El nombre de Isabel Ávila, edil de Más Madrid en el Ayuntamiento de Parla, ha resurgido después de que Artículo14 desvelara que ella denunció el pasado 9 de febrero a su ahora excompañero de partido y concejal en el consistorio del municipio madrileño, Miguel Fuentes, por “comportamientos hostiles” y actitudes de “menosprecio”.
Aquella queja interna, la cual comenzó a investigarse un tiempo después de que Ávila fuera preseleccionada por la dirección de Más Madrid para liderar a la formación en las próximas elecciones municipales de Parla, terminó con la emisión de una resolución por parte del Comité Ético el 7 de abril en la que consideró acreditada una infracción “muy grave” de los estatutos internos. Ello se tradujo en la expulsión “de todos sus órganos e instancias” de Fuentes.
Más allá de esta cuestión, la concejal de Parla mostró el 29 de abril su apoyo a la ministra de Sanidad y actual líder de la principal formación de la oposición en la Comunidad de Madrid, Mónica García, al definirla como “la mejor candidata que puede tener Madrid”. “No solo por su experiencia, sino porque ha estado en primera línea, escuchando, cuidando y defendiendo lo que importa”, añadió en una publicación en su perfil de X.
Creo de verdad que es la mejor candidata que puede tener Madrid. No solo por su experiencia, sino porque ha estado en primera línea, escuchando, cuidando y defendiendo lo que importa.https://t.co/piAg9j1NO2 pic.twitter.com/J2dBz29z57
— Isabel Ávila (@issama_avila) April 27, 2026
Ávila se adentró en política en 2023 cuando fue elegida edil de la localidad madrileña tras la celebración de los últimos comicios locales. Debido al acuerdo de gobierno entre el PSOE y Más Madrid ella es la concejal delegada de Educación, Infancia, Adolescencia, Inclusión y Agenda 2030, un cargo por el que percibe un salario bruto anual de 52.976,86 euros.
Extremeña y karateca
Pese a que Ávila nació en la localidad cacereña de Madrigalejo, ha residido en Parla desde los tres años. Según figura en el Portal de Transparencia del consistorio, tiene dos hijas que cursan estudios de secundaria y ciclos formativos en centros públicos de dicha localidad. Ella, por su parte, se graduó en Bachillerato en el instituto Enrique Tierno Galván del municipio madrileño.
La edil, tal y como refleja el citado Portal de Transparencia, cuenta con más de 30 años de experiencia en el sector privado tras haber desempeñado distintos puestos administrativos y de gestión de equipos. Asimismo, dispone de cursos homologados en auxiliar contable, secretaria de dirección, auxiliar técnico de telecomunicaciones, educadora de comedor y patio y auxiliar de animación infantil.
Vinculada de forma activa a asociaciones y plataformas educativas desde hace décadas, asegura haber realizado voluntariado en ADEMPA, un centro sociosanitario que opera como una asociación sin ánimo de lucro y que proporciona servicios de atención temprana. Además, la concejal cuenta con cinturón negro primer Dan de karate, el máximo grado, lo que le ha permitido ejercer como profesora de este arte marcial.
La denuncia contra Fuentes
La edil está en el punto de mira porque, según desveló este periódico, un representante de la cúpula de Más Madrid reconoció ante un dirigente del partido en Parla que la dirección de Mónica García ya había optado por ella para “intentar formular un proyecto para 2027”. Aquello ocurrió antes de que Ávila presentase el 9 de febrero una denuncia interna contra Fuentes, que lideró la lista en las municipales de 2023, por “comportamientos hostiles” y actitudes de “menosprecio”. A ello se sumó que unos meses antes, en diciembre del 2025, un trabajador de la Secretaría de Organización de la principal formación de la oposición madrileña llamado Miguel Rodríguez amenazó a Fuentes con “denuncias” y “depresiones” si intentaba “mandar”. Finalmente, el edil fue expulsado del partido tras dar validez a la queja interna y Ávila fue elegida candidata el pasado 8 de julio por unanimidad de la militancia al no haber una candidatura alternativa.
