El Gobierno de Pedro Sánchez está difundiendo fuera de nuestras fronteras una posición de colaboración y cesión a Marruecos tras el giro del Sáhara. La avanzadilla está siendo la Internacional Socialista (IS), que Sánchez preside precisamente desde 2022, el año en que se produjo este viraje inexplicado, y se está poniendo de manifiesto estos días en las instituciones europeas tras el asalto a Ceuta de los pasados 30 y 31 de julio. Mientras Marruecos enviaba un correo a los eurodiputados para influir en la votación de la UE sobre el citado asalto -“qué interés tendría Marruecos en crear una grave crisis con España y la UE”, se pregunta-, el Grupo S&D en el Parlamento Europeo, que preside Iratxe García, ha presentado una resolución alternativa a la del PP Europeo en la que calca los argumentos del Gobierno de Sánchez, ensalza la labor de Marruecos “en el rápido retorno de la gran mayoría” y critica con dureza a Giorgia Meloni.
En un escenario en el que EEUU se ha posicionado como socio preferente de Marruecos y congresistas próximos a Trump han presentado un informe que defiende que Ceuta y Melilla están en territorio marroquí, Sánchez promociona de manera creciente a partidos que defienden lo mismo en el seno de la Internacional Socialista y va orillando al Frente Polisario y la posición tradicional de buena parte de la izquierda sobe el Sáhara.
Sánchez fue elegido presidente de la IS el 25 de noviembre de 2022 en un congreso en el que también se designó secretaria general a Benedicta Lasi, la abogada y política ghanesa a la que fulminó 15 meses más tarde y que le acusa de acoso. Las crónicas del momento destacan de este cónclave que se evitó mencionar al Sáhara Occidental, lo que llamó la atención, ya que lo habitual era aprobar resoluciones y declaraciones al respecto. Este ninguneo se ha convertido en tónica habitual en el resto de cónclaves liderados por Sánchez y en el Foro Global Progresista celebrado en Barcelona en abril.
Dos nuevas sillas contra Ceuta y Melilla
En paralelo, la Unión Socialista de las Fuerzas Populares (USFP) marroquí ha ganado dos sillas en la IS. En 2024 sumó a la de Khaoula Lachguar en el Presidium dos más: la de Machij el Karkri, en el Comité de Ética, y la de Aicha el Gorgi en el de Igualdad.
El Gorgi, que atesora numerosas fotografías con Sánchez, es conocida por reclamar Ceuta, Melilla y Canarias para Marruecos. Secretaria general de los socialistas marroquíes en España y vinculada al PSC, de cuya directiva en Tarragona ha formado parte como secretaria de Ciudadanía e Interculturalidad, en las últimas elecciones españolas ha pedido activamente el voto para el PSOE entre la comunidad marroquí.
Hasta ahora, el Frente Polisario, la organización que gobierna la República Árabe Saharaui Democrática en los campos de refugiados de Tinduf (Argelia), pertenecía a la Internacional Socialista en calidad de partido consultivo pero en la reunión de febrero de 2024 ni siquiera fue invitado, como era la norma.
‘Submarino’ de Marruecos
En el seno de la IS y en distintas formaciones de izquierda se viene advirtiendo del viraje que Sánchez ha impuesto y que se refuerza con la adhesión del promarroquí Movimiento Saharauis por la Paz (MSP), fundado en 2020 y dirigido por el tránsfuga Hach Ahmed Bericalla, al que el CNI vincula a la Inteligencia marroquí, según recoge un informe que desveló El País y ha informado Francisco Carrión en El Independiente.
En el mapa de miembros que tiene la IS en su web todavía aparece el Sáhara pero hay ya dos partidos, el Frente Polisario y MSP, como observador. Bericalla está desempeñando en los últimos meses una labor de promoción en la ONU de las tesis de Marruecos sobre el Sáhara.
La entrada del MSP en la IS se escenificó especialmente en el encuentro en Madrid en febrero de 2024 en el que Pedro Sánchez comunicó a puerta cerrada que había decidido de manera unilateral cesar a Benedicta Lasi, a la que se impidió entrar y defenderse. En este cónclave se vivieron escenas de gran tensión en la puerta de Ferraz, donde estaba Lasi retenida con miembros del Comité Africano, como muestran vídeos que ha revelado Artículo14.
