La tensión entre el Gobierno y el presidente ejecutivo de Indra, Ángel Escribano, crece conforme se aproxima la fecha del 25 de marzo. Ese día está convocada la reunión ordinaria mensual del consejo de administración y la intención de Moncloa -y de SEPI, como primer accionista de Indra- sería llegar a la cita con un nuevo presidente. Con este calendario, Manuel de la Rocha, responsable Económico de Moncloa, y Belén Gualda, presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), han intensificado los contactos con los accionistas y consejeros independientes para buscar un nuevo presidente de consenso, según informan a Artículo14 fuentes conocedoras.
Como posibles candidatos a la presidencia de la compañía han sonado los nombres de José Vicente de los Mozos, tal y como publicó este medio. El consejero delegado de la compañía habría ofrecido esta opción para dar una solución a la compra de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), origen del conflicto de interés con su presidente. En este sentido, fuentes próximas al entorno del consejero delegado han negado esta situación y circunscriben las actuaciones del CEO en las negociaciones en el marco de la operación de EM&E mandatadas por el consejo. Estas fuentes subrayan la buena sintonía entre ambos directivos y los buenos resultados del tándem directivo, como reflejan las cuentas de 2025. Cabe recordar que el mandado del consejero delegado finaliza el próximo mes de junio, aunque podría presentarse a su reelección como consejero.

Un tercero fuera del consejo
Otra opción es fichar a un presidente externo al actual consejo de administración y así, algunas fuentes han apuntado a Carlos Ocaña, que representa a SEPI en Telefónica, y Ángel Simón, exconsejero delegado de CriteriaCaixa, que mantiene una buena sintonía con Moncloa. La búsqueda de un relevo de consenso entre los accionistas se enmarca en la decisión del Ejecutivo de acelerar el cese de Ángel Escribano antes del próximo consejo, tal y como adelantó El Confidencial.
De hecho, para minimizar el impacto en la acción, de concretarse la salida de Ángel Escribano, podría producirse este mismo viernes, con la Bolsa cerrada. La acción de Indra cayó ayer un 4,19%, hasta los 57,1 euros por acción. Para los analistas de Xtb, el mercado interpreta como un riesgo la incertidumbre sobre la dirección, “donde emergen dudas sobre la gobernanza, posibles cambios en el Consejo, incertidumbre sobre la fusión con EM&E y temor a inestabilidad interna”.
Vaivén de la acción
El vaivén de la acción sería, a su vez, un elemento más de tensión entre el Gobierno con el presidente de Indra. Algunas fuentes trasladan el malestar existente en Moncloa y en SEPI y apuntan a que ahora sería el propio entorno de Ángel Escribano el que estaría utilizando el mercado para mover la acción. En el pulso con el Gobierno -según estas fuentes- ahora sería este entorno del presidente de Indra el que estaría trasladando al mercado su condición de “víctima” para desestabilizar la acción. En sentido opuesto, hace un mes Bloomberg desveló la irrupción del fondo activista Third Point en el capital de Indra -aunque sin cuantificar el porcentaje- y su apoyo a la operación con EM&E.
Por su parte, el presidente de Indra se mantiene fiel a su mantra: “Solo sé hacer una cosa, que es trabajar y trabajar duro“. Así respondió en el ‘II Encuentro Expansión Industria de Defensa’ cuando se le preguntó que haría si finalmente no saliera adelante la operación con EM&E. Sobre la misma, insistió en que se mantiene “totalmente al margen”. Según el mandato del consejo es el consejero delegado quien está liderando las negociaciones. En la última reunión, este órgano encargó a De los Mozos medir el respaldo a la operación con EM&E y bajo qué condiciones.
Joseph Oughourlian, a favor de Escribano

En este pulso entre Moncloa y SEPI frente a Ángel Escribano como presidente de Indra, el directivo cuenta con el apoyo del cuarto accionista de la compañía: Josep Oughourlian, presidente del fondo Amber Capital. El pasado 10 de febrero, según adelantó OK Diario, vendió alrededor de un 2% de sus participación (previamente controlaba un 7,24%). El propio Oughourlian habría cambiado en los últimos meses su relación con Moncloa, en su condición de primer accionista de PRISA.
El núcleo duro del accionariado de Indra está formado, además, por SEPI (28%), los hermanos Ángel y Javier Escribano, a través de EM&E (14,3%) y Sapa (7,94%). Con esta ultima, las relaciones son muy tensas, ya que se cuestiona por parte de los Escribano sus relaciones con General Dynamics, gran competidor de Indra y con quien mantiene una batalla legal a través de su filial Santa Bárbara por las adjudicaciones del Gobierno.
Entre los consejeros independientes siempre ha existido un núcleo muy crítico con la operación con EM&E y, en estas tensiones, está pendiente ver cómo se posicionarán los nuevos miembros, tras una remodelación parcial del consejo para encajar perfiles afines a los objetivos estratégicos de la compañía.
Posición del PP
Paradójicamente, en la renovación de la presidencia de Indra que impulsa Moncloa contaría con un factor adicional a su favor: la posición del PP. El Partido Popular ha sido muy crítico con los movimientos del Gobierno en Indra, acusándole de favorecer a Ángel y Javier Escribano, los propietarios de EM&E en Indra. En este sentido, los populares tendrían más difícil cuestionar el nombramiento de un nuevo primer directivo.
Mientras el pulso en el consejo de Indra no cesa, la posición oficial del Gobierno es la “prudencia”. En el Consejo de Ministros, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, aseguró que la decisión sobre si el presidente de Indra, Ángel Escribano, continuará al frente de la firma corresponde al consejo de administración de la compañía. “Este tipo de decisiones, como bien sabe, le corresponden a los órganos de gobierno de la empresa”, aseguró. Y, efectivamente, a través de SEPI -en representación de su 28%- en este órgano participan tres consejeros de un total de quince.
