La relación de Donald Trump con España atraviesa una fase de tensión diplomática, agravada por la posición del Gobierno español en el conflicto con Irán. El “no a la guerra” de Moncloa se ha convertido en una fricción constante con el ejecutivo estadounidense. Pero Trump no olvida, al igual que no ha olvidado que España no aumenta su gasto en Defensa y, por ello, manda constantes reproches hacia as decisiones del Ejecutivo español.
El mandatario estadounidense respaldó ayer las voces críticas del Partido Republicano que plantearon retirar las bases militares estadounidenses de España y de otros países de la OTAN porque, según su juicio, no están colaborando a garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz. Trump afirmó que “tienen razón” y cuestionó el papel de la alianza transatlántica: “Creo que la OTAN ha perdido mucho prestigio, porque deberían estar colaborando en lo del estrecho. Obtienen gran parte de su energía del estrecho de Ormuz”.

Amenaza a la OTAN: “Lo recordaremos”
El tono del mandatario estadounidense se está intensificando a medida que la guerra con Irán se alarga y no muestra indicios de finalizar. Ayer calificó como “cobardes” a los países miembro de la OTAN por no colaborar para abrir el estrecho de Ormuz, una operación que, desde el punto de vista de Trump, es “una simple maniobra militar” y que es la única forma de frenar los precios del petróleo.
“Algo tan fácil de hacer para ellos, y con tan poco riesgo. ¡COBARDES, y nosotros lo RECORDAREMOS!”, subrayó.
Without the U.S.A., NATO IS A PAPER TIGER! They didn’t want to join the fight to stop a Nuclear Powered Iran. Now that fight is Militarily WON, with very little danger for them, they complain about the high oil prices they are forced to pay, but don’t want to help open the Strait…
— Commentary: Trump Truth Social Posts On X (@TrumpTruthOnX) March 20, 2026
Unas declaraciones que contrastan con la posición del pasado martes cuando afirmó que “el país más poderoso del mundo” no necesita “la ayuda de nadie”.
Fuera de las bases de Rota y Morón
Asimismo, Trump fue preguntado por las palabras que dijo el senador republicano Lindsey Graham, quien pidió que las “bases aéreas y aviones” de Estados Unidos y sus aliados se trasladen fuera de España por no apoyar la guerra de EEUU contra Irán. “Quiero nuestras bases y bases aéreas fuera de España”.
Trump no mostró un apoyo explícito, pero sí que destacó su posición dentro de la OTAN: “Si Lindsey Graham dijo eso … No olviden que, durante un tiempo, él fue una gran figura en lo referente a la OTAN, aunque ahora ya no lo es”, ha comentado Trump sobre el senador de Carolina del Sur, que fue miembro de las Fuerzas Armadas.
Reino Unido cede sus bases
El planteamiento de retirar las bases no solo afectaría a las bases de Rota y Morón, también a la de otros aliados europeos, como Alemania, al contar con la base de Ramsteim.
Una situación muy diferente es la de Reino Unido, donde el primer ministro Keir Starmer sí confirmó ayer el uso de sus bases para “operaciones defensivas destinadas a neutralizar las instalaciones y capacidades de misiles que se están utilizando para atacar buques en el estrecho de Ormuz”.
Fricciones con Alemania
A lo largo de este conflicto, Trump ha tenido choques con diferentes países, también con Alemania, pese al aparente entendimiento que mostraron Merz y Trump hace dos semanas cuando el canciller alemán visitó la Casa Blanca. De hecho, Merz mostró su comprensión por los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán e, incluso, criticó la posición de España.

Sin embargo, ayer Merz marcó distancias con Donald Trump, y el movimiento MAGA y llamó a fortalecer a Europa y la alianza transatlántica. “Si Donald Trump es como es, tenemos que asumir que estamos en un momento difícil de la alianza transatlántica. Pero no me resigno a renunciar a ella”, aseguró.
Choques con España
El origen de este conflicto se remonta al principio de la ofensiva contra Irán, cuando España negó el uso de sus bases militares a las fuerzas estadounidenses implicadas en el ataque contra Irán.
La respuesta del mandatario estadounidense llegó cuando Donald Trump amenazó con que su país suspendería todo comercio con España. “España ha sido terrible”, declaró. “Vamos a suspender todo comercio con España. No queremos tener nada que ver con España”, añadió.
Como respuesta, el ministro de Exteriores José Manuel Albares negó con rotundidad el uso de las bases. “No vamos a prestar nuestras bases para nada que no esté en el Tratado ni tenga encaje en la Carta de la ONU”.
