Una noche de infarto y agridulce, pese a ganar las elecciones con contundencia. Nadie en el PP se esperaba quedarse a las puertas de la mayoría absoluta. Juanma Moreno gana en porcentaje y consigue hasta 145.000 votos más, pero no consigue su objetivo, se queda a tres escaños.
Aunque había prudencia en las declaraciones públicas, en Andalucía y en Madrid si se veía un éxito total en las horas previas a la votación. Iban a por la “matrícula de honor”. Y eso es porque la mayoría absoluta de Juanma Moreno no solo tenía una lectura autonómica, sino que en Génova creían que su fórmula para conseguirla -moderación frente a crispación- sería un éxito a copiar para los intereses nacionales de Alberto Núñez Feijóo.

Con la mayoría absoluta de Juanma Moreno, el PP buscaba implantar un nuevo modelo en el año que resta de cara a las elecciones generales. una nueva estrategia para frenar a Vox. La moderación como fórmula mágica para combatir a Vox y su crecimiento nacional que todas las encuestas siguen marcando.
Ese es el dilema que ahora mismo se abre en el PP sobre la estrategia a seguir. ¿El modelo Juanma Moreno o el modelo Isabel Díaz Ayuso? La presidenta de la Comunidad de Madrid ya ha confirmado que asistirá hoy a la Junta Directiva Nacional del PP en la que Alberto Núñez Feijóo recibirá con aplausos al presidente de Andalucía.

En las últimas semanas, el líder del PP se había abonado a la vía andaluza con hechos y palabras. Desde el entorno del presidente popular han asegurado en varias ocasiones que “Moreno es el barón que más se parece a Feijóo” y el propio líder ha buscado proyectar una imagen alejada de la polarización y han cambiado incluso su agenda para incluir “temas que impactan directamente en la vida de los españoles”.
La moderación volvía a cotizar en Génova tras meses abonados a un discurso más duro y más cercano a las tesis liberales de Ayuso. Así, ahora,Feijóo se arrimaba al “centrismo andaluz” y trabajaba en la contención. “Trasladar la crítica de otra forma” con el objetivo de llegar al votante de centro derecha más alejado de la crispación, explicaban en su equipo. Hay un sector del PP que daba por hecho que si Moreno arrasaba en las elecciones autonómicas, “Feijóo se iba a moderar”. “El efecto Sémper”, que adelantó Pablo Montesinos en Artículo14.

En el otro lado se encuentra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que se enfrentará a Vox en 2027 y que también posee su mayoría absoluta. Según todas las encuestas, la revalidaría en una comunidad en la que el crecimiento de Vox es lento. Su modelo de confrontar a Vox es totalmente distinto al de Moreno que ha optado por ignorarlos en campaña electoral. “Hay que combatirlos eficazmente”, dicen tras los resultados desde la Comunidad de Madrid.
En estos días de campaña, el líder del PP ha tratado de alejarse del su discurso más duro de la presidenta madrileña. De perfil a la vez que Ayuso alentaba la idea de un pucherazo electoral o mientras que confrontaba con el Ejecutivo por su polémico viaje a México. “Enterrar el insulto”, recetaban en el PP.
De momento, el PP no confirma con cuál modelo se queda para frenar a Vox. “Feijóo es la síntesis”, responden en su entorno. En el PP evitan decantarse por una herramienta ante el partido de Santiago Abascal. “Cada presidente tiene que entender la mejor manera de hacerlo y tanto Juanma Moreno como Ayuso saben hacerlo”, se reflexionaba en Génova antes de perder la mayoría absoluta. Aunque hay sectores del PP que si quieren analizar cuál va a ser la fórmula a seguir. “Hablaremos”, prometían tras recibir los resultados.
Autocrítica
Mientras, en Madrid y también en Andalucía se empieza a escuchar la autocrítica ante la noche electoral, a pesar de que el PP ganó las elecciones con contundencia. “Queríamos la mayoría, pero 53 escaños es un éxito. No es un triunfo completo, pero es una victoria incontestable”, en palabras del número dos del PP, Miguel Tellado. Juanma Moreno también hizo una lectura similar. “Queríamos matrícula de honor”, reconocía ante los suyos desde Sevilla.

De fondo, en el PP siguen insistiendo en que la debacle del PSOE es totalmente imputable a Pedro Sánchez. “El PP ha arrasado en las urnas a la portavoz del Gobierno de Sánchez y a su número dos en el Gobierno”, se felicitan fuentes populares. “Feijóo ha ganado a Sánchez”, zanjan. “Está finiquitado”, se remata.
El PP andaluz ha perdido un escaño en Huelva, Málaga, Sevilla, Cádiz y Córdoba. Cuatro de esas provincias son en las que sube Adelante Andalucía. En privado, en Génova reconocen que el subidón de la izquierda alternativa les ha penalizado en las urnas.
Moreno no evita el “lío” de Vox
Ahora, Moreno se prepara para el día después. En la Junta Directiva Nacional analizarán los resultados electorales y también en una comida posterior que Feijóo tendrá con sus barones. Pero la primera pregunta es la de cómo conseguirá Moreno los 55 “síes” que necesita para superar su investidura. Solo le faltan dos escaños.
El presidente de Andalucía tendrá que entenderse con Vox. Y ese va a ser su dilema. En 2018, el líder andaluz se vio obligado a pactar con Abascal y Ciudadanos para gobernar. En campaña electoral, seis años después, el presidente de Andalucía ha avisado por activa y por pasiva que él quería evitar el “lío” de tener que negociar con la ultraderecha. Ha llegado a asegurar que se presentará a la investidura sin negociar con ningún partido. El líder de Vox ya avisó tras cerrarse las urnas. “Confiamos en que escuche al medio millón que cree en la prioridad nacional”.
