Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se enfrentan a nuevas acusaciones de la Justicia estadounidense. Un gran jurado federal de Nueva York ha ampliado los cargos contra ambos por cinco delitos relacionados con el narcotráfico, el narcoterrorismo, las armas y la tortura. La nueva imputación llega precisamente cuando Flores intenta conseguir el arresto domiciliario debido a sus problemas cardíacos.
La acusación, presentada este jueves ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, incorpora un nuevo delito de conspiración para cometer torturas. Según la Fiscalía, el matrimonio habría utilizado durante más de dos décadas las instituciones venezolanas para favorecer el tráfico de cocaína, obtener beneficios económicos y perseguir a quienes consideraban una amenaza política.
El documento judicial describe un supuesto sistema de represión en el que se habrían empleado descargas eléctricas, simulaciones de ahogamiento, golpes, aislamiento y amenazas contra los familiares de los detenidos. Entre las presuntas víctimas figuran también ciudadanos estadounidenses.

La investigación apunta además a la participación de otros tres altos cargos chavistas, identificados únicamente como CC-1, CC-2 y CC-3, cuyas identidades permanecen bajo secreto judicial. Según los fiscales, estas figuras habrían desempeñado funciones importantes en la coordinación de operaciones relacionadas con el narcotráfico y el aparato de seguridad venezolano.
Mientras tanto, Cilia Flores busca abandonar la prisión por motivos médicos. Su defensa sostiene que padece problemas cardíacos que requieren atención especializada y solicita que pueda permanecer bajo arresto domiciliario.
La Fiscalía, sin embargo, se opone a su excarcelación al considerar que existe riesgo de fuga.

