La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, afirmó este miércoles que el régimen iraní sigue en pie, aunque considerablemente debilitado tras los ataques dirigidos contra su liderazgo y sus capacidades militares. Según explicó ante una comisión del Senado, su capacidad convencional para proyectar poder ha quedado prácticamente anulada, lo que limita sus opciones y reduce de forma notable su posición estratégica.
Gabbard señaló que, aunque el régimen continúa, es previsible que aumenten las tensiones internas a medida que empeore la situación económica del país. No obstante, advirtió que Irán y sus aliados continúan llevando a cabo ataques contra intereses estadounidenses y de sus socios en Oriente Próximo.
Asimismo, indicó que Teherán ya ha demostrado contar con capacidades de lanzamiento espacial y tecnologías que podrían permitirle desarrollar un misil balístico intercontinental operativo antes de 2035, aunque matizó que esta evaluación podría revisarse en función del impacto de los ataques estadounidenses en territorio iraní.
Durante su intervención, Gabbard optó por no leer un fragmento de su discurso en el que se aseguraba que el programa de enriquecimiento nuclear de Irán había sido destruido durante la llamada guerra de los 12 días y que, desde entonces, Teherán no había intentado reconstruirlo, según informó Bloomberg.

En su lugar, defendió que Irán ha estado tratando de recuperarse de los daños sufridos. Explicó que, antes de la operación “Furia Épica”, la comunidad de inteligencia estadounidense consideraba que el país intentaba rehacerse de los graves daños en su infraestructura nuclear, al tiempo que seguía incumpliendo sus obligaciones con el OIEA y restringiendo el acceso a instalaciones clave.
El senador demócrata por Virginia, Mark Warner, cuestionó la omisión de ese párrafo y sugirió si se debía a declaraciones del presidente Donald Trump sobre una supuesta amenaza inminente. Gabbard respondió que simplemente recortó partes de su intervención por falta de tiempo.
Dimisión controvertida
El testimonio de Gabbard se produce tras la dimisión de Joe Kent, hasta ahora director del Centro Nacional Antiterrorista, motivada por sus desacuerdos con la Administración Trump respecto a la guerra en Irán. Kent considera que el conflicto no está justificado y lo atribuye a la presión de Israel y su influyente lobby en Estados Unidos.
