El juicio del caso Kitchen llega a su recta final con las últimas declaraciones de testigos y la prueba documental de esta semana. Tras ello, comenzará el turno de las declaraciones más importantes, las de los diez encausados entre los que están el exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz; quien fuera ssu número dos, Francisco Martínez; el ex DAO de la Policía Nacional, Eugenio