Los drones han dejado de ser una tecnología emergente para convertirse en un elemento decisivo en los conflictos modernos. La guerra de Ucrania lo ha demostrado con cruda claridad: los sistemas FPV, baratos, precisos y versátiles, han transformado el campo de batalla, obligando a los ejércitos de todo el mundo a replantearse sus doctrinas militares con urgencia.
En ese contexto, España da un paso relevante en el ámbito civil: Ecuas, la asociación profesional del sector de los drones en España, se ha integrado en JEDA, la organización que reúne a las asociaciones nacionales europeas del sector para articular una voz común ante la Comisión Europea y la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea.
Al frente de esa representación estará Marta García, presidenta de Ecuas desde hace tres meses y una de las voces más activas del ecosistema UAS español. García ha subrayado que la entrada en JEDA “permite que el sector español de los drones esté presente en el principal espacio europeo de interlocución y tenga una vía de comunicación directa con EASA”. La incorporación, además, llega en un momento de crecimiento del sector: España cerró 2025 con 150.332 operadores de drones registrados, según la Agencia Estatal de Seguridad Aérea.

Un sector con creciente peso en defensa
Las Fuerzas Armadas españolas llevan meses acelerando su adaptación a la era de los drones. El Ejército de Tierra ha creado una Escuela Práctica de UAS FPV integrada en la Academia de Aviación, con el objetivo de estandarizar la formación en estos sistemas para todas las ramas.
La misión en Eslovaquia, donde España lidera el batallón multinacional de la OTAN, se ha convertido en el principal campo de pruebas: los militares españoles fabrican artesanalmente drones kamikaze tipo FPV, los ensamblan, programan y prueban junto a contingentes aliados. Al mismo tiempo, desarrollan sistemas de protección frente a esta amenaza, como el despliegue de redes capaces de interceptar drones con carga explosiva antes de que alcancen sus objetivos.
La Armada, por su parte, ha incorporado escenarios de ataque con drones FPV en el ejercicio Flotex, las principales maniobras navales del año, tras constatar que Ucrania ya utiliza barcos no tripulados para transportar estos sistemas y atacar unidades navales enemigas en el mar Negro.

Los tres ejes de Ecuas en Europa
En este escenario, Ecuas ha identificado tres prioridades: la simplificación regulatoria para reducir cargas administrativas, una mayor agilidad para operar en escenarios de riesgo medio, ámbito clave también para aplicaciones de seguridad y defensa y el impulso del sistema de visibilidad electrónica o e-conspicuity, que permite a todo tipo de aeronaves identificarse entre sí en tiempo real.
Este último eje abre la puerta a operaciones de largo alcance en sectores de alto valor como la logística, la inspección de infraestructuras o la vigilancia de grandes áreas, capacidades con evidente utilidad tanto civil como militar. Ecuas ha creado en España el primer grupo de trabajo en esta materia y prevé publicar en los próximos meses una hoja de ruta nacional y europea que trasladará a las autoridades competentes.

