El tricornio, uno de los símbolos más reconocibles de la Guardia Civil desde 1844, vuelve al centro del debate público. La posibilidad de registrar oficialmente esta prenda histórica para evitar usos que generen confusión ha abierto una reflexión sobre la protección de los emblemas institucionales y la preservación de la identidad del Cuerpo
Para ello, la Asociación Profesional de Cabos de la Guardia Civil (Aprogc) ha remitido una carta formal a la Dirección General de la Guardia Civil solicitando el registro del tricornio ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) con el objetivo de impedir usos que puedan inducir a error o desvirtuar su significado institucional.
Bajo el lema “El tricornio no es un disfraz”, la organización considera que esta prenda, símbolo inequívoco del Cuerpo desde su fundación en 1844, debe contar con la misma protección legal que ya tienen el nombre y los emblemas oficiales de la institución.
Desde la creación de la Guardia Civil, el tricornio -también conocido como sombrero de tres picos– ha sido una seña de identidad reconocida tanto dentro como fuera de España. El modelo actual, vigente desde 1989, forma parte esencial de la imagen institucional del Instituto Armado. Aprogc subraya que no se trata de un mero complemento del uniforme, sino de un elemento histórico y simbólico con el que se sienten identificados los agentes y por el que son reconocidos dentro y fuera del territorio nacional.
Confusión en Semana Santa
La iniciativa surge tras constatar que, en los últimos años y especialmente durante celebraciones como la Semana Santa, diversas agrupaciones musicales y colectivos civiles utilizan sombreros similares al tricornio como parte de su indumentaria. Según la asociación, esta circunstancia puede generar confusión entre la ciudadanía, que podría interpretar que miembros de la Guardia Civil participan oficialmente escoltando pasos o tronos cuando en realidad se trata de agrupaciones independientes.

Además del registro ante la OEPM, la asociación solicita que la Dirección General remita una comunicación formal a las agrupaciones que actualmente emplean esta prenda como emblema, agradeciendo su afecto hacia la institución, pero invitándoles a optar por otra prenda de cabeza en sus uniformes para evitar equívocos.
La Guardia Civil tiene registrado oficialmente su nombre y logotipos como marca ante la OEPM desde 2015, con el fin de proteger su identidad corporativa y evitar usos comerciales no autorizados. Entre los registros figuran la marca denominativa “GUARDIA CIVIL” (n.º 3.547.514), los emblemas gráficos oficiales (n.º 3.547.571 y n.º 3.547.523), el diseño industrial de sus uniformes y símbolos distintivos como el haz de lictores y la espada cruzada, además de los colores oficiales, incluyendo el verde corporativo Pantone 341C.
En la actualidad, cualquier empresa o particular que desee utilizar la marca para productos comerciales -como ropa, juguetes o producciones audiovisuales- debe solicitar autorización a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil.
Según indica Aprogc, extender esta protección al tricornio sería un paso coherente con las medidas adoptadas en 2015. Consideran que su registro reforzaría la identidad histórica del Cuerpo y evitaría que un símbolo institucional con casi dos siglos de historia sea percibido como un simple elemento decorativo o festivo. La asociación insiste en que la iniciativa no busca confrontación con colectivos civiles, sino preservar un emblema que consideran parte esencial del patrimonio histórico y simbólico de la Guardia Civil.
