Se encienden las alarmas en el Real Madrid tras otro pinchazo en Liga F

El equipo blanco perdió la oportunidad de dormir líder en Primera tras empatar 1-1 con el Athletic

LEZAMA, 07/11/2026.-La jugadora del Real Madrid Lineth Beerensteyn, tras el partido de la LaLiga F Moeve, entre el Athletic Club y el Real Madrid, este sábado en Lezama.-EFE/ Miguel Toña
ineth Beerensteyn, tras el partido de la LaLiga F Moeve, entre el Athletic Club y el Real Madrid.
EFE/ Miguel Toña

Es más que un empate del Real Madrid. Es otro serio correctivo para el equipo dirigido por Pau Quesada, que ya suma tres jornadas sin ganar en sus primeros diez partidos de la temporada de Liga F. El punto ante el Athletic Club (1-1) vuelve a evidenciar las dificultades del conjunto blanco para mantener la regularidad en el campeonato. Con dos repartos de puntos y una dura derrota (7-0) frente al Barcelona, el equipo madrileño necesita reaccionar si no quiere que sus aspiraciones ligueras se compliquen demasiado pronto. Si no lo han hecho ya… A la espera de lo que haga el Barça, las blancas perdieron la oportunidad de dormir líderes.

De este modo, el Real Madrid femenino ha recibido un nuevo aviso en la Liga F. El empate frente al Athletic Club no es únicamente un resultado que deja escapar dos puntos, sino un tropiezo que invita a analizar el momento competitivo de un equipo que, por plantilla y ambición, está obligado a pelear por los objetivos más exigentes. Las madridistas volvieron a quedarse sin los tres puntos en un encuentro en el que se adelantaron en el marcador en los últimos minutos con un tanto de Eva Navarro.

A pesar de esto, el partido mostró una imagen gris del Real Madrid ante un rival que enseñó los dientes y mordió en el tiempo de descuento. Ane Campos anotó un tanto en el minuto 92 y el partido acabó con máxima tensión. El Madrid reclamó un penalti que, tras revisarse en el Football Video Support (FVS), no pitó la árbitra.

Con todo ello, el 1-1 de Lezama deja una lectura que va más allá de lo sucedido durante los 90 minutos. Al Real Madrid le está faltando regularidad para convertir su superioridad teórica en resultados. El contexto de este empate es especialmente significativo. Se trata del segundo reparto de puntos del conjunto blanco en lo que va de temporada liguera, al que hay que sumar la derrota frente al FC Barcelona. Tres encuentros en los que el Real Madrid no ha conseguido ganar y que representan una pérdida de puntos importante en una competición donde cada jornada tiene un peso considerable.

LEZAMA, 07/11/2026.-La jugadora del Athletic Club Naia Landaluce y la jugadora del Real Madrid Linda Caicedo, durante el partido de la LaLiga F Moeve, entre el Athletic Club y el Real Madrid, este sábado en Lezama.-EFE/ Miguel Toña
Naia Landaluce y la jugadora del Real Madrid Linda Caicedo, durante el partido de la LaLiga F Moeve, entre el Athletic Club y el Real Madrid.
EFE/ Miguel Toña

No es una cantidad de tropiezos que permita hablar de una crisis, pero sí suficiente para encender algunas señales de advertencia. Sobre todo, porque el equipo necesita mantener una trayectoria prácticamente impecable si quiere discutir el campeonato a un Barcelona que vuelve a partir como principal referencia. Uno de los aspectos que más preocupa es la dificultad para cerrar determinados partidos.

Ante el Athletic, las madridistas consiguieron adelantarse, pero no fueron capaces de proteger esa ventaja hasta el final. Este tipo de situaciones reflejan que el problema no siempre está relacionado con la capacidad para generar fútbol o encontrar ocasiones, sino también con la gestión de los momentos decisivos. Un equipo que aspira a luchar por títulos debe saber competir cuando las circunstancias exigen defender una ventaja, controlar los tiempos y minimizar los riesgos.

También resulta necesario analizar la diferencia entre competir y dominar. El Real Madrid dispone de futbolistas con calidad suficiente para marcar diferencias ante prácticamente cualquier rival de la competición, pero esa superioridad individual no siempre se traduce en un control efectivo de los encuentros. Ante el Athletic volvió a encontrarse con un rival incómodo, intenso y capaz de explotar sus oportunidades.

Las madridistas tuvieron dificultades para imponer su ritmo durante diferentes fases del partido y necesitaron esperar hasta los últimos minutos para encontrar el gol. Esa falta de continuidad puede convertirse en un obstáculo importante cuando el objetivo es competir por una Liga en la que los equipos de la zona alta apenas conceden margen.

