El juicio a José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama en el Tribunal Supremo comenzará el 7 de abril. Allí se juzgará, principalmente, los tejemanejes de los tres procesados para conseguir contratos de material sanitario durante la pandemia a las empresas de su esfera gracias a la influencia del ya exministro de Transportes. Pero no solo. El Alto Tribunal también ha puesto el foco en el rescate de Air Europa.
En el auto de resolución de cuestiones previas, los siete magistrados del Supremo apuntan a que el objeto de la causa a lo largo de la instrucción se ha ido extendiendo. En concreto especifican: “Otros hechos que han quedado delimitados como objeto del presente juicio oral”. Y destacan en su enumeración “el disfrute del chalet vacacional en Marbella por gestiones para la financiación pública de Air Europa”.

Además, los jueces aceptan a petición de las acusaciones populares requerir información a Globalia, matriz de la compañía aérea. Quieren conocer todos los acuerdos comerciales y las condiciones que mantuvo Air Europa con Soluciones de Gestión, empresa de Aldama, así como los servicios que prestó.
La petición de información a Globalia servirá para dilucidar si el ministro Ábalos y su asesor, Koldo García, mediaron para que la aerolínea consiguiera el rescate por parte del Gobierno de España para evitar su quiebra tras el parón de la pandemia. En total, el Consejo de Ministros aprobó una ayuda de 175 millones de euros públicos al considerar la compañía aérea como empresa estratégica.
De las conversaciones incautadas por la UCO y desarrolladas en sus informes, se desprende que Aldama pidió al ministerio que promoviera los intereses de Air Europa. Fue ahí cuando Ábalos redactó una nota de prensa dirigida a trasmitir la pertinencia de conceder el rescate para sanear su situación financiera tras la pandemia.
Los agentes de la UCO dedujeron que, por esta gestión, Ábalos disfrutó de una vivienda vacacional en Marbella sufragada por el propio Aldama, a sueldo de Globalia. Se basan en unas conversaciones de WhatsApp en las que la mujer de Koldo García se dedicó a cerrar el contrato de alquiler. Su entonces asesor informaba al ministro: “Buenas te comento, esto sale gratis por las molestias generadas”.

Además, Aldama, en una declaración en el Supremo, fue preguntado sobre ello por la Fiscalía: “Sí. En la gestión participó la señora Calviño, participó el presidente de SEPI. Participó la señora Montero”.
El papel de Begoña Gómez
De esta forma, el rescate de Air Europa será objeto del juicio oral a partir de abril en el Tribunal Supremo. Un rescate que el juez Juan Carlos Peinado, que instruye la causa contra la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, ha intentado investigar en numerosas ocasiones. Intentos frustrados por la Audiencia Provincial.
Los magistrados de la Audiencia Provincial creen que no hay indicios para deducir una influencia directa en el rescate por la relación laboral entre Begoña Gómez y Javier Hidalgo, CEO de Air Europa, que se conocieron en San Petesburgo en la Organización Mundial del Turismo.

De hecho, en un audio del propio Aldama enviado a Koldo García y presente en la causa que se va a juzgar en el Supremo, el comisionista desvinculó a la mujer del presidente del Gobierno: “Sobre lo que me cuentas tú de Air Europa, que quieren vincular la operación de Air Europa, que si ha habido presiones con Begoña y tal, nada verdad”, le decía al ex asesor.
Eso sí, añadía en conversación íntima con Koldo García: “Claro, presiones ha habido, pero ha habido presiones a la ministra Calviño, ha habido presiones a la ministra Montero, ha habido presiones al ministro Ábalos ha habido presiones a todo el mundo, porque, como se había dicho, es una compañía estratégica y, si no se daba el préstamo, la compañía cerraba e iban 50.000 personas a la calle”.
