Tensión Bélica

La mujer que representa a las navieras europeas en plena crisis de Ormuz

Karin Orsel es la primera mujer al frente de la patronal de armadores de la UE, en un momento de máxima tensión energética por el cierre del Estrecho de Ormuz

El Estrecho de Ormuz se ha convertido en el centro del mapa energético mundial. Un paso estratégico por el que circula alrededor del 20% del petróleo global, única salida marítima para que los buques procedentes del Golfo Pérsico puedan transportar mercancías hacia Asia, Europa y América del Norte. La guerra con Irán ha disparado el precio del crudo casi un 10%, ha sacudido los mercados y ha puesto en solfa el transporte marítimo, con la cancelación de rutas de grandes navieras como MSC o Maersk y el desvío hacia el Cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica.

En Europa, la voz institucional de las navieras en plena tormenta energética tiene nombre de mujer: Karin Orsel, presidenta desde enero de 2024 de la Asociación Europea de Armadores (ECSA) y directora ejecutiva de la compañía MF Shipping Group.

Impacto en el sector naviero

Economía en el Estrecho de Ormuz - Internacional
Petroleros cruzan el Estrecho de Ormuz, en Omán.
EFE/Ali Haider/ Archivo

Cuando el crudo sube por el riesgo geopolítico, el impacto en las navieras es inmediato. El combustible marítimo -conocido como búnker– es uno de los mayores costes operativos de cualquier buque. Cuando el Brent repunta, cada milla navegada se encarece. A ello se suman posibles aumentos de las primas de seguro en zonas consideradas de riesgo y la necesidad de rediseñar rutas para evitar áreas sensibles, lo que implica más días de navegación y mayor consumo.

Pero el efecto no termina en las cuentas de resultados de las compañías navieras. El transporte marítimo mueve cerca del 75% del comercio exterior europeo y alrededor del 80% del comercio mundial en volumen. Cuando el coste del combustible sube o las rutas se alargan, aumentan también las tarifas de flete. Ese encarecimiento se traslada a las importaciones de materias primas, productos manufacturados, componentes industriales y alimentos. Es decir, el impacto no afecta solo al petróleo: repercute en toda la cadena logística global y, en último término, sube la inflación y lo sufre el ciudadano de a pie.

Además, según la Agencia Internacional de la Energía, alrededor de una quinta parte del gas natural licuado (GNL) mundial también transita por Ormuz, lo que amplifica el riesgo para Europa en un momento en que el suministro energético sigue siendo una prioridad estratégica tras la crisis del gas ruso.

Trayectoria profesional

Karin Orsel, presidenta desde enero de 2024 de la Asociación Europea de Armadores (ECSA) y directora ejecutiva de la compañía MF Shipping Group.
MF Shippin Group

MF Shipping Group, la compañía que dirige Orsel, es una empresa neerlandesa con una flota internacional de buques y petroleros. Transporta desde carga general hasta productos energéticos.
Como presidenta de ECSA, representa a los armadores europeos ante Bruselas en cuestiones clave como regulación climática, competitividad y seguridad energética. En un contexto en el que el comercio europeo depende estructuralmente del transporte marítimo, cualquier disrupción en el flujo energético global tiene efectos en cadena sobre la economía europea.

Con solo 23 años, Orsel comenzó como armadora en el pequeño pueblo holandés de Farmsum con seis barcos y una tripulación reducida. Desde 2001, dirige MF Shipping Group y ha consolidado su presencia en los principales foros internacionales del sector marítimo.

Ha presidido además la Real Asociación de Armadores Neerlandeses y lidera iniciativas vinculadas a la diversidad y la inclusión en la industria marítima. En 2024, se convirtió en la primera mujer en presidir ECSA, un hito en un sector históricamente dominado por hombres.

Riesgos

Interceptación de un misil iraní por parte de la Cúpula de Hierro sobre la Bahía de Haifa, Israel, el 2 de marzo.
EFE/ Atef Safadi

En un escenario de bloqueo prolongado, la escasez de buques disponibles y el aumento del riesgo podrían disparar aún más el precio del petróleo y como consecuencia, los costes del transporte. La inflación se notaría en el precio final de los bienes que consumen los hogares.

En este contexto, Karin Orsel tiene una doble responsabilidad: gestionar una compañía expuesta a la volatilidad del combustible y representar al conjunto del transporte marítimo europeo ante una crisis que puede alterar los equilibrios del comercio mundial.

Si el conflicto va a más, acabaremos notándolo en una subida de los precios de la gasolina o en la factura de la luz. Y en ese tablero decisivo, la voz que hoy coordina la respuesta del sector naviero europeo es la de una mujer que empezó con apenas seis barcos y ahora representa a las grandes navieras del continente en plena tormenta energética.

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