El Partido Popular también se mueve y ha contactado con todos los partidos con representación en el Congreso de los Diputados -excepto con Bildu- para testar el apoyo a sus medidas ante la crisis por la guerra de Irán. Lo hace mientras aún espera la llamada del Gobierno, que aún no ha vuelto a ponerse en contacto con Ester Muñoz la semana pasada. “No han negociado nada con nosotros”, aseguran las fuentes consultadas.
Los populares registraron el pasado 11 de marzo un paquete de medidas, centrado en familias y empresas. Unas medidas que, según fuentes parlamentarias, se debatirán y votarán en la tercera semana de abril en el pleno del Congreso de los Diputados, la primera semana hábil tras el parón por la Semana Santa.
Una alternativa
Fuentes parlamentarias confirman que la portavoz Ester Muñoz envió la semana pasada a través de un correo electrónico la proposición no de ley con un mensaje personal explicando la postura del grupo. “Les enviamos nuestro planteamiento pero acerca de conversaciones con los grupos no vamos a informar, pero sí les remitimos la documentación”, explican las fuentes consultadas por este periódico.
De fondo, con su plan, los populares buscan evidenciar una alternativa al Gobierno de Sánchez que, denuncian, “ha tardado 20 días en reaccionar”. Entre esas medidas, una rebaja del IRPF y de los impuestos a la energía, propuestas para las empresas electrointensivas y una bonificación al gasóleo de uso agrícola y pesquero.

Precisamente, Alberto Núñez Feijóo llevó este miércoles a Bruselas sus medidas para que las conociesen la mayoría de socios europeos, con el fin de presionar a Pedro Sánchez y que abriése una negociación. Sin éxito. “Si el Partido Popular estuviese gobernando hoy, el IVA del precio de la gasolina, del gasoil, del gas y de la electricidad hubiera bajado del 21 al 10 %”, presumió.
En cuanto a las medidas que aprobará este viernes el Consejo de Ministros, el PP impone cautela máxima. “A ciegas”, se reconocen dentro del PP. Pese a que Moncloa sí inició una ronda de contactos inicial para consensuar las medidas, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños no ha vuelto a ponerse en contacto con Ester Muñoz. Por supuesto, Pedro Sánchez tampoco ha llamado a Feijóo.
Sin contactos
El ministro llamó hace una semana a la portavoz popular -y al resto de grupos parlamentarios- y los emplazó a que le enviasen sus propuestas. “Lo lógico es que nos hubiera contactado después de enviar nuestras propuestas para negociar. Ni eso”, se quejan.
El Gobierno tendrá seis días a partir de este viernes para negociar y conseguir los apoyos parlamentarios para convalidar el real decreto ley, ya que los socialistas han pedido ya en junta de Portavoces que pueda debatirse la próxima semana. De momento, no aparece en el orden del día del pleno de la próxima semana –porque no se ha aprobado el decreto- pero en el Congreso reconocen que la presidencia tiene potestad para incluirlo a última hora.

A esta hora, en el PP evitan adelantar su sentido de voto a un decreto que no conocen aunque ya han advertido el Gobierno debe presentar un decreto “limpio” si quieren evitar el “no”. Esto es, que lo que lleve el Ejecutivo a la Cámara tan solo recoja medidas excepcionales para aliviar la carga económica para las empresas y familias derivadas de la guerra en Oriente Medio. “Que no se la jueguen”, repiten.
Y es que Sumar, Podemos, Bildu o ERC reclaman que el decreto incluya la prórroga de contratos de alquiler y la prohibición de desahucios a personas vulnerables. Una especie de decreto ómnibus -con medidas que el Ejecutivo tuvo que desgajar del último real decreto de pensiones- que Feijóo rechaza.
