EE UU

Vance, con Netanyahu pero no con Zelenski: las imágenes de las reuniones de Trump

Las dos reuniones reunieron a las principales figuras políticas y militares de Washington, Kiev e Israel, pero solo una mujer se sentó a la mesa: la embajadora ucraniana Olha Stefanishyna

Estados Unidos
Vance no ha estado presente en la reunión con Zelenski y sí con Netanyahu
GPO/UAZelenski/A14

Donald Trump concentró este martes en la Casa Blanca dos de los principales frentes de su política exterior. Primero recibió al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y después al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en dos encuentros consecutivos marcados por las guerras en Ucrania y Oriente Próximo, pero también por la diferente relación que ambos mantienen con la Administración republicana.

La jornada dejó además una imagen especialmente masculina. Entre las delegaciones que participaron en las reuniones, la única mujer presente fue la embajadora de Ucrania en Estados Unidos, Olha Stefanishyna. Una presencia aislada en unas conversaciones en las que se sentaron algunos de los hombres con mayor poder político, diplomático y militar de Washington, Kiev y Jerusalén.

Olga Stefanishina, embajadora de Ucrania en Estados Unidos

La primera cita fue con Zelenski. El encuentro se desarrolló a puerta cerrada en el Despacho Oval durante aproximadamente una hora y estuvo centrado en reforzar la capacidad defensiva de Ucrania y en recuperar la vía diplomática para intentar poner fin a la guerra con Rusia.

Tras la reunión, el presidente ucraniano aseguró que ambos habían hablado sobre las licencias necesarias para fabricar interceptores de los sistemas Patriot, una de las principales reivindicaciones de Kiev ante los continuos ataques rusos. “El presidente y yo discutimos las licencias para la producción de interceptores Patriot y otras ideas que podrían ayudar”, explicó Zelenski, quien añadió que también habían abordado la necesidad de “revitalizar” el proceso diplomático.

La cita confirmó la mejora de una relación que comenzó el segundo mandato de Trump con fuertes tensiones. El contraste con aquella discusión pública en la Casa Blanca en febrero de 2025 resulta especialmente visible ahora. Incluso dirigentes y figuras próximas al trumpismo que anteriormente habían cuestionado el respaldo a Ucrania han comenzado a modificar su posición.

Zelenski
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y su homólogo estadounidense, Donald Trump
X/@ZelenskyyUa

Vance, ausente con Zelenski pero presente con Netanyahu

La reconciliación, sin embargo, no fue completa en términos de fotografía política. El vicepresidente JD Vance no participó en el encuentro entre Trump y Zelenski y acudió en su lugar al Capitolio para participar en un acto en memoria del senador Lindsey Graham.

Su ausencia resulta especialmente significativa por el papel que desempeñó en el enfrentamiento público con Zelenski durante aquella visita de 2025. Vance sí estuvo, en cambio, en la reunión que Trump mantuvo horas después con Netanyahu, según confirmó la oficina del primer ministro israelí.

Netanyahu llegaba a la Casa Blanca en una posición mucho más delicada de lo habitual. Aunque durante años ha presumido de una relación privilegiada con Trump, las discrepancias entre ambos se han multiplicado durante los últimos meses, especialmente por Irán y Líbano.

El propio presidente estadounidense había dejado clara la tensión apenas unas horas antes del encuentro. Al ser preguntado por las informaciones que apuntaban a que Netanyahu pretendía advertirle sobre movimientos iraníes en la conocida como Montaña del Pico, Trump respondió que no necesitaba esa información.

Visita Netanyahu
El primer ministro israelí, el presidente Trump y su vicepresidente Vance
GPO

“No necesito que Bibi me diga eso. Bibi me lo dice porque quiere que siga involucrado”, afirmó en Fox News. También reprochó al primer ministro haber difundido públicamente el asunto en lugar de comunicárselo directamente.

Finalmente, según fuentes conocedoras de la reunión, la cuestión concreta de la Montaña del Pico no llegó a tratarse. El encuentro se centró principalmente en Irán y en la posibilidad de ampliar los Acuerdos de Abraham para incluir a Arabia Saudí.

Netanyahu salió intentando proyectar una imagen de plena sintonía. Aseguró que había mantenido “una de las mejores conversaciones” con Trump y habló de “plena asociación” y “apoyo mutuo” entre ambos países.

La versión pública contrasta con las tensiones acumuladas durante las últimas semanas. Trump ha criticado a Netanyahu por prolongar las operaciones militares en Líbano y ha mostrado mayor disposición que el dirigente israelí a buscar una salida negociada con Irán. Tampoco comparte las reservas de Israel ante una posible venta de cazas F-35 estadounidenses a Turquía.

Las dos reuniones concluyeron, al menos oficialmente, sin sobresaltos. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó ambas de “positivas y productivas”. Pero la sucesión de encuentros dejó una fotografía más compleja: Zelenski abandona Washington con una relación con Trump que parece recuperarse mientras Netanyahu, durante años uno de sus aliados internacionales más próximos, necesita demostrar que las diferencias todavía no se han convertido en una ruptura.