Solo queda una sesión para que termine el juicio contra Marius Borg Høiby, hijo mayor de la princesa Mette-Marit de Noruega, acusado de un total de 39 delitos —tras retirarse uno de ellos—. A pocas horas del cierre del proceso, previsto para este jueves 19 de marzo, la Fiscalía noruega ha hecho pública la pena que solicita para el acusado, de 29 años: siete años y siete meses de prisión. Se le imputan cuatro delitos de violación, además de violencia doméstica y otros cargos. Høiby permanece en prisión preventiva desde comienzos de febrero, después de ser detenido nuevamente por incumplir una orden de alejamiento respecto a una de las víctimas. Desde entonces no ha sido puesto en libertad ante el riesgo de reincidencia durante el proceso.
El joven —nacido de una relación anterior de Mette-Marit antes de casarse con el príncipe heredero Haakon— también enfrenta acusaciones por seis casos de conducta sexual inapropiada, amenazas, un delito grave relacionado con drogas, daños materiales y alteración del orden público y de tráfico. Durante su intervención, el fiscal Sturla Henriksbø subrayó el impacto devastador de estos delitos, señalando que una violación puede dejar secuelas permanentes y marcar a la víctima de por vida.
Asimismo, el fiscal destacó las denuncias de violencia contra una expareja, quien describió su relación como dominada por los celos, la infidelidad y las agresiones. Aunque Høiby no es miembro oficial de la familia real, ha crecido en ese entorno desde el matrimonio de su madre en 2001. Durante el juicio, ha reconocido algunas agresiones y delitos menores, pero niega las violaciones, que sostiene fueron relaciones consentidas, así como las acusaciones de grabaciones sin consentimiento y maltrato.

El juez consideró que la prisión preventiva está plenamente justificada y no resulta desproporcionada, rechazando la petición de la defensa para su liberación. Høiby fue arrestado pocos días antes del inicio del juicio por presuntos delitos de agresión, amenazas con arma blanca y quebrantamiento de una orden de alejamiento. Según la legislación noruega, un acusado detenido al comenzar el juicio puede permanecer en prisión hasta que se dicte sentencia, cuya fecha aún no ha sido fijada.
Varios kilos de marihuana
Su primera detención tuvo lugar en agosto de 2024. Entonces reconoció problemas con el alcohol y otras sustancias, así como trastornos psicológicos, y admitió haber transportado varios kilos de marihuana. Su estrategia de defensa ha consistido en negar los delitos más graves y denunciar un supuesto acoso mediático desde su infancia. En una de las sesiones, afirmó sentirse presionado por la exposición pública y describió una vida marcada por excesos, incluyendo consumo de alcohol, drogas y relaciones sexuales frecuentes.
Las sesiones del juicio han estado sujetas a estrictas restricciones informativas, lo que ha limitado la difusión de detalles, imágenes y testimonios. Durante el proceso, Høiby ha insistido en que debe ser juzgado como cualquier ciudadano, sin trato especial por su vínculo con la familia real. En una de sus declaraciones recientes, aseguró que la cobertura mediática lo ha convertido en objeto de odio y le ha provocado ansiedad y depresión. Su abogada defendió en el alegato final que no debe ser juzgado por su identidad, sino por sus actos.
