La Armada ha desplegado capacidades operativas adicionales en Ceuta. El Buque de Acción Marítima (BAM) Rayo atracó el lunes en el puerto de la ciudad autónoma, respondiendo al operativo de vigilancia marítima intensificado tras la entrada masiva de miles de personas por la frontera del Tarajal la semana anterior. Este hecho, ha obligado al Gobierno a movilizar recursos en todos los flancos operativos.
El buque, que forma parte del Mando Naval de Canarias y está basado en Las Palmas, participaba ya en operaciones habituales de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) en el estrecho de Gibraltar y mar de Alborán. Estas misiones incluyen patrullaje permanente de rutas migratorias, coordinación con buques de la Guardia Civil, vigilancia de espacios de soberanía nacional y control del tráfico irregular. Su llegada a Ceuta amplía ahora las capacidades de control marítimo en una zona de especial sensibilidad operativa, coincidiendo con el refuerzo del dispositivo de seguridad estatal ante el incremento de intentos de entrada irregular.

Coordinación multinacional y operativa
El BAM Rayo operará coordinado con Policía Nacional, Guardia Civil y fuerzas marroquíes bajo protocolos de cooperación fronteriza. Su despliegue en Ceuta permite ampliar la cobertura de vigilancia visual y radar, fundamental en una zona donde confluyen rutas migratorias, tráfico comercial y operaciones de seguridad multinacionales.
Diseño versátil para operaciones prolongadas
Con una eslora de 93,9 metros, una manga de 14,2 metros y desplazamiento cercano a las 2.700 toneladas, el BAM Rayo está diseñado para operaciones de larga duración. Su autonomía de 8.000 millas náuticas y velocidad superior a 20 nudos le permiten mantener vigilancia sostenida en el Estrecho durante semanas. El buque prioriza versatilidad: dispone de cubierta de vuelo y hangar para operar un helicóptero medio, además de embarcaciones semirrígidas de alta velocidad que facilitan misiones de abordaje, rescate y vigilancia marítima.

Armamento y sistemas de combate
El BAM Rayo porta capacidades defensivas significativas. Su armamento principal es un cañón 76/62 milímetros en la proa, diseñado para hacer frente a amenazas de superficie y aéreas, asociado a la dirección de tiro Dorna. Completan su capacidad defensiva dos montajes automáticos de 25 milímetros MK 38 MOD 2A, sistemas de lanzamiento de señuelos Mk36 SRBOC, y equipamiento de guerra electrónica.
El buque integra el sistema de combate Scomba y un Sistema Integrado de Control de Plataforma (SICP), ambos desarrollados por Navantia para la Armada. Esta arquitectura permite cumplir misiones operativas con una dotación reducida, aumentando eficiencia en vigilancia. El SICP incorpora sistemas avanzados de detección, comunicaciones digitales y coordinación de fuego, facilitando operaciones en ambiente marítimo congestionado.

La serie BAM: evolución de capacidades
El BAM Rayo es el segundo de una serie de cuatro buques dependientes del Mando Naval de Canarias. Estos buques representan la modernización de la flota de vigilancia costera española, con capacidades superiores a generaciones anteriores. La serie mantiene potencial de crecimiento operativo, permitiendo integrar nuevos sistemas de defensa y vigilancia según evolucionen las amenazas.
Misiones en la frontera marítima
Los BAM están diseñados para llevar a cabo operaciones de seguridad marítima, protección de intereses nacionales y control de espacios de soberanía e interés nacional. Su misión en Ceuta incluye vigilancia y control de tráfico marítimo, colaboración con Fuerzas de Seguridad del Estado contra narcotráfico e inmigración ilegal, y protección de espacios costeros estratégicos.

