La centrocampista española Virginia Torrecilla, conocida por jugar en clubes como el FC Barcelona, Atlético de Madrid y el Villarreal CF, además de ser exinternacional con la Selección Española, es un símbolo del deporte femenino y de superación tras superar un tumor cerebral en 2020. Autora del libro Nadie se arrepiente de ser valiente, donde relata su lucha contra la enfermedad y actualmente es una icono del fútbol español, intentando que tenga la visualización que se merece. Su última parada fue al El Cafelito de Josep Pedrerol, donde se ha sincerado sobre lo complicado que fue su inicio en el mundo del fútbol.
Lo más duro de sus inicios
Torrecilla ha relatado como desde pequeña sufrió la mirada crítica de la gente y las burlas de sus propios compañeros. “Cuando íbamos al partido y yo me iba a un vestuario propio porque obviamente no podía duchar con ellos, pues la gente me abría el vestuario, los niños, los equipos contrarios, los chavales, venían a abrirme, a hacerme las gracias de la niña, la niña..”, dijo durante la entrevista.
Lo más duro que pudo vivir fue también sentir el desprecio de su entrenador. La exjugadora reveló un momento que la dejó marcada, “yo estaba entrenando con mi delantero, le quité el balón y me tocó el culo y todo el mundo echó a reírse, incluso el entrenador. O sea, es heavy, pero es así”.
Su mayor apoyo
Aunque fuera un momento duro, la mallorquina encontró un lugar seguro en sus padres. Aunque al principio su idea de jugar al fútbol solo lo compartió con su madre, ya que su padre no quería que jugara, tal y como cuenta ella “su padre tiene 72 años, mi padre es un antiguo, y obviamente antiguamente pues no era bien visto que una chica quisiera jugar a fútbol”, pero una vez que se enteró, fue el primero que ha estado con ella durante su carrera deportiva.
Es más fue su padre el que la defendió de la gente que intentaba burlarse de ella, y el que se ponía en la puerta de su vestuario cuando la gente intentaba entrar.
Los traumas que deja
Durante la entrevista reveló que aunque de pequeña no fue consciente de lo que implica vivir este tipo de situaciones, ha admitido que cuando echa la vista atrás se da cuenta de lo duro que fue. “Ahora todo el mundo me conoce, Virginia, la jugadora de fútbol, pero cuando era pequeña no. ¿Difícil? Muy difícil. ¿Qué fue lo más difícil? Ahora soy consciente, pero en su día no lo era. He pasado un momento muy complicado”.

