Liderar sin límites

Judith Viader: “No tenía referentes femeninos y decidí convertirme en uno”

La directora general de Frit Ravich asumió el mando de la empresa familiar con 29 años y hoy lidera una compañía que facturó 332 millones en 2024

Judith Viader tenía 29 años cuando asumió la dirección general de Frit Ravich, la empresa familiar. A lo largo de su recorrido profesional ha vivido una sucesión de hitos que han marcado su vida en la empresa.

Crecer en una familia emprendedora marcó el primero. “Respiré desde pequeña la ilusión y la pasión de mi padre por el proyecto”, recuerda. De aquella etapa, explica, heredó valores como el esfuerzo, la superación y “la importancia de rodearse de buena gente”.

El segundo punto de inflexión llegó cuando estudió Administración de Empresas en ESADE. Su tesis, centrada en la concentración del retail en gran consumo, no solo fue un ejercicio académico; un mentor visitó la empresa y convenció a su padre de profesionalizar la compañía.

En 1991, Viader se incorporó formalmente a la compañía para crear el departamento de Marketing. Para la empresa no fue un camino fácil y, como ella misma explica, aquellos años fueron “una verdadera escuela de vida”. Frith Ravich competía con gigantes del sector y, según relata, “necesitábamos creatividad, humildad y sentido común”.

Seis años después, en 1997, llegó el hito que describe como “determinante”, cuando sus propios compañeros la propusieron como directora general. Su padre le dio un consejo que ha guardado todos estos años: “Hay 300 personas que forman parte de Frit Ravich. A 3 personas por familia, hay unas 1000 que dependen de ti, así que hazlo bien.”

Liderar desde la cercanía

En su recorrido destaca haber trabajado en equipo con su “mentor y amigo” Miquel Sureda: “Juntos impulsamos proyectos que transformaron la empresa y dejaron una huella duradera”. La empresaria destaca que los verdaderos puntos de inflexión no siempre son visibles desde fuera, sino “a través de personas que confían en ti, que te retan, que te escuchan y que te ayudan a ver lo que todavía no ves”.

Esa visión empresarial es la que le guía a la hora de dirigir: “Siempre he procurado que las personas sientan que les habla Judith, no solo una directora general”. Ella subraya que “la autenticidad genera confianza y la confianza es la base de cualquier liderazgo fuerte, especialmente en un entorno donde las mujeres todavía somos minoría”.

Convertirse en referente

Cuando asumió posiciones de responsabilidad, apenas existían mujeres al frente de empresas de su tamaño. Sin embargo, decidió aprovechar esta ausencia de referentes para convertirla en una oportunidad. “Si no tenía referentes femeninos a los que mirar, podía trabajar para convertirme yo misma en el referente que me faltaba”.

Desde su experiencia, consolidar un liderazgo femenino no depende de un único factor, sino de una combinación de valores y entornos que lo hagan posible. En ese sentido, afirma que la visibilidad es clave: “Las mujeres necesitamos ver a otras mujeres liderando para creernos que es posible”. También insiste en que la conciliación no es una cuestión que implique solo a mujeres. “Es un asunto de empresa, que impacta directamente en el compromiso, el talento y en la sostenibilidad de los equipos”, apunta.

Aunque reconoce ciertos avances en materia de igualdad, considera que aún no se avanza al ritmo deseable y que falta integrar la conciliación como pilar estructural de la cultura corporativa.

Por ello, la compañía trabaja bajo el programa cultural ‘Butterfly’, que fomenta la colaboración, la adaptabilidad y el desarrollo personalizado. Iniciativas como el ‘Plan Energy’ buscan que cada profesional avance según su propio ritmo. Para Viader, este tipo de cultura es determinante para atraer y fidelizar a talento femenino.

Transformación estratégica

En los últimos años, la evolución de la compañía ha sido “apasionante y profundamente transformadora”. En 2024 alcanzó 332 millones de euros de facturación, pero el gran objetivo ahora es duplicar ventas hasta los 600 millones en 2030.

Para lograrlo, Viader explica que la estrategia pasa por ganar cuota en los segmentos de mayor valor, entender mejor las necesidades de cada canal -desde retail hasta hostelería- y reforzar marcas con propuestas diferenciadas para el consumidor.

Además, la empresa ha impulsado inversiones industriales relevantes, incluida la puesta en marcha de una nueva planta productiva junto a sus instalaciones de Maçanet de la Selva (Girona). “Nos permitirá ganar capacidad productiva y afrontar con garantías el crecimiento previsto”, explica.

Una empresa familiar que no pierde su esencia

Viader afirma que la compañía “tiene una trayectoria muy particular dentro del sector”. Entre las fortalezas destaca su modelo dual: fabricante de marcas propias -Caseras, Premium, Cocteleo, TopCorn o RealBites- y, al mismo tiempo, distribuye a grandes marcas internacionales del sector de la alimentación como Ferrero, Haribo, Nestlé o Mars. Esta doble capacidad, explica, les permite tener “una visión integral del mercado y una agilidad competitiva única”. La empresa cuenta con más de 50.000 puntos de venta, 38 delegaciones comerciales y presencia en 27 países.

Otra de las claves que destaca es la importancia de conocer en profundidad a sus consumidores y a los clientes de cada canal. “Trabajamos en una segmentación más precisa de nuestras marcas”, subraya. Para ello, impulsan tanto la innovación en el producto como en los propios métodos de comunicación.

Reinversión constante

En los momentos importantes, el papel de los socios estratégicos ha sido, según Viader, “determinante para consolidar cada etapa de expansión”. En ese sentido destaca el papel de los proveedores y de las entidades bancarias “que han aportado el apoyo financiero necesario en los momentos más decisivos”.

“Ha sido clave con herramientas que nos aportaran estabilidad y acompañamiento en cada etapa de crecimiento”, subraya la directora general de Frit Ravich, que recuerda, además, que la compañía nunca ha repartido dividendos y ha optado siempre por reinvertir los beneficios para reforzar su expansión.

En esa misma línea, defiende una relación estratégica con la banca: “Entendemos a las entidades financieras como partners sólidos de negocio, aliados con los que construir relaciones duraderas, transparentes y orientadas al crecimiento mutuo”.