buscan un equilibrio entre admiración y realidad. En ellas aparecen la grandeza militar, el talento político y el brillo cultural, pero también la corrupción, la traición y la inmoralidad. “Yo intento que mi pasión por esa civilización de la que somos hijos no me ciegue”, explica. Esa frase funciona casi como una poética de su obra: entretener, documentar y, al mismo tiempo, invitar a pensar.

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