Punto de inflexión en las relaciones entre el PSOE y Sumar, los partidos que sustentan el Gobierno de coalición. Ante el rechazo de Pedro Sánchez a incluir medidas sobre la vivienda y el control de los márgenes empresariales en el primer paquete de medidas anticrisis por la guerra de Irán, Yolanda Díaz y el resto de ministros de su espacio político decidieron no participar en un primer momento en el Consejo de Ministros extraordinario de este viernes.
La reunión del Ejecutivo, convocada para aprobar un real decreto ley de respuesta ante la escalada de precios por el conflicto, debía haber comenzado a las 9.30 y arrancó pasadas las 11.30 horas, como reconocieron fuentes de Moncloa a Artículo14. Se inició dos horas tarde, aún “sin acuerdo”. Y este entendimiento no trascendió hasta otra hora después (12.30).
El pacto pasa, afirman fuentes del socio minoritario en el Gobierno, por tramitar el decreto inicial con un añadido para controlar -con opción a topar- los márgenes empresariales. A este se añade un segundo real decreto ley que recoge la prórroga de los contratos de alquiler de vivienda, que Sumar reclama desde octubre. Y que los socialistas, hasta ahora, se habían negado a trasladar a un texto legal.
De este modo, la coalición salvaría las medidas anticrisis para las que presumiblemente contará con apoyo, y podría dar un primer impulso a un real decreto ley que, hoy por hoy, no cuenta con los apoyos necesarios para ver la luz en la Cámara Baja.
La colisión previa al acuerdo
“Han vetado hablar de vivienda”, explicaba un dirigente de este espacio. El mismo que aclaró que sólo participarían cuando sus socios aceptasen debatir sobre medidas como la prórroga de los contratos de alquiler de vivienda, para evitar subidas de precios en los 600.000 contratos que caducarán en 2026. Los ministros socialistas han rechazado incluir esta iniciativa en el primer paquete de medidas, recordando que Junts y PNV no la contemplan.
En las filas del socio minoritario afirmaron no ser “ajenas a las dinámicas parlamentarias”, pero exigieron a sus socios que aceptasen abrir este debate.
Lo ocurrido en el complejo de La Moncloa es histórico. Nunca antes Díaz y el resto de ministros de Sumar se habían negado a sentarse a la mesa del Consejo de Ministros. Tampoco hubo ningún plante similar en el anterior Ejecutivo de coalición, PSOE- Unidas Podemos, en el que los reproches públicos entre socios eran aún más comunes.
Según las fuentes consultadas por este diario, la parte socialista del Ejecutivo intentó convencer a la vicepresidenta para que participen en la aprobación de estas medidas.
“Todos los ministros” han presionado para incluir estas medidas, aseguran desde Sumar
El plante de Sumar llegó después de una negociación in extremis, que no había concluido en la mañana del viernes. El gran “escollo por resolver”, en palabras del ministro Ernest Urtasun (Sumar), el jueves, estaba en esas medidas sobre vivienda. “Para nosotros son absolutamente imprescindibles”, reiteró el ministro de Cultura. Se refería a la prórroga de los contratos de alquiler, pero también a la prohibición de desahuciar a familias vulnerables, incluida en el decreto ley de escudo social tumbado en dos ocasiones este año en el Congreso.
Distintas fuentes de la formación de Yolanda Díaz aseguran que, durante los últimos días, “todos los ministros” han presionado para incluir estas medidas. Y, ante la incapacidad de torcer el brazo a Sánchez, la vicepresidenta optó por plantarse. El acceso a la vivienda es la principal preocupación de los españoles, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Y el socio minoritario insiste en que no pueden retrasar más la aplicación de nuevas medidas en esta materia.
Hasta este jueves, formalmente, Sumar descartaba salir del Gobierno de coalición en caso de que Sánchez no aceptase estas medidas. En sus filas no aclararon cómo aspiran a proceder de confirmarse el rechazo de sus socios, mientras dejaban ver su hartazgo con los socialistas. Las medidas para controlar los beneficios de las grandes empresas ante la crisis inflacionistas, por su parte, fueron contestadas por el socio mayoritario con la promesa de monitorizar precios. Sumar aspiraba a contar con mecanismos que permitieran toparlos.
Lo fundamental, sin embargo, está en las actuaciones en materia de vivienda. Aquí tienen el respaldo de los aliados parlamentarios de izquierdas o de los sindicatos. En las filas del socio mayoritario, sin embargo, hasta este viernes mantenían que sólo introducirían en el decreto las medidas que garantizaran “consenso” entre los grupos políticos, que deben convalidar o derogar el decreto en el Congreso de los Diputados el próximo jueves.
