El futuro de Irán

El paso adelante de Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz iraní

La activista y defensora de los Derechos Humanos iraní presidirá oficialmente el comité de justicia transicional de Reza Pahlavi

La abogada iraní Shirin Ebadi, ganadora del Premio Nobel de la Paz,
EFE/EPA/JULIEN WARNAND

El nombre de Shirin Ebadi ha sido durante mucho tiempo sinónimo de la justicia pendiente en Irán. Esta semana, ha vuelto a ocupar un lugar central en el imaginario de la oposición política del país.

Reza Pahlavi, hijo del último sha, y bien posicionado en ciertos círculos del exilio iraní, anunció la creación de un comité para redactar un marco de justicia transicional, sentando las bases para una futura comisión de la verdad y un tribunal que aborden décadas de abusos bajo la República Islámica. La abogada y activista por los Derechos Humanos Shirin Ebadi, una jurista forjada en la confrontación con ese sistema, lo presidirá.

La abogada iraní Shirin Ebadi, ganadora del Premio Nobel de la Paz, junto a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola
EFE/EPA/JULIEN WARNAND

Quién es Shirin Ebadi

Pocas figuras encarnan con mayor crudeza el arco de las contradicciones jurídicas del Irán actual. Ebadi formó parte de la primera generación de juezas, llegando a presidir un tribunal antes de que la Revolución Iraní barriera esos logros. Expulsada de la magistratura y más tarde de la práctica del derecho, regresó en la década de 1990 como abogada defensora de víctimas de abusos -mujeres, niños, disidentes- y se forjó una reputación que finalmente le valdría el Premio Nobel de la Paz en 2003. Fue la primera mujer musulmana en recibir el galardón.

Su carrera se ha desarrollado a lo largo de las líneas de fractura de la República Islámica: defensa en los tribunales, represalias del Estado, encarcelamiento y, en última instancia, exilio. Desde 2009, ha continuado esa labor desde el extranjero, en Londres, desde donde ha insistido en que los derechos en Irán deben ser exigibles.

En pleno conflicto iraní, una transición política ha vuelto al centro del debate. Aunque la oposición más realista no cree que el régimen de los ayatolás caiga a pesar de los bombardeos y de haber eliminado al poderoso líder supremo Ali Jamenei, los más optimistas como Pahlavi prometen un nuevo futuro a los iraníes. Es más, el anuncio de Pahlavi del nombramiento de Ebadi, iba de la mano de promesas como que se conocerá la “verdad” y se hará “justicia”, aunque no entró en detalles.

La propia Ebadi se pronunció al poco de comenzar la guerra en un foro en Italia. “El pueblo iraní quiere el colapso del régimen y la instauración de un gobierno democrático y laico“, aseveró. La Premio Nobel recordó que Irán tiene a sus espaldas miles de años de civilización por lo que pidió que no se le juzgue por el régimen que lo gobierna desde la revolución de 1979.

“Por favor, no nos juzguen por estos 47 años de República Islámica. Somos una nación pacífica y no queremos la destrucción de ningún otro país”, demandó la activista, quien auguró que los iraníes resistirán hasta el final por la libertad y la prosperidad.

Asimismo, en un aviso a navegantes, explicó que los iraníes no permitirán “que extranjeros establezcan un gobierno por nosotros. Nuestros valientes jóvenes serán los guardianes de la independencia y de la integridad territorial de nuestra patria”. En su opinión, los iraníes “emergeremos victoriosos porque confiamos en que la luz triunfará sobre las tinieblas”.