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La convicción de Feijóo: “Sánchez da más miedo que Vox”

Moreno nombrará otro vicepresidente para diluir el peso de Vox en su Gobierno. Volverá a recuperar “su halo”, dicen los suyos

Alberto Núñez Feijóo
Alberto Núñez Feijóo

Juanma Moreno necesitó de unos días para hacerse a la idea de los resultados electorales en Andalucía. Se marchó fuera con su familia, analizó los datos, sopesó posibles escenarios. Todas sus encuestas le daban mayoría absoluta y creyó de verdad que podía conseguirlo. Pero le faltaron dos escaños, 20.700 votos. “Una pena”, repetían esa noche electoral sus colaboradores más próximos.

Esa sensación de frustración se vuelve a respirar hoy en las filas del PP de Andalucía con el Gobierno ya asegurado. De hecho, hay quienes creen que Moreno está de nuevo en ese proceso de asimilar lo pactado con Vox para poder pasar página. Lo primero, analizan internamente, fue descartar la idea de la repetición electoral, que siempre merodeó en la cabeza del presidente. “No podíamos convertirnos en un outsider del partido”. Y decidió liderar las negociaciones, asumir toda la responsabilidad y también todo el desgaste político.

“No había otra salida”, trasladó Moreno a los suyos, una vez anunció el acuerdo de gobierno con Vox. Cedió en lo programático y también en lo orgánico, y los gestos le delataron. “Ahora lo que tenemos es tiempo y hay que aprovecharlo”, enfatizan desde San Telmo. “Una cura de humildad”, se escuchó en boca de dirigentes de Extremadura o Aragón. “Había que pasar este trago. Ahora llega el verano y con el nuevo curso político y los Presupuestos. Juanma volverá a recuperar su halo”, sentencian los suyos.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
EFE

Moreno “no va a cambiar”

Fue sin duda uno de los comentarios más repetidos en los corrillos de la toma de posesión del domingo: Moreno “no va a cambiar de la noche a la mañana”. “Es el que es, un hombre templado, moderado”, coincidieron parte de los invitados. Le arroparon, entre otros, Mariano Rajoy y su “amiga” Soraya Sáenz de Santamaría.

El plan del presidente en los próximos días es diluir la influencia de Manuel Gavira (Vox) nombrando al menos otro vicepresidente con un rango superior. “Será más difícil que en el resto de gobiernos autonómicos porque ya tuvimos una primera parte, sabemos lo que falló y ambas partes hemos aprendido lecciones”, auguran en Vox. Si bien, de momento, Santiago Abascal ha dado orden a los suyos de no ensañarse. “Ni vencedores ni vencidos”, enfatizaron instantes después de conocerse el pacto. “Si la hemeroteca traiciona a Juanma, hay que ver la de Sánchez cuando pactó con Pablo Iglesias y no le fue tan mal”.

Feijóo juega a una sola carta

En paralelo, en Génova aseguran que su estrategia de pactos está avalada por las encuestas y que al PSOE ya no le servirá electoralmente “meter miedo” con la llegada de Vox a los gobiernos. De hecho, sobre la “prioridad nacional” y una política migratoria dura, destacan que hasta parte de los votantes socialistas se identifican con sus medidas. “Más derecha es igual a menos PSOE. Nunca el bloque de la derecha ha estado más fuerte. Y los españoles votan este bloque sabedores de que llegaremos a un acuerdo”, arguyen en privado en la sede nacional.

Así, la convicción en el PP es que lo españoles tienen “más miedo” a Sánchez que a Vox y que “el gran anhelo general es echarle de la Moncloa” una vez convoque elecciones generales. Y, en este sentido, los barones “le han despejado el camino” a Feijóo, como escribió Rocío Esteban el sábado en Artículo14. “Vox es palanca del cambio y los españoles lo han entendido así”, se reafirman incluso quienes se califican como moderados en el seno del partido. “Juanma es como Feijóo, y no les van a cambiar”, inciden. Tras Andalucía, Génova solo juega a una carta.

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