La prejubilación con 40 años cotizados, a debate: 900.000 personas están a la espera

La propuesta eliminaría los coeficientes reductores desde los 40 años cotizados y permitiría recalcular las pensiones ya reconocidas

La ministra Portavoz, Elma Saiz, durante la rueda de prensa de este martes tras la reunión del Consejo de Ministros.
La ministra Portavoz, Elma Saiz, durante la rueda de prensa de este martes tras la reunión del Consejo de Ministros.
EFE

La posibilidad de retirarse antes de la edad ordinaria sin sufrir un recorte permanente en la pensión después de haber trabajado durante cuatro décadas ha vuelto al centro del debate político. El Congreso ha comenzado a tramitar una proposición de ley de Podemos que pretende eliminar los coeficientes reductores para quienes acrediten al menos 40 años de cotización.

La medida podría cambiar la situación de cientos de miles de pensionistas. Asjubi40, la asociación que lleva años reclamando la reforma, calcula que cerca de 900.000 personas soportan actualmente reducciones en sus pensiones después de haber acumulado largas carreras laborales.

El debate se ha popularizado como la prejubilación con 40 años cotizados, aunque técnicamente la proposición modifica las dos modalidades de jubilación anticipada reguladas por la Seguridad Social: la voluntaria y la derivada de causas no imputables al trabajador.

El Congreso da el primer paso, pero la reforma todavía no está aprobada

El Pleno del Congreso tomó en consideración la proposición de ley el pasado martes por 178 votos a favor, 33 en contra y 136 abstenciones. PSOE, Sumar y otros grupos respaldaron que comenzara la tramitación; Vox votó en contra y el PP se abstuvo.

La votación no significa que la denominada prejubilación con 40 años cotizados sin penalización haya entrado ya en vigor. El texto debe pasar ahora por la comisión correspondiente, atravesar el periodo de enmiendas, ser nuevamente votado y continuar después su recorrido parlamentario.

De hecho, la misma reivindicación había sufrido un revés solo unos meses antes. En junio, PSOE y PP rechazaron una enmienda de Podemos que perseguía un objetivo prácticamente idéntico durante la tramitación de otra reforma legislativa.

El cambio actual consiste, por tanto, en que el Congreso ha aceptado debatir una proposición de ley específica sobre esta cuestión. No existe todavía una fecha garantizada para su aprobación.

Qué cambiaría para alguien que haya cotizado 40 años

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Un autónomo atiende su negocio.
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El texto es muy sencillo en su planteamiento central: cuando un trabajador acredite 40 años de cotización, dejarían de aplicarse los coeficientes reductores previstos por anticipar la jubilación.

La reforma afectaría tanto al artículo 207 de la Ley General de la Seguridad Social, relativo a la jubilación anticipada involuntaria, como al artículo 208, que regula la jubilación anticipada por decisión del propio trabajador.

Esto no significa que alguien que alcance 40 años cotizados pueda retirarse inmediatamente a cualquier edad.

La futura prejubilación con 40 años cotizados seguiría sometida a los requisitos generales de acceso a la jubilación anticipada. Lo que desaparecería sería el recorte aplicado a la cuantía de la pensión.

En 2026, una persona que haya cotizado 38 años y tres meses o más puede jubilarse ordinariamente a los 65 años. Si quiere acogerse a la jubilación anticipada voluntaria puede hacerlo como máximo dos años antes, a partir de los 63 años, siempre que reúna el resto de condiciones exigidas.

En la modalidad involuntaria, vinculada a determinados despidos y extinciones laborales, el adelanto puede alcanzar hasta cuatro años. Para alguien con una carrera suficientemente larga, eso permite acceder a la jubilación desde los 61 años si se cumplen todos los requisitos.

Un trabajador con 40 años puede perder ahora hasta un 19%

El problema que pretende corregir la proposición son precisamente los coeficientes reductores actuales.

Una persona con exactamente 40 años cotizados que adelante voluntariamente su jubilación los 24 meses máximos se encuentra en el tramo de entre 38 años y seis meses y 41 años y seis meses. En ese supuesto, la reducción actual es del 19%.

