La experta

Catherine Gegout, experta en Relaciones Internacionales: “Trump y EE UU están dañando aún más su reputación y su poder blando”

Para Catherine Gegout, profesora asociada de Relaciones Internacionales de la Universidad de Nottingham, es probable "que la guerra continúe"

La experta Catherine Gegout atiende a Artículo14
KiloyCuarto

Con total incertidumbre, el estrecho de Ormuz bloqueado y la posibilidad de una paz cada vez más alejada en Artículo14 preguntamos a la doctora Catherine Gegout, profesora asociada de Relaciones Internacionales de la Universidad de Nottingham, sobre los posibles escenarios en Oriente Medio.  “La opción más lógica es la de un proceso de paz”, resalta. Sin embargo, la experta explica a Artículo14 que “los líderes iraníes pueden confiar en las capacidades militares de Irán, y parecen decididos a luchar contra EE UU”. Por lo tanto, “es probable que la guerra continúe”, asevera Gegout. 

-El presidente Donald Trump afirma ahora que no tiene prisa por llegar a un acuerdo con Irán, pero tras dos meses de cierre del estrecho de Ormuz y con los precios disparándose… ¿De verdad no se siente presionado, tal y como presume?

-Trump está bajo presión porque una guerra contra Irán podría tener consecuencias para las elecciones de mitad de mandato de noviembre de 2026. En primer lugar, en términos económicos, una guerra contra Irán sería perjudicial para la economía estadounidense (y mundial). Aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado (GNL) del mundo suele pasar por el estrecho. Esto significa que los precios del petróleo son altos en todo el mundo y que los mercados bursátiles están en riesgo.

Un hombre pasa frente a una valla en la que aparecen los retratos del nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, el difunto líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, y el difunto líder supremo, el ayatolá Ruhollah Jomeini.

En segundo lugar, en materia de seguridad, un conflicto prolongado implica más muertes. También supone inestabilidad regional, ya que Israel pretende ampliar su presencia en Palestina y  Líbano, y otros Estados y bases estadounidenses de la región se enfrentan a un aumento de los atentados. En tercer lugar, en términos de diplomacia, Trump y Estados Unidos están dañando aún más su reputación y su poder blando. El poder blando es un término acuñado por Joseph Nye en 1990 (en contraposición al poder duro o militar) que significa que un Estado consigue que otros Estados cambien sus políticas para que sean similares a las de ese Estado. Esto se logra a través de valores, cultura y política exterior atractivos, y no mediante la coacción. En la práctica, Estados Unidos, responsable de la muerte de 3.000 iraníes, se está volviendo cada vez menos atractivo como sistema político, social y cultural.

Por último, esta falta de atractivo está ahora abrumadoramente presente en los propios Estados Unidos. El 53 % de los estadounidenses se opone a la guerra en Irán, y el 58 % de los estadounidenses desaprueba a Trump. Es probable que el descontento en EE UU aumente si la guerra continúa.

-¿Por qué la Administración Trump no es capaz de poner fin a la guerra en Irán? ¿Qué tendrá que hacer para convencer a los ayatolás? ¿Acaso Irán ya no está interesado en este momento?

-Se desconocen los objetivos de la Administración Trump. Hay tres opciones probables: dos que implican una mayor intervención militar y más muertes, y una que supone un difícil proceso de paz. La primera es a largo plazo y significaría un cambio de régimen en Irán. Esto es difícil y suele ser una catástrofe. Este ha sido, por ejemplo, el caso de EE UU en Afganistán.

Donald Trump pronuncia un discurso en el Comedor de Estado de la Casa Blanca en Washington
EFE/EPA/DANIEL HEUER / POOL

La segunda es a corto plazo. Implicaría que EE UU desplegara miles de soldados para retirar el uranio altamente enriquecido (HEU) de Irán. También podría significar que Estados Unidos se hiciera con el control de la terminal petrolera de la isla de Jarg, en Irán, desde donde se embarca el 90 % de las exportaciones petroleras del país.

La opción más lógica es la de un proceso de paz. Pero los líderes iraníes pueden confiar en las capacidades militares de Irán, y parecen decididos a luchar contra EE UU. Por lo tanto, es probable que la guerra continúe.

Ataque israelí en el centro de Tiro, sur de Líbano, horas antes de la entrada en vigor del alto el fuego el pasado viernes.
EFE/ Edgar Gutiérrez

-Israel y el Líbano han acordado un alto el fuego por tres semanas más. ¿Veremos la paz en la región, o dependerá de lo que ocurra entre Irán y Estados Unidos?

-Es poco probable que se alcance una paz duradera entre Israel y el Líbano. El objetivo de Israel es anexionar territorio libanés hasta el río Litani. Hizbulá en Líbano seguirá luchando contra Israel. Los dos conflictos —el de Israel y el Líbano, y el de EE UU e Irán— están vinculados a largo plazo, ya que Hezbolá está financiado por Irán.

-Por otra parte, el miércoles un periodista fue asesinado en el sur del Líbano. ¿Es un crimen de guerra romper un alto el fuego y matar a una periodista?

-Romper un alto el fuego no constituye un crimen de guerra. Un crimen de guerra siempre tiene lugar en el contexto de un conflicto armado. Entre ellos se incluyen el asesinato, la tortura, el saqueo o los ataques dirigidos intencionadamente contra la población civil, los trabajadores humanitarios, las infraestructuras, la deportación ilegal, el confinamiento y la toma de rehenes. El uso de armas químicas o municiones en racimo también puede considerarse un crimen de guerra. Además, dirigir ataques contra personas protegidas, como los periodistas, constituye una violación del derecho internacional humanitario y también un crimen de guerra. Más concretamente, los periodistas gozan de la protección que les otorga el derecho internacional humanitario, siempre que no participen directamente en las hostilidades.

Sin embargo, en la práctica resulta imposible investigar estos crímenes de guerra cometidos en el Líbano por soldados israelíes, ya que ni el Líbano ni Israel son Estados parte de la Corte Penal Internacional (CPI). Por lo tanto, tal y como solicitaron en 2026 veintiséis organizaciones de la sociedad civil del Líbano, este Estado debería adherirse a la CPI. Si lo hiciera, se podrían llevar a cabo investigaciones sobre los periodistas y civiles asesinados. En lo que respecta a los periodistas en particular, el Líbano podría seguir el ejemplo de Palestina. Reporteros sin Fronteras (RSF) apoyó la denuncia presentada por Al Jazeera sobre el tiroteo de la periodista palestina Shireen Abu Akleh en Jenin, en Cisjordania, en 2022. Reporteros Sin Fronteras también presentó en 2025 su quinta denuncia contra Israel ante la CPI por el asesinato de periodistas desde octubre de 2023.