El IBI en España es una carga tributaria bastante pesada para la mayoría de la ciudadanía. Es un impuesto directo sobre la titularidad de las propiedades, totalmente ineludible.
Sin embargo, es posible que este recibo a menudo llegue con algún error. A veces, los valores fijados por la administración pueden no corresponderse con la realidad del inmueble. Por ello, es importante saber cómo se calcula el valor catastral, que fija el IBI, y qué se puede hacer en caso de detectar que se está pagando de más en esta contribución.
Qué es el IBI y cómo se calcula en España

El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) es un tributo directo que abonan anualmente los propietarios de viviendas, locales, garajes, terrenos y similares en España.
Por un lado, el Catastro Inmobiliario, dependiente de Hacienda, es el que determina el valor del inmueble. Por otro, los Ayuntamientos fijan el tipo impositivo y recaudan el dinero.
En esa línea, si el Catastro posee una descripción incorrecta de la propiedad, el Ayuntamiento realizará el cobro de manera “distorsionada”. Este error de cálculo puede durar años si no se detecta.
Por ello, es muy importante saber cómo se obtiene el valor catastral. Primero, se tiene en cuenta la localización del inmueble, y se suma el valor del suelo (precio del terreno) y el de la construcción (edificación, antigüedad, calidades…).
De acuerdo con la ley, este valor no puede ser superior al precio de mercado de la vivienda. Además, se va actualizando conforme se aprueban las Leyes de Presupuestos Generales del Estado, aproximando el valor al del mercado de bienes inmuebles.
Errores comunes y cómo reclamar un cobro incorrecto

Existen algunas situaciones en las que los errores administrativos provocan que el IBI abonado sea incorrecto. En España, los tres más comunes son los siguientes:
- Estado de conservación. En caso de requerir una rehabilitación integral, se aplica un coeficiente corrector de conservación. No tenerlo significa pagar por un estado que la propiedad no posee.
- Clasificación del suelo errónea. Hay terrenos que pagan IBI urbano a pesar de ser rústicos, o bien donde no se han transformado en urbanos. Es un problema muy común.
- Errores en la tipología y la superficie. Es posible que el Catastro haya asignado más metros cuadrados por zonas mal computadas o inexistentes. O incluso puede que se califique un trastero como una vivienda.
En caso de detectar que el recibo de este tributo directo es abusivo, el procedimiento pasa por reajustar el valor catastral. El paso a paso es muy concreto.
En primer lugar, se debe conseguir la descripción técnica de la propiedad en la Sede Electrónica del Catastro. Es importante revisarla al completo, especialmente en los datos lave como el uso, la tipología, los metros…
Si hubiera algún error, debe interponerse un recurso de reposición ante el Catastro. Específicamente, debe hacerse en el plazo de un mes tras la notificación de la nueva valoración. En caso de ser el recibo anual, el proceso pasa a dedicarse a la rectificación del error.
Es probable que la propia administración ratifique el error y se solucione el problema. Sin embargo, si la reclamación es de una cifra económica abultada, el propietario debe aportar un informe técnico realizado por un arquitecto o aparejador. De este modo, se puede constatar la realidad de la propiedad frente a los datos de Hacienda.
En última instancia, es importante saber que a menudo los valores catastrales suben y bajan. Aunque, más bien, suelen ascender. Estos cambios se notan directamente en el recibo anual del IBI, salvo que el Ayuntamiento haya bajado el tipo impositivo local.
