Una vida ligada al mar y navegando en las aguas, que ha terminado derivando en el trabajo entre las olas del llamado ciberespacio.
La sargento Alejandra Vicens lleva cosa de un año destinada en el Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE). Pero antes de eso, los océanos y los ríos eran su lugar de servicio (y también de ocio). Pero ni el cielo ha sido el límite para la gallega.
Nacida en Madrid y criada en Ribeira, en la comarca del Barbanza (A Coruña, Galicia), a Vicens siempre le ha gustado navegar. Tal y como contó en una entrevista a La Voz de Galicia, con tan solo 5 años empezó a aprender a surcar la ría de Arousa, la más cercana a su hogar. Sus padres le apuntaron al Club Náutico Deportivo de Ribeira, donde adquirió los conocimientos de navegación desde niña.
Sin embargo, al crecer, la madrileña decidió estudiar un grado en Ingeniería Informática. Además, como siempre se había sentido atraída por las Fuerzas Armadas, decidió seguir su instinto y opositó para estas.
Se puede pensar que intentaría acceder a la Armada, pero la realidad es que Alejandra ingresó en el Ejército del Aire y del Espacio. De hecho, aún estudiaba la carrera cuando se incorporó a este. Allí sirvió unos años en la Policía Aérea, la unidad encarga por velar por el control y la seguridad de las bases aéreas militares del país.
Agua, aire y ciberespacio: la sargento Vicens domina todos los “elementos”

Del cielo, la sargento volvió al agua, incorporándose a la Armada. Allí pudo retomar su gran pasión, la vela. E incluso ha formado parte de varias competiciones deportivas ligadas a esta disciplina, tanto con otros militares como participando en clubes civiles.
Sin ir más lejos, Alejandra ha sido subcampeona del mundo en categoría vaurien, dos veces campeona de Galicia en clase optimist, campeona de España de vaurien, tercera en el Campeonato Nacional Militar y subcampeona de España en snipe. La joven gallega sigue compitiendo siempre que tiene la oportunidad.
Todo eso, compatibilizando su pasión con su trabajo. El año pasado, de hecho, se graduó como suboficial en Ferrol. Llevaba únicamente un año en la Armada.
Con su empleo de sargento bajo el brazo, a Vicens le llegó una oportunidad que no dejó escapar: formar parte del Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE).
El Ministerio de Defensa define este Mando como la “unidad responsable del planeamiento, la dirección, la coordinación, el control y la ejecución de las operaciones en o a través del ciberespacio de interés para la Defensa Nacional, y en otras áreas del ciberespacio que se le encomiende”.
En concreto, la barbanzana está destinada en la Oficina de Relaciones Institucionales del MCCE. Este departamento se encarga de la comunicación institucional, la difusión de la labor y las relaciones externas del Mando Conjunto, llevando la ciberseguridad nacional al ámbito civil, académico y empresarial.
Así pues, Vicens ha recuperado su parte de ingeniera informática. Ahora, la ha puesto al servicio de todos los españoles y las españolas, con el fin de divulgar la importancia de la seguridad en el entorno digital.
Además, ayuda a las Fuerzas Armadas en su papel como defensor de España frente a las amenazas digitales cada vez más frecuentes y avanzadas. Sin duda, la gallega no solo sigue demostrando sus habilidades sobre el agua, sino también navegando en el mundo ciberespacial.

