Defensa

Trump: “España es un auténtico desastre, es horrible”

Merz reúne en Berlín a los cinco grandes del continente sin invitar a España para preparar la próxima cumbre de la OTAN, mientras el presidente de EE UU critica a los socios de la Alianza Atlántica frente a Rutte

-FOTODELDIA- WASHINGTON (Estados Unidos), 13/03/2025.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (D), se reúne con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte (I), en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, DC, EE. UU., 13 de marzo de 2025. EFE/YURI GRIPAS/POOL
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reúne con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington
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El calendario no ha podido apretar más a Pedro Sánchez. Se le acumulan los frentes al presidente del Gobierno, que el mismo miércoles en el que ha comparecido en el Congreso para dar explicaciones sobre la corrupción que le rodea también ha visto como ha quedado fuera de la reunión que se celebró este miércoles en Berlín y por la noche, ha sido criticado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El canciller alemán, Friedrich Merz, convocó al núcleo duro del continente para preparar la cumbre de la OTAN que tendrá lugar el próximo 7 y 8 de julio en Ankara (Turquía), y España, cuarta economía de la Unión Europea, ha quedado fuera de la foto. El formato se conoce como E5 y reúne a las cinco potencias que aspiran a pilotar la estrategia de seguridad europea: Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Polonia. A la cita de la Cancillería acudieron Emmanuel Macron, Keir Starmer, Giorgia Meloni y Donald Tusk, con la conexión desde Washington del secretario general de la Alianza, Mark Rutte, que se reunía poco después con Trump para calmar la furia de la Administración estadounidense.

Una posición común

El objetivo declarado es coordinar una posición común antes de una cumbre que se prevé tensa, con la guerra de Ucrania de fondo, la guerra de Irán todavía reciente, los bandazos de la administración estadounidense y la posibilidad de abrir canales diplomáticos con Moscú.

Alemania
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el canciller de Alemania, Friedrich Merz, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el primer ministro británico Keir Starmer, en Berlín
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Merz, que desde que anunció el encuentro ha sido preguntado por la prensa internacional sobre la exclusión de Sánchez, lleva desde entonces intentando quita hierro al asunto. “Siempre intento no excluir a nadie”, se justificó el canciller, antes de reivindicar que los grandes Estados que forman parte a la vez del G7 y del Consejo Europeo deben asumir “una cierta responsabilidad de liderazgo”. Una explicación que en los círculos diplomáticos se ha leído como lo que es: la confirmación de que España no entra en ese club.

El motivo de fondo no es nuevo. Sánchez ya anunció que se desmarcaba del compromiso de elevar el gasto en Defensa hasta el 5% del PIB que reclama Donald Trump. La negativa, que ya le dejó en una posición incómoda (y solitaria) hace un año en La Haya, ahora vuelve a pasarle factura. A partir de Ankara, además, la OTAN revisará cada año la inversión militar de cada aliado, y quien no cumpla, apuntan algunas informaciones, afrontará consecuencias políticas. La advertencia no puede ser más clara: no se puede disfrutar del paraguas común sin aportar la parte que toca.

Nuevo golpe internacional

El golpe llega, paradójicamente, tras una racha en la que Sánchez parecía haber recuperado cierto perfil internacional. Sus críticas al Gobierno de Benjamin Netanyahu por la guerra en Gaza y su defensa cerrada del multilateralismo le habían devuelto cierta voz propia frente a Trump. Pero esa posición se ve cada vez más eclipsada por la lluvia de casos judiciales que salpican a su Gobierno, su partido y su familia y que la prensa internacional lleva semanas radiando.

OTAN
Donald Tusk, Emmanuel Macron y Friedrich Merz
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De hecho, en los pasillos comunitarios corre el rumor de que ha sido precisamente las críticas y los choques de España con la administración estadounidense lo que ha motivado al canciller alemán a dejar fuera a Sánchez de la cita, ante el temor de un mayor enfado de Donald Trump. Aunque todavía queda margen hasta julio, el mensaje de Berlín es difícil de malinterpretar. Mientras los cinco grandes diseñan la nueva arquitectura de una OTAN más europea, España se queda fuera.

Trump critica a España delante de Rutte

“España es un auténtico desastre. España es horrible. No quieren pagar nada. Creen que se van a salir con la suya. España no es un buen grupo. No es un buen grupo en absoluto”, aseveró el propio Trump durante una reunión con Rutte.  En el Despacho Oval, el magnate republicano afeó a la OTAN que no “no estuvo ahí” cuando su país la necesitó durante la guerra contra Irán, y consideró que la Alianza Atlántica “tampoco estará” si en el futuro vuelve a requerir su ayuda.

Rutte, defendió ante Trump, la cooperación europea en la guerra entre EE UU e Irán pese a “casos aislados” en los que socios de la Alianza optaron por no abrir sus bases.

Trump
El presidente Donald Trump en el Despacho Oval
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“Ha habido casos aislados que realmente le han decepcionado, pero, en términos generales, sus aliados europeos han estado ahí. Realmente quiero resaltar este punto: entre 4.000 y 5.000 aviones estadounidenses despegando desde bases aéreas europeas“, defendió el secretario general de la OTAN.

Trump se cebó con España, al decir que era un “desastre” como socio de la OTAN tras la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a autorizar el uso de bases en su territorio para la guerra contra Irán y aseguró también que Madrid no quiere “pagar nada” en materia de cuotas como miembro de la Alianza Atlántica. Pero el presidente republicano también cargó contra los líderes del E5 reunidos en Berlín: Italia, Francia, Alemania o Reino Unido, que al igual que España, negaron apoyo logístico a EE UU en determinados momentos de la guerra.