La derrota ante el Barcelona adquiere todavía más relevancia al ponerla en relación con estos dos empates. Perder frente al principal candidato al título, a pesar de las formas (7-0), puede entrar dentro de los escenarios posibles de una temporada. Especialmente por la dimensión competitiva del conjunto azulgrana. Sin embargo, cuando a ese resultado se suman puntos perdidos ante otros adversarios, la situación cambia. El Real Madrid no solamente necesita competir bien en los enfrentamientos directos, sino también demostrar una solvencia constante frente a equipos que, sobre el papel, parten con menos recursos. Es precisamente en esos partidos donde se construyen las temporadas y donde se marcan las diferencias entre los aspirantes al título.

El empate de Lezama también deja una cuestión sobre la mesa para Pau Quesada. La capacidad de su equipo para mantener la concentración durante los noventa minutos. Encajar en el descuento después de haber conseguido adelantarse tan tarde no puede considerarse un simple accidente sin más. La defensa de las ventajas, la atención en las acciones a balón parado y la contundencia en el área propia son aspectos que necesitan especial atención. En encuentros tan igualados, los pequeños detalles terminan decidiendo los resultados. Y el Real Madrid está comprobando que cualquier desconexión puede tener un coste demasiado elevado.

LEZAMA, 07/11/2026.-Las jugadoras del Real Madrid celebran el gol de la jugadora Eva Navarro, durante el partido de la LaLiga F Moeve, entre el Athletic Club y el Real Madrid, este sábado en Lezama.-EFE/ Miguel Toña
-Las jugadoras del Real Madrid celebran el gol de la jugadora Eva Navarro.
EFE/ Miguel Toña

A pesar de todo, tampoco conviene caer en interpretaciones excesivamente pesimistas. La temporada sigue abierta y el equipo conserva argumentos futbolísticos y recursos humanos para competir por sus objetivos. Dos empates y una derrota no definen por sí solos una campaña, pero sí permiten identificar tendencias que conviene corregir cuanto antes. El problema no es tanto la cantidad de puntos perdidos como la sensación de que algunos de esos encuentros podrían haber terminado de otra manera.

El Real Madrid necesita recuperar esa capacidad para resolver partidos complicados sin depender de los últimos minutos y evitar que la irregularidad se convierta en una característica de su trayectoria. En términos clasificatorios, cada tropiezo aumenta la importancia de los siguientes compromisos. Con el Barcelona como principal rival en la lucha por el campeonato, el conjunto blanco no puede permitirse encadenar demasiados resultados que le alejen de la cabeza.

Un correctivo antes de 8 días claves

La exigencia es todavía mayor porque el Real Madrid no compite únicamente por mantenerse entre los mejores, sino por dar un paso adelante y consolidarse como una alternativa real al dominio azulgrana. Para conseguirlo, necesita algo más que buenas actuaciones puntuales: requiere continuidad, madurez competitiva y una capacidad de respuesta que le permita superar los momentos de dificultad.

LEZAMA, 07/11/2026.-La jugadora del Real Madrid Lineth Beerensteyn (i), durante el partido de la LaLiga F Moeve, entre el Athletic Club y el Real Madrid, este sábado en Lezama.-EFE/ Miguel Toña
Lineth Beerensteyn (i), durante el partido de la LaLiga F Moeve, entre el Athletic Club y el Real Madrid.
EFE/ Miguel Toña

En definitiva, el 1-1 ante el Athletic debe entenderse como algo más que dos puntos perdidos en Bilbao. Es un nuevo toque de atención para un Real Madrid que empieza a quedarse sin demasiado margen de error en la Liga F. La derrota frente al Barcelona y los dos empates ligueros dibujan un balance que obliga a revisar determinados aspectos del rendimiento colectivo. No hay motivos para hablar de una crisis, pero sí para exigir una reacción. El talento está ahí, las aspiraciones también, pero el equipo necesita demostrar que puede sostenerlas durante toda la temporada.

Además de todo esto, este nuevo toque de atención llega en un momento clave. Antes de diez días de gran intensidad. Las blancas recibirán al Paris FC el próximo martes, 10 de noviembre, en la jornada 4 de la fase de grupos de la Champions. Después, el fin de semana, se medirán en casa al Levante Badalona. Y cuatro días después será el turno del Inter de Milán. Sin duda, no hay tiempo para lamentarse en Valdebebas. Pau Quesada y su equipo necesitan una reacción, con la sensación de que han agotado sus vidas extra en Liga F.