Sargento Alejandra Vicens: “Nuestras herramientas, en vez de fusiles son ordenadores”

La jefa de Relaciones Institucionales del Mando Conjunto del Ciberespacio combina una carrera militar con una trayectoria deportiva de élite como campeona de España de vela

Sargento Alejandra Vicens, la jefa de la Oficina de Relaciones Institucionales del MCCE
Sargento Alejandra Vicens, la jefa de la Oficina de Relaciones Institucionales del MCCE

Alejandra Vicens es la jefa de la Oficina de Relaciones Institucionales del Mando Conjunto del Ciberespacio. Nacida en Madrid, ha vivido gran parte de su vida en Ribeira. Lleva navegando desde los cinco años y acumula una trayectoria deportiva de élite: campeona de España de vela y subcampeona del mundo en la categoría femenina. Formó parte además del primer equipo militar femenino que participó en la Copa del Rey. Ingeniera informática y militar desde los 19 años, habla sobre ciberseguridad, vocación y lo que hace falta para que más jóvenes den el paso.

Sargento Alejandra Vicens, campeona de España de vela

¿Qué la llevó a entrar en el Ejército?

Me gustaba el ejército desde pequeña. Tengo algún familiar militar, pero no viene de familia, viene de vocación. A los 19 años entré en el Ejército del Aire, en la especialidad de seguridad y defensa. Mi primer destino fue el Grupo de Seguridad del Cuartel General, en la Escuadrilla Honores. Allí encargábamos de rendir honores militares a personalidades y de cubrir eventos como el 12 de octubre o el DIFAS. También participamos en la Operación Balmis nos encargamos de la protección física de la Central Nuclear de Trillo porque, al ser una infraestructura crítica, el Ejército se hizo cargo de su seguridad durante el estado de alarma.

¿Cómo llegó al Mando Conjunto del Ciberespacio?

Después estuve en la Base Aérea de Morón como policía aérea y luego en la sección de operaciones, organizando la seguridad de la base. Mientras tanto estudié ingeniería informática a distancia, compaginándolo con el trabajo. Cuando terminé las asignaturas del grado me presenté a la Escala de Suboficiales de la Armada, porque tenía también el título de grado superior en redes y sistemas. Me incorporé a la Escuela de Suboficiales de San Fernando, hice la especialidad de Comunicaciones y Sistemas de la Información en Ferrol, y salí destinada directamente al MCCE.

Boina del Mando Conjunto del Ciberespacio

¿Cómo compaginó trabajo y estudios?

No me daba el tiempo, la verdad. Lo saqué sacrificando mi tiempo libre y organizándome bien, pero tenía claro que necesitaba la carrera para ascender en una edad determinada. Lo terminé en dos años y medio, en vez de cuatro, con una nota media de nueve.

¿En qué consiste su trabajo en el MCCE?

Soy jefa de la Oficina de Relaciones Institucionales. Llevamos toda la comunicación externa del mando, la comunicación estratégica en ejercicios militares, el trato con empresas que ofrecen productos al mando, y organizamos todos los eventos institucionales. En la oficina trabajamos periodistas, diseñadores gráficos y militares. Es algo parecido a la comunicación corporativa pero con la parte militar y de protocolo integradas. Dependemos directamente del vicealmirante Javier Roca, el comandante del MCCE.

¿Qué tipo de amenazas gestiona el mando?

Hay incidencias, muchas, pero las que realmente importan son menos. Una incidencia puede ir desde un intento de inicio de sesión hasta algo más serio. Nuestras herramientas, en vez de fusiles, son ordenadores. Es una estructura militar, aunque también trabajan civiles con nosotros. El mando es una de las unidades más jóvenes de las Fuerzas Armadas y está creciendo mucho. Somos una unidad conjunta, con personal de los tres ejércitos.

La sargento Alejandra durante una explicación en el MCCE

¿Por qué hay tan pocas mujeres en el MCCE?

En total, entre militares y civiles, somos en torno a 640 personas. Mujeres puede haber unas 30 o 40. La gran mayoría son hombres, principalmente porque las mujeres no se animan tanto a estudiar informática. El mando abre las puertas a cualquier persona con titulaciones relacionadas con la informática, independientemente de que sea hombre o mujer. De hecho, tenemos la Escuela Militar de Ciberoperaciones, que es la primera escuela militar de este estilo en el mundo. España puede sacar pecho de ello.

¿Ha sentido alguna diferencia por ser mujer?

Nos tratan exactamente igual que a cualquier hombre. No hacen diferencias. Cuando hay que cargar peso, se carga, y nos lo exigen igual que a cualquier otra persona. De hecho, ni se piensa en eso. En definitiva, no hay ningún problema.

¿Ha visto evolución en la presencia femenina?

Más o menos lo he visto igual, pero tampoco llevo tanto tiempo. Lo que sí veo es que está completamente normalizado. Ya no es algo que llame la atención. Si le preguntas a alguien que entró en el año 2000, te podrá decir que antes éramos solo cuatro mujeres. Ahora somos más, y se mantiene más o menos la misma media que en el resto de las FAS.

La sargento
La sargento Alejandra Vicens

¿Qué le diría a una joven interesada en la ciberdefensa?

Lo primero, que nunca se deje llevar por lo que le digan los demás. La gente siempre dice que las Fuerzas Armadas son muy duras, muy exigentes, y para nada. Necesitamos gente con vocación. Para quien tiene vocación, esto no es un trabajo, es una forma de vida. Si te gusta, no te va a costar. Que se forme mucho en informática si quiere entrar en el mando. Que sea muy curiosa, que nunca deje de aprender, que insista. Si no sale a la primera, sale a la segunda. Y por supuesto, que tenga vocación. Sin vocación no se va a ninguna parte.