La presión, hasta la fecha, dialéctica, que desde la administración Trump se vierte sobre España debido a su acción exterior tras el ataque a Irán el pasado 28 de febrero ha dado un nuevo paso en la escalada: la soberanía de nuestro país sobre las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
Un nuevo informe del Congreso de Estados Unidos las define como territorios de Marruecos. Un documento ni vinculante y que no modifica la posición oficial de Washington sobre la soberanía nacional, pero que forma parte de los presupuestos de Exteriores y Seguridad Nacional para 2027. Y, principalmente, advierten fuentes diplomáticas, “mete ruido en la mesa política con la amenaza de una nueva Marcha verde sobre la conversación pública marroquí”.

La Marcha verde, el arma de presión de EE UU con España
El descontento del presidente estadounidense por la actitud de algunos países OTAN en su ataque a Irán hace que lance amenazas como se diría coloquialmente, donde más duele. En el caso de España, que resulta su socio más incómodo, lo tiene claro: las bases militares de Rota y Morón, y la soberanía española sobre las ciudades de Ceuta y Melilla. Y tanto una carta como otra están conectadas con el reino alauí.
En este contexto, una nueva Marcha Verde lleva tiempo posicionándose en el tablero geoestratégico. El analista Michael Rubin defendió recientemente que Mohamed VI debe resucitar el espíritu de la movilización que consiguió hacer que nuestro país saliera expulsado del Sáhara Occidental. Entre otros motivos, Rubin arroja en su argumentación que las oleadas de inmigrantes que saltan las verjas con destino a España convierte la zona en un punto débil para la seguridad nacional. Así, pese a que el documento no tenga carácter vinculante, sí fomenta algo más poderoso: el clima reivindicativo.

Un clima que, según las mismas fuentes, no pasa para desapercibido para Estados Unidos en aras de posicionarse como país mediador. “No es tanto la letra del documento como la dimensión puramente política”, afirman. “En el ámbito Mediterráneo los grandes socios de EE UU son Marruecos e Israel. Y muy particularmente en este momento”, aseguran. Y añaden que la OTAN se cruza en medio, organización a la que Estados Unidos no respeta especialmente.
Las cartas de Marruecos y de España
La tensa relación diplomática entre el Gobierno de Sánchez y la administración Trump crea el escenario adecuado para que Marruecos mueva ficha en favor de sus intereses estratégicos. “Marruecos inicia una marcha verde y EE UU se sitúa como mediador indiscutible en el proceso. Marruecos puede ver que es su momento ahora. Sabe que EE UU se va a poner de su parte, lo que es muy grave teniendo en cuenta que España es aliado OTAN”, afirman. “Y como a Trump le pongan esto sobre la mesa lo cogerá como un elemento de presión para que España llegue al 5% del PIB”. Este medio informó recientemente de que el embajador americano en España, Benjamin León, ha mantenido hace dos semanas conversaciones con empresarios americanos asentados en España, a los que ha trasladado que Trump mantiene presente la exigencia de alcanzar el 5% del gasto y rompiera con el techo de gasto inicial fijado en el 2%.

La posición de Sánchez en el tablero
Trump mantiene así el juego de las amenazas para, cuando lo considere necesario, apretar más las tuercas. “Cuando una idea se empieza a hacer pública y se incorpora al debate público, empieza a ser efectiva”, afirman. Uno de los ejemplos a lo largo de la historia viene, precisamente, de la mano de Rubin, ya que fue el ideario de la tesis de las armas de destrucción masiva en Irak para justificar la guerra de 2003. “El nivel de moderación del presidente dependerá de la acción exterior de Sánchez”.
Las amenazas, un hábito global
Una ex alto cargo del CNI que prefiere mantenerse en el anonimato sostiene que es un ataque más al “flanco débil”, “una pieza más del mismo puzle”. Considera importante puntualizar el hecho de que “Siempre ha habido un apoyo de Estados Unidos a Marruecos en determinados aspectos, que ahora crece en un contexto de relaciones tensas”. No obstante, enfatiza en la importancia de observarlo a nivel global. “Trump considera que los aliados no le han respondido como cree que debieran. También ha declarado contra Merz, o ridiculizado a Macron, y criticado a Meloni”. La ex alto cargo de los servicios secretos españoles manifiesta que, a día de hoy, “Las relaciones entre los países miembros de la OTAN y EE UU deberían replantearse”.

La intervención de la UE
En el supuesto escenario de que la escalada llegara a mayores, España podría invocar el artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea -TUE- que establece la cláusula de asistencia mutua y permite a los países miembros actuar en conjunto en aras de garantizar la seguridad y defensa común.