En lo respectivo al procedimiento sancionador del concejal denunciado, este se abrió el pasado 16 de febrero, que inició entonces una fase de recopilación de pruebas y testimonios que se prolongó durante varias semanas. La organización política entrevistó a la denunciante el 23 de febrero en la sede del partido. Ahí aportó audios, correos electrónicos, capturas de conversaciones y una relación de diez posibles testigos, entre ellos trabajadores y extrabajadores del grupo municipal de Parla y militantes.
Finalmente, el Comité Ético emitió el 7 de abril una resolución en la que consideró acreditada una infracción “muy grave” de los estatutos internos y acordó la expulsión “de todos sus órganos e instancias” de Fuentes. El ya exedil de Más Madrid anunció escasas semanas después que acudiría a la Justicia para denunciar las “irregularidades” en el procedimiento y solicitar su reincorporación al partido.

Una vez se resolvió este caso de manera interna, Ávila publicó a finales de mayo un comunicado en la red social X en el que aseguró que la situación de “hostigamiento” que sufrió por parte de su excompañero no fue un “caso aislado”.
La política manifestó que, durante los algo más de dos años en los que ambos formaron parte del consistorio, “al menos cinco mujeres han vivido conflictos de especial gravedad con Miguel Fuentes cuando han cuestionado, discrepado o llevado la contraria a las decisiones que él marcaba como ‘líder’ de Más Madrid Parla”.
Ávila aseguró entonces que fue víctima de una dinámica “continuada de presión, control y desautorización política y desgaste emocional” hacia su persona que derivó en un deterioro profundo de su “autoestima, seguridad personal y confianza política”.
Después de todo lo vivido, sigo creyendo en las personas pic.twitter.com/WQzRr7M3p6
— Isabel Ávila (@issama_avila) May 23, 2026
La oposición investigada
Asimismo, la edil que encabezará la lista electoral de Más Madrid Parla en los próximos comicios municipales de mayo, se presentó a unas oposiciones bajo sospecha de amaño en la citada localidad madrileña. Ávila fue una de las aspirantes a una plaza de auxiliar administrativa, cuyo examen se celebró el pasado 10 de marzo. Desde el principal partido de la oposición de la Comunidad de Madrid desvinculan a la política de las presuntas irregularidades, pues indican que nadie de la formación ni del ayuntamiento sabía que ella iba a presentarse a la prueba y que la suspendió.
Y es que además de que esta concejal se presentase al examen, algunos cargos de confianza del Ejecutivo municipal también lo hicieron. La edil de Más Madrid, a preguntas de El Confidencial, señaló que desconocía la situación, no reparó en el supuesto patrón de las respuestas y se consideró “una afectada más”.
En lo que respecta a la prueba, esta formaba parte de una gran oferta de empleo público debido a que se presentaron cerca de 800 personas para un total de 24 plazas. Sin embargo, varios opositores anunciaron que la impugnarían por presuntas irregularidades. Según el relato de estas personas, el examen tipo test escondía un patrón: la respuesta correcta en la mayoría de los casos era la que iba después del único enunciado que no terminaba con un punto (.). Así ocurrió en 31 de las 33 opciones. Cabe mencionar que dicha prueba constaba de 30 preguntas más otras tres de reserva ante posibles impugnaciones.
El presunto amaño fue judicializado
La plaza número 7 del Juzgado de Instrucción del Tribunal de Instancia de Parla ordenó a finales del pasado mes de abril la apertura de diligencias previas para investigar las presuntas irregularidades en el examen.
En una sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, el juzgado admitió a trámite la denuncia interpuesta por el sindicato CSIF y acordó investigar lo ocurrido en el procedimiento de acceso público a puestos del municipio madrileño.
El juzgado dio vía libre para indagar en un posible delito de prevaricación administrativa y contra la Administración pública. No obstante, la jueza titular de esa plaza se inhibió en favor del juzgado de Instrucción Decano de Leganés, ciudad donde ocurrieron los hechos denunciados, ya que el examen se llevó a cabo en la plaza de toros La Cubierta del cercano municipio.
La denuncia del sindicato apuntó a un “posible amaño en la oposición de auxiliares administrativos del Ayuntamiento de Parla”, así como a los delitos de presunta “prevaricación administrativa, revelación de secretos y tráfico de influencias”.

