Kimberly Guilfoyle, embajadora del presidente de EE UU, Donald Trump, en Grecia, ha dimitido este martes tras las acusaciones de conducta indebida y potencialmente ilegal antes y durante su mandato diplomático. Ella ha negado los hechos y se ha comprometido a defender su nombre y su reputación.
Tras varios días de rumores sobre el futuro de la embajadora en Atenas, la nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca se estrenó este martes con un anuncio. Katie Zacharia afirmó que Guilfoyle había sido un “maravilloso activo para el equipo” y que la Administración le deseaba lo mejor, pero que la Administración Trump había pedido a la embajadora que abandonara su cargo.

Un par de horas después del anuncio de Zacharia, fue la propia Guilfoyle la que confirmó su renuncia. En un comunicado publicado en X, Guilfoyle describió su nombramiento como el “honor de su vida” y agradeció a Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, por confiarle la representación de Estados Unidos. Sobre las acusaciones de corrupción, la ya ex embajadora aseveró que “estas acusaciones son falsas, y tengo la intención de defender enérgicamente mi nombre, mi reputación y mi integridad”. Guilfoyle añadió que no permitiría que estas falsedades definieran sus décadas de servicio público.
Serving as the United States Ambassador to Greece has been the honor of a lifetime. I will forever be grateful to President Donald J. Trump and Secretary of State Marco Rubio for entrusting me with the extraordinary privilege of representing the greatest country in the history of…
— Kimberly Guilfoyle (@kimguilfoyle) October 13, 2026
Guilfoyle destacó su labor en la promoción de las exportaciones de gas natural licuado de EE UU a Europa, el impulso del proyecto “Corredor Vertical” para reducir la dependencia de la región de la energía rusa y el fortalecimiento de la cooperación en materia de defensa y seguridad con Grecia, un aliado de la OTAN. Reafirmó su apoyo a Trump y a sus principios de “America First”.
Los escándalos de Guilfoyle
Son varias las polémicas que han salpicado a Guilfoyle en menos de dos años en el cargo. Pero este fin de semana, todo escaló tras una serie de reportajes de The Wall Street Journal en los que se detallaban supuestas conductas cuestionables por parte de Guilfoyle. Según el periódico, supuestamente amenazó a un funcionario griego, aceptó regalos y servicios indebidos y se ofreció a utilizar su influencia dentro de la Administración Trump a cambio del pago de una cuantiosa factura de tarjeta de crédito.
Un reportaje, que citaba mensajes de texto, alegaba que Guilfoyle pidió a un donante de Trump que pagara una factura de tarjeta de crédito de 100.000 dólares poco antes de su audiencia de confirmación en el Senado, prometiendo a cambio acceso a funcionarios de la Administración.

Sus abogados han negado cualquier irregularidad. Afirmaron que el dinero que ella solicitó al donante era el pago por apariciones públicas y conferencias previamente acordadas. También rechazaron las acusaciones relativas a su uso de aviones privados, alegando que había seguido las directrices del Departamento de Estado y la normativa de viajes.
El Departamento de Estado se ha negado a comentar sobre una posible investigación por parte de su inspector general. La agencia AP informó de que la oficina estaba examinando las acusaciones, aunque no estaba claro si se había iniciado una investigación formal. Varios legisladores demócratas, entre ellos la senadora Jeanne Shaheen y el diputado Gregory Meeks, han pedido que se investiguen las conductas denunciadas.

Antes de los 100.000 dólares, la prensa estadounidense publicó que Guilfoyle sugirió, durante una cena privada en Atenas, que Washington podría provocar una crisis política en Grecia similar a la que provocó la caída del Gobierno de Rumanía. El portavoz del Gobierno griego, Pavlos Marinakis, negó que se hubiera producido ninguna amenaza contra el Gobierno griego. No obstante, los partidos de la oposición exigieron explicaciones.
Guilfoyle, exfiscal y presentadora de Fox News, se convirtió en una destacada defensora del movimiento político de Trump. Cabe recordar que llegó a estar comprometida con el hijo mayor, Donald Trump Jr.. Trump la nombró embajadora en Grecia tras ganar las elecciones presidenciales de 2024, y ella asumió el cargo en Atenas en noviembre de 2025.

