Magdalena Andersson, la primera mujer que se convirtió en primera ministrad de Suecia (2021-22), aspira a retomar el poder en las elecciones que se celebran este domingo 13 de setiembre. En unos comicios donde también se medirá el potencial de la extrema derecha, la candidata se medirá ante el actual premier conservador Ulf Kristersson, que avanzó la posibilidad de incluir a los ultras en el gobierno para formar coalición.
Las últimas encuestas apuntaban a un choque muy igualado entre los bloques, aunque la candidata socialdemócrata figuraba con una ligera ventaja. Unos ocho millones de suecos deciden hoy en unas elecciones marcadas por el debate sobre la seguridad nacional, el crimen organizado, el gasto en bienestar y las propuestas antinmigración introducidas por la extrema derecha en el debate.

En un perfil de la candidata socialdemócrata publicado por la agencia AFP, se la describe como una tecnócrata con mucha experiencia financiera y una reputación de ser impaciente, directa y austera. En una región donde históricamente se defiende y aprecia el estado del bienestar, Andersson apuesta por reforzar el gasto para proteger los servicios públicos.
Hija única de un profesor universitario y una maestra, Anderson estudió en la Escuela de Economía de Estocolmo -con una breve estancia en Harvard- antes de volcarse en el Partido Socialdemócrata, tras haberse unido a sus juventudes a los 16 años. Ella misma admite ser “tacaña por naturaleza”. Según declaró en una entrevista reciente, “me entusiasma más ahorrar dinero que gastarlo”.
Es la líder del partido socialdemócrata desde el año 2021, cuando asumió las riendas de la formación entonces liderada por Stefan Lofven. Por sus modales directos y sin tapujos, es conocida como la “bulldozer”, e incluso se la asocia al carácter de la ex canciller alemana Angela Merkel.

Durante su primer y breve mandato de 10 meses, tuvo que asumir un país en caos en plena pandemia del coronavirus, e impulsó la candidatura de Suecia para ingresar en la OTAN. No obstante, en 2022 perdió las elecciones contra el actual premier Kristersson. Durante la actual campaña, ha insistido en subir impuestos para mejorar el sistema de protección social, prohibir los beneficios en las escuelas de gestión privada financiadas con fondos públicos y mantener la mayor parte de las políticas de mano dura del gobierno de derecha en materia de delincuencia e inmigración.
Desde el final de la II Guerra Mundial, los socialdemócratas han sido la principal fuerza de poder en Suecia. Pero durante la presente campaña, Andersson ha afrontado diversas crisis, como las acusaciones contra un miembro del partido de difundir propaganda prorrusa en redes sociales. No obstante, la posibilidad de que el partido ultra SD -con fundadores de pasado neonazi- acabe llegando al poder, está empujando a algunos votantes de derecha moderada a declinarse por el partido socialdemócrata.

Su perfil de mujer austera contrasta con las medidas políticas que propone, con un incremente de gasto en sanidad, educación y pensiones. Si bien en 2021 se convirtió -por relevo- en la primera mujer en gobernar Suecia, ahora Anderson busca lograr otro hito: ser la primera política en ganar unas elecciones. Para ello, apuesta todo en hablar sobre lo que afecta a los suecos en el día a día: empleo, coste de la vida y servicios públicos de calidad.
Según un análisis del Atlantic Council, la campaña de 2026 se centra principalmente en cuestiones internas. La atención sanitaria es la preocupación dominante, señalada por el 64 % de los votantes como uno de los temas más importantes. La educación y la atención a las personas mayores también ocupan lugares destacados, lo que subraya la importancia central del bienestar social. El orden público, que fue una prioridad absoluta en las elecciones de 2022, sigue siendo importante pero ha perdido peso desde entonces.
En el bloque de centroizquierda, donde conviven cuatro partido, las diferencias sobre fiscalidad, energía nuclear y modelo de escuela concertada generan tensiones. La incógnita es si el perfil tecnócrata y serio de Anderson será suficiente para aupar a un partido socialdemócrata, en una campaña marcada por la normalización de los ultras del SD y su posible inclusión en un gobierno de derechas.

![Stockholm (Sweden), 15/09/2022.- Sweden's Prime Minister Magdalena Andersson addresses the press after formally resigning, in Stockholm, Sweden, 15 September 2022. Andersson announced on 14 September that she would resign following her party'Äôs defeat in the country's general elections held on 11 September. (Elecciones, Suecia, Estocolmo) EFE/EPA/TIM ARO / TT SWEDEN OUT[SWEDEN OUT] RESUMEN FOTOS DEL AÑO DE EPA 2022 SEPTIEMBRE](https://sta.articulo14.es/main-files/uploads/2026/09/Suecia-4-1200x675.jpg)