Desde su despido, Lasi ha mostrado su apoyo a la causa saharaui, según ha recogido el digital argelino reformista L’Espoir Libéré. En calidad de presidenta ejecutiva del Centro Africano de Gobernanza, Lasi participó en septiembre de 2025 en Argelia en unas jornadas de promoción económica de la zona en las que intervino rodeada de símbolos argelinos y con una bufanda con los colores del país. Asimismo, ha manifestado en redes su apoyo a este país.
Argelia es el principal valedor del Frente Polisario, en pugna con Marruecos, y acoge a refugiados saharauis. Mantiene una postura firme de apoyo a la autodeterminación del pueblo saharaui, considerando el conflicto del Sáhara Occidental como un caso de descolonización pendiente y aboga por un referéndum respaldado por la ONU.
El encuentro de la IS en el que se cesó fulminantemente a Lasi y abrió las puertas al promarroquí MSP se produjo días después de un viaje de Pedro Sánchez a Rabat que se anunció de un día para otro y en el que le reiteró su respaldo.
Sánchez habría auspiciado en este foro citas de la socialdemocracia europea y de partidos latinoamericanos integrantes de la IS con Bericalla para legitimar la actual postura del Gobierno español en apoyo a la posición marroquí y desde un supuesto realismo de la expansión anexionista alauita.
Zapatero y Bono apoyan el giro
Bericalla ha organizado encuentros a los que han asistido José Luis Rodríguez Zapatero y José Bono, quienes se han mostrado favorables a Marruecos desde el giro de Sánchez. Zapatero ha llegado a prologar un libro de propaganda marroquí: Sáhara marroquí: tierra de luz y futuro, de Jean-Marie Heydt, profesor de la Universidad de Oujda (Marruecos), que tiene como objetivo promocionar la soberanía marroquí sobre el Sáhara. Heydt es autor también de Mohamed VI: la visión de un rey.
Bono, por su parte, tiene negocios inmobiliarios en Marruecos y disparó sus ingresos en 2022, el año del giro, según ha informado Vozpópuli.
El caso Gali y el cese de Laya
El viraje de Sánchez en el Gobierno español se produjo en marzo de 2022, un año después de que se filtrara en abril de 2021 lo que se denominó el caso Gali, la entrada en nuestro país de forma furtiva del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, con causas pendientes ante la Justicia española, para ser tratado por Covid.
La entonces ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, fue cesada junto a José Luis Ábalos en julio de 2021 y sustituida por José Manuel Albares, impulsor del acercamiento a Marruecos.
Los saharauis, fuera de la regularización
La regularización extraordinaria de inmigrantes que entró en vigor el 16 de abril no incluye a los apátridas, con lo que deja fuera a los saharauis. El colectivo sí figuraba en borradores del Real Decreto a instancias de Sumar, pero se cayó del texto definitivo por una objeción técnica del Consejo de Estado que en el entorno saharaui atribuyen a presiones de Marruecos. El 95% de las personas que solicitan ser reconocidas como apátridas son saharauis.
Sumar anunció entonces que trabajaría por desbloquear la Ley de Nacionalidad para Saharauis, que se ha aprobado el pasado 10 de septiembre con el voto del PSOE, lo que fuentes consultadas atribuyen a un gesto de cara a la galería nacional ya que la norma habría salido adelante en todo caso.
La IS, “subordinada a los intereses geopolíticos de Sánchez”
Por su parte, el PRI mexicano, que ha denunciado en una carta dirigida a Paulina Lampsa, presidenta del Comité de Ética de la Internacional Socialista, con copia a Pedro Sánchez, el Presidium y los partidos miembros de la IS, “corrupción” y “autoritarismo” de Sánchez, ha advertido de que “toda la organización está subordinada a las restricciones geopolíticas del Gobierno español, que encabeza el PSOE, muy legítimas para sus fines, pero castrantes respecto de la libre toma de decisiones de una organización multilateral de partidos políticos progresistas, comprometidos en luchar por las mejores causas de la democracia social, los derechos humanos y la paz”.
“La Internacional Socialista está obligada a actuar con independencia de los cálculos de un gobierno […]
Ya se hizo costumbre que, al momento de los pronunciamientos y las resoluciones, el sentir de la Internacional Socialista siempre es matizado, restringido y aún desvirtuado para no afrentar los intereses exteriores del Gobierno español de Pedro Sánchez”, lamenta.

