El Euríbor ha vuelto a sorprender al mercado hipotecario. Tras varios meses encadenando subidas, el principal indicador para calcular las hipotecas variables en España apunta en enero a un cambio de tendencia que no se veía desde hace casi medio año. Según los datos provisionales, el Euríbor a doce meses se sitúa en una media del 2,247 %. Eso supondría su primera caída mensual en cinco meses.
Este movimiento rompe con la dinámica registrada al cierre de 2025. En diciembre, el indicador terminó en el 2,267 %, encadenando su quinto mes consecutivo al alza. De confirmarse el dato de enero, el cambio de dirección aliviará especialmente a quienes tienen una hipoteca variable con revisión anual.
Qué significa el giro del Euríbor para las hipotecas
La evolución del Euríbor tiene un impacto directo en millones de hogares. Si la caída se consolida, los hipotecados con revisión anual verán reducirse sus cuotas en mayor medida que en meses anteriores. El motivo es que, hace un año, en enero de 2024, el índice se situaba en el 2,525 %, claramente por encima del nivel actual.
En términos prácticos, para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial del 1 % sobre el Euríbor, el ahorro anual rondará los 267 euros. Eso equivale a algo más de 22 euros al mes. Un alivio moderado, pero significativo en un contexto de inflación aún contenida.

El impacto del Euríbor es todavía mayor en las hipotecas de importe elevado. En el caso de un préstamo de 300.000 euros, con las mismas condiciones, la reducción puede alcanzar los 528 euros anuales, cerca de 44 euros mensuales. Una cifra que refuerza la percepción de que el giro empieza a notarse en el bolsillo de los hogares.
No ocurre lo mismo con las hipotecas de revisión semestral, menos habituales en España. En estos casos, las cuotas volverán a subir por cuarto mes consecutivo. A fin de cuentas, en julio de 2024 el marcador se situaba en una media más baja, del 2,079 %, inferior a la actual.
El BCE y el horizonte en 2026
La atención del mercado está puesta ahora en la próxima reunión del Banco Central Europeo, prevista para el 5 de febrero. Aunque no se esperan movimientos inmediatos en los tipos de interés, el Euríbor sigue registrando ligeras oscilaciones a la espera de señales más claras.
Los analistas coinciden en que el índice tenderá a estabilizarse a lo largo de 2026. Las previsiones apuntan a que el indicador podría moverse en una horquilla de entre el 2,25 % y el 2,50 % durante la primera parte del año, un escenario de relativa calma tras los sobresaltos de ejercicios anteriores.
¿Puede volver a subir el Euríbor?
Algunos expertos no descartan un nuevo repunte del Euríbor si el BCE decide ajustar su política monetaria. Desde Trioteca creen que el organismo podría optar por una subida moderada de los tipos en 2026 para normalizar el precio del dinero sin frenar la actividad económica.

Su consejero delegado y cofundador, Ricard Garriga, apunta en Agencia EFE que, si no se produce un shock macroeconómico o geopolítico relevante, lo más probable sería una subida de 25 puntos básicos. Ese movimiento tendría un impacto progresivo en el mercado hipotecario, comenzando por el Euríbor y trasladándose más adelante a las hipotecas fijas.
En este contexto, Trioteca estima que durante el primer semestre de 2026 las hipotecas fijas podrían situarse entre el 2,5 % y el 2,75 %. Una subida contenida desde niveles históricamente bajos. Un escenario que explica por qué el reciente giro del Euríbor no solo afecta al presente, sino que ha reactivado las previsiones de cara a los próximos meses.