Si la anticipación es menor, también disminuye el porcentaje de recorte. El sistema calcula la penalización mes a mes y tiene en cuenta tanto cuánto se adelanta la jubilación como el tiempo total cotizado.

En la jubilación anticipada involuntaria, un trabajador dentro de ese mismo tramo de cotización que adelante cuatro años completos su retiro puede afrontar actualmente un coeficiente del 28%.

Y esas reducciones no desaparecen cuando posteriormente se alcanza la edad ordinaria de jubilación. Se aplican sobre la pensión desde el momento del retiro y permanecen en los años posteriores.

El Gobierno calcula un coste anual de 3.358 millones

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Elma Saiz en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros.
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El principal obstáculo de la reforma está en su impacto sobre el sistema público de pensiones. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha calculado que eliminar los coeficientes a los actuales pensionistas con al menos 40 años cotizados supondría aproximadamente 3.358 millones de euros adicionales cada año.

De esa cantidad, 1.345 millones corresponderían a personas que accedieron voluntariamente a la jubilación anticipada y otros 2.013 millones a quienes se retiraron antes por causas no imputables a su voluntad.

Los datos del propio Ministerio ayudan a comprender el alcance de los recortes. Entre los jubilados anticipados voluntarios con largas carreras laborales, la cotización media alcanza los 43 años y seis meses y la edad media de retiro fue de 63 años y dos meses.

Ese grupo soporta un coeficiente reductor medio del 11,36% y percibe una pensión media de 2.002,58 euros mensuales. Según los cálculos oficiales, eliminar la penalización elevaría de media sus pensiones alrededor de un 12,8%.

Entre quienes accedieron a una jubilación anticipada involuntaria, la carrera media alcanza 42 años y once meses. Se retiraron de media a los 61 años y diez meses y soportan una reducción media del 18,9%.

En su caso, el recálculo supondría un aumento medio cercano al 22,75% y explicaría la mayor parte del coste presupuestario de la reforma.

Los pensionistas actuales también podrían pedir un recálculo

Uno de los elementos más relevantes de la proposición es que no beneficiaría únicamente a quienes se jubilen en el futuro.

El texto permite que quienes ya hayan accedido a la pensión con al menos 40 años cotizados puedan solicitar al Instituto Nacional de la Seguridad Social un nuevo cálculo de su prestación conforme a las nuevas reglas.

Hay, sin embargo, un matiz importante. Aunque suele hablarse de una aplicación “retroactiva”, el proyecto no contempla pagar atrasos desde la fecha original de jubilación.

Si el recálculo produce un aumento de la pensión, la nueva cuantía comenzaría a aplicarse desde el momento en que el pensionista presente la solicitud al INSS.

La propia disposición final establece además que la norma entraría en vigor en el momento de su publicación en el Boletín Oficial del Estado. El proyecto no fija específicamente 2027 como fecha de entrada en vigor: dependerá de cuándo y de si termina aprobándose.

Una reivindicación que lleva años en el Congreso

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Fachada del Congreso de los Diputados.

La prejubilación con 40 años cotizados sin coeficientes reductores no es una reivindicación nueva. Asjubi40 lleva alrededor de una década reclamando que las largas carreras laborales reciban un tratamiento diferente dentro del sistema.

Sus representantes sostienen que resulta difícil justificar que una persona que comenzó a trabajar muy joven y acumula más de cuatro décadas de aportaciones mantenga un recorte de por vida simplemente por haber abandonado el mercado laboral antes de cumplir la edad ordinaria.

El Gobierno, por su parte, ha defendido que cualquier modificación estructural del régimen de jubilación debe analizarse dentro del Pacto de Toledo y del diálogo social, además de valorar su impacto sobre la sostenibilidad financiera de la Seguridad Social.

Es precisamente ahí donde se encuentra ahora el debate. El Congreso ha abierto la puerta a cambiar el sistema, pero todavía queda toda la tramitación legislativa por delante.

Para quienes llevan años reclamándolo, la votación de septiembre supone un avance importante. Para los cerca de 900.000 afectados que calcula Asjubi40, sin embargo, todavía no cambia la pensión que cobran cada mes. Hasta que la ley complete su recorrido y aparezca publicada en el BOE, los actuales coeficientes reductores continúan plenamente vigentes.

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