El Gobierno ha dado un paso de gran calado en la organización del sistema judicial con el anuncio de la creación de 500 nuevas plazas de jueces a lo largo de este año. Se trata del mayor incremento anual de la carrera judicial en la historia de España. Una medida con la que el Ejecutivo busca aliviar la sobrecarga de los tribunales y mejorar la eficiencia del servicio público de la Justicia.
La iniciativa parte del Ministerio de Justicia, dirigido por Félix Bolaños, y se materializará mediante un real decreto que contempla una ampliación sin precedentes del número de jueces. El anuncio de estas nuevas plazas de jueces ha generado expectación tanto en el ámbito judicial como en el político.
Cómo se repartirán las nuevas plazas de jueces
El reparto de las nuevas plazas de jueces responde a un análisis detallado de las cargas de trabajo de los distintos órganos judiciales. En total, el real decreto prevé la creación de 363 plazas en secciones de tribunales de Instancia, que concentran la mayor parte del refuerzo previsto por Justicia.
A estas se suman 85 plazas de magistrado en órganos colegiados. Dentro de este bloque se incluyen tres plazas en el Tribunal Supremo, cuatro en la Audiencia Nacional, dos en el Tribunal Central de Instancia, siete en los tribunales superiores de Justicia y 71 en las audiencias provinciales. Además, se crearán 50 plazas de jueces de adscripción territorial. Una figura clave para reforzar órganos con picos de carga de trabajo.

La creación de estas nuevas plazas de jueces ha sido posible gracias a la implantación progresiva de los tribunales de Instancia. Este modelo organizativo permite aumentar la planta judicial sin necesidad de crear juzgados completos, lo que reduce de forma notable los costes estructurales del sistema.
Desde el Gobierno subrayan que este enfoque no es improvisado. Recuerdan que las asociaciones judiciales ya reclamaron en el pasado una racionalización de la planta judicial y que la última fase de implantación de los tribunales de Instancia fue consensuada por unanimidad en la Conferencia Sectorial de Justicia, con el acuerdo de todas las comunidades autónomas.
Coste y criterios para cubrir las plazas
El Ejecutivo prevé destinar 53,5 millones de euros a la creación de estas nuevas plazas de jueces, siendo la mayor parte del presupuesto para las secciones de tribunales de Instancia. Según los cálculos de Justicia, el coste medio de crear una plaza judicial se sitúa ahora en torno a los 107.000 euros. Muy por debajo de los cerca de 520.000 euros que supone la puesta en marcha de un juzgado tradicional completo.
El real decreto ha tenido en cuenta las propuestas del Consejo General del Poder Judicial, las memorias anuales de los tribunales superiores de Justicia y los informes remitidos por las comunidades autónomas. Las nuevas plazas de jueces se cubrirán previsiblemente con promociones procedentes de la Escuela Judicial y también con jueces sustitutos.

La creación de estas nuevas plazas de jueces implicará además la supresión de medidas de refuerzo que hasta ahora se consideraban coyunturales, pero que habían demostrado una necesidad de consolidación. Aunque el decreto no incluye por ahora un aumento paralelo del número de fiscales ni de funcionarios judiciales, el Gobierno sí prevé abordar más adelante una ampliación de ambos cuerpos.
Desde el Ministerio de Justicia defienden que esta ampliación supone un incremento notable en la eficiencia del uso de los recursos públicos. Con más jueces y una estructura organizativa más flexible, el Ejecutivo confía en reducir los tiempos de respuesta de los tribunales y mejorar el funcionamiento global del sistema judicial.


