El caso de las comisiones de servicio en la Diputación de Valencia ha adquirido repercusión tras conocerse los paralelismos entre el nombramiento de la pareja del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y el de la mujer del alcalde socialista de Gestalgar, Raúl Pardos. Lo que inicialmente se planteó como una crítica por el “enchufismo” en el entorno del jefe del Consell se ha convertido en un episodio que también coincide con el PSPV.
La pareja de Pardos, Isabel Ortiz, accedió en su momento a un puesto de secretaria de dirección en la Diputación de Valencia tras un proceso en la corporación provincial, entonces presidida por Toni Gaspar, y resultó la más valorada “desde el punto de vista de la experiencia en puestos de similares o idénticas características al puesto objeto del presente proceso”.
Durante los años de gobierno del PSOE y Compromís en la Diputación, Ortiz ya ocupaba un puesto similar como secretaria de dirección en el área de Carreteras. Según Las Provincias, tras el cambio de gobierno en la institución, ha continuado vinculada a la Diputación y también ha accedido nuevamente a una plaza mediante comisión de servicios, en esta ocasión en el grupo socialista de la corporación provincial que lidera Carlos Fernández Bielsa.
En el caso de la pareja de Pérez Llorca, el informe de idoneidad la señala como la candidata con mayor experiencia en la administración en funciones administrativas. Las aspirantes que ocuparon el segundo y tercer puesto contaban con menos experiencia en ese ámbito, aunque acumulaban una amplia trayectoria como auxiliares, que, sin embargo, no fue valorada en dicho informe.
