Off the record

“Hay que hacerse un Rajoy y fumarse un puro”

El caso de Zapatero se coló en los corrillos de Estrasburgo. “¿Elecciones?”, preguntaron eurodiputados de Rumanía, Portugal o Alemania a sus colegas españoles

Si algo se repite estos días en los despachos de Génova 13 es que no hay que perder la calma. Queda justo un año para las elecciones autonómicas y locales, que en teoría irían antes de las generales. “Cabeza fría”, ha repetido Alberto Núñez Feijóo a sus colaboradores más próximos. “El foco no puede estar en qué hará o qué no hará el PP. El foco tiene que estar en Sánchez y Zapatero”, sintetizan en la séptima planta de la sede nacional. De ahí que hayan congelado posibles movimientos para activar la moción de censura. “Estamos solo al principio, hay que amplificar el desgaste”, sostienen.

Feijóo lleva meses jugando con la idea de la moción. Pero quiere evitar un paso en falso que le dé algo de oxígeno a un presidente del Gobierno que cree finiquitado en términos políticos. “El tiempo, pese a lo que él siempre ha creído, juega en su contra. El calvario judicial irá a más”, auguran en su entorno. En el PP hay opiniones para todos los gustos sobre esa moción, y Feijóo lo sabe. “Puede ser la estocada final al sanchismo, aunque se pierda. Rematar la legislatura con un discurso de cambio de ciclo”, según la reflexión de un diputado.

De momento, Feijóo quiso estos días ejercer toda la presión sobre los socios parlamentarios de Sánchez. Y estos empiezan a moverse. Según publicó Pilar Gómez este domingo en Artículo14, PNV y Junts se reunieron recientemente para sopesar la opción de una moción instrumental que sirva para convocar elecciones. En concreto, serían los seis diputados catalanes los que acabarían moviéndose para forzar la caída del Ejecutivo. Un escenario que casa con el análisis interno en Génova: “Junts está más lejos de Sánchez que el PNV”.

En los últimos meses, la dirección del PP ha ido modulando su relación con ambas formaciones, recuperando cierta normalidad en el trato. Pero los recelos se mantienen, especialmente con Aitor Esteban, a pesar de su aviso de las últimas horas a Sánchez exigiendo elecciones.

“Sería ingenuo esperar cualquier cosa del PNV. Es el partido que echó a Rajoy unos días después de apoyar sus Presupuestos, que no dejó gobernar a Feijóo y que gobierna con los socialistas en el País Vasco”, dicen. Una brecha que corroboran fuentes peneuvistas, pese al órdago a Moncloa: “En el PP no están en la centralidad y no pierden oportunidad para atacarnos cada vez que pueden, tanto en Euskadi como en Madrid”. A lo que añadir que Vox siempre estaría en la ecuación de la moción.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante el pleno del Congreso que debate y vota las dos enmiendas a la totalidad que han presentado PP y Vox a la reforma constitucional que propone el Gobierno para blindar en la carta magna el aborto en la sanidad pública, a través del artículo 43 que recoge el derecho a la protección de la salud.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.
EFE/ Zipi Aragon

Los corrillos de Estrasburgo

Sea como fuere, el impacto del caso Zapatero ha sido total y lo ha trastocado todo. Prueba de ello se vivió a muchos kilómetros de Madrid, en Estrasburgo. Había pleno del Parlamento europeo y, como es habitual, se celebraron reuniones informales y de los grupos parlamentarios. “¿Entonces habrá elecciones anticipadas en España?”, preguntaron rápidamente eurodiputados de Portugal, Rumanía o Alemania a sus colegas españoles del PP.

La noticia también llegó al colegio de comisarios, que preside Ursula von der Leyen. “Están al tanto y existe preocupación”, corroboraron también fuentes del PPE. La popular Dolors Montserrat amplificó aún más los ecos de la imputación preguntando directamente a la Comisión por Plus Ultra: “¿Tiene previsto la Comisión revisar si el rescate pudo verse condicionado por intereses vinculados al entorno del Gobierno, así como si el eventual acceso a información privilegiada sobre dicha ayuda podría vulnerar los principios europeos de igualdad de trato, buena administración y transparencia?”.

“Fumarse un puro” como Rajoy

Lo siguiente será la comparecencia de Zapatero en la Audiencia Nacional, prevista para el día dos de junio. Entonces, Feijóo analizará de nuevo los pasos a seguir. Pero evitando esa “ansiedad” de comprobar que pasan los días y el Ejecutivo continúa sin caer. “Hay que hacerse un Rajoy, como en 2011. Simplemente esperar, fumándose un puro”, en palabras de uno de sus ministros.

La diferencia entre el Rajoy de entonces y el Feijóo de ahora es Vox y su fuerza electoral. Juanma Moreno ha desaparecido unos días antes de iniciar las negociaciones, tras quedarse a las puertas de la mayoría absoluta en Andalucía. “No tendré consejeros de Vox”, avisa. Pero sí está dispuesto a ceder cargos intermedios y en lo programático, incluida una fórmula de “prioridad nacional” que “no” rompa la legalidad. Por su parte, Alfonso Fernández Mañueco ya tiene muy avanzado su pacto para lograr la investidura. “Piden algunas cosas…”, se desahogan en su entorno. “Es lo que hay”, simplifican en Génova.

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