El papa León XIV está en España, donde ha iniciado una gira que se prolongará hasta el viernes de la semana que viene. La visita permite un leve receso de la locura en la que se ha convertido la actualidad política en nuestro país. Una especie de stand by pactado entre las fuerzas políticas durante su estancia. El impacto de la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, el caso Leire y el goteo incesante de información están dejando al Gobierno al borde del colapso. Así lo perciben en las filas del Partido Popular donde creen que -tras la marcha del Santo Padre- el ritmo va a ser “vertiginoso”.
Tras la información que ha ido saliendo en los últimos días sobre las cloacas del PSOE, que sitúa al Gobierno en un callejón cada vez más estrecho, el debate de la moción de censura está más vivo que nunca dentro del PP. La semana del 15 de junio va a ser demoledora con la declaración de la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez y la del expresidente Zapatero. Dos imágenes devastadoras para Pedro Sánchez.
El líder del PP lo tiene claro. Alberto Núñez Feijóo no quiere quitar ni un ápice de foco a esas instantáneas, a este junio completamente destructivo para el Ejecutivo y continúa coqueteando con la moción de censura sin llegar a concretar nada. Jugar al despiste para que tu enemigo no tenga ni idea de por dónde respiras. “Las estrategias no se cuentan, se ejecutan”, es la frase que llevas dos semanas verbalizando sin parar en la cúpula del PP.
En la sede nacional esperan también la sentencia del juicio del exministro José Luis Ábalos y están especialmente pendientes de otra derivada: la más que probable imputación del PSOE como persona jurídica en la causa de la cloacas de Ferraz. Podría ser la gota definitiva.
¿Moción antes de julio, en septiembre o nunca?
Mientras llega, el PP ha vuelto a reclamar la dimisión del presidente del Gobierno por el contenido del sumario del caso Leire. “Si Pedro Sánchez no convoca elecciones el PP no descarta ningún instrumento constitucional. No lo ha descartado nunca ni lo va a descartar ahora”, insisten en la sede nacional en referencia a la hipotética moción de censura.

La realidad es que estamos viendo una evolución, en privado, de los argumentos de algunos dirigentes del partido. Hace unos meses no compartían la idea de presentar una moción de censura sin apoyos pero, ahora, creen que habría que dar el paso en el momento idóneo y presentarla. “Hay que esperar. Hay que citar al toro en el momento justo, ni antes ni después. Si no, te coge”, reflexiona un dirigente autonómico.
En este punto, algunos de los miembros del partido consultados creen que la fecha clave sería tras las vacaciones de verano. Argumentan que podría ser la acción definitiva -y la única que tiene en su mano Feijóo- de cara a la recta final de la legislatura. “Sería la presentación de su programa de gobierno y nadie podrá echarle en cara que no haya presentado la moción ante una situación tan insostenible”, defiende un miembro del Comité Ejecutivo. En cambio, otros dirigentes creen que en septiembre puede ser ya “demasiado tarde”.
Lo que tienen claro estos sectores del PP es que se debería dar el paso. Aunque no se gane. Sería la única forma de “retratar” a los socios en el Congreso de los Diputados. Estas fuentes recuerdan la moción de censura presentada por un joven Felipe González contra Adolfo Suárez en mayo de 1980. Gonzalez la perdió – por 152 votos a favor frente a los 166 en contra- pero salió fortalecido políticamente. Esa moción fue el preludio de la mayoría absoluta más rotunda hasta la fecha.
Feijóo continúa sin los apoyos necesarios
Por el momento, Feijóo se ha mostrado reticente a presentar la moción sin apoyos para que fructifique. Y, por ahora, continúa sin ellos. Los populares, el Gobierno y los socios se miran de reojo a la espera de que vayan evolucionando los acontecimientos. A los socios no les gusta lo que están viendo, pero no quieren unir su destino al de VOX y el PP. Especialmente al de VOX.

Esta semana, el PNV ha vuelto a cerrar la puerta. El líder de la formación, Aitor Esteban, ha dado por zanjada la discusión sobre un hipotético apoyo a una moción de censura presentada por Feijóo, aunque fuese “instrumental” para satisfacer el deseo de los nacionalistas de que haya elecciones generales este año. “Un partido que no ha querido el euskera en Europa, que ha defendido en el Senado que no hagan las transferencias que todavía quedan pendientes, que ha dicho barbaridades, ya me dirá usted, yo no tengo nada más que decir”, sentenciaba Esteban.
A su vez, el secretario general de Junts, Jordi Turull, ha exigido al Gobierno elecciones inmediatas y ha retado a Feijóo a que viaje hasta Waterloo para plantear la moción en persona a Carles Puigdemont. Desde Génova remarcan la diferencia entre Turull (más próximo al PSOE) y la portavoz parlamentaria, Miriam Nogueras con la que mantienen vías de comunicación abiertas y una buena relación. No confirman conversaciones con Nogueras sobre la moción de censura en sí.
Hay un detalle que puede haber pasado algo desapercibido. VOX ha dejado de apretar públicamente a Feijóo con la moción de censura. Los de Abascal llevaban un año martirizando al líder del PP con que tiene que dar el paso y presentarla. Desde hace unas semanas, no verbalizan el nombre de Feijóo para evitar añadir una presión que ven contraproducente. VOX sabe que “espanta” a los socios y está intentando, ahora sí, comportarse como un socio “leal” a Feijóo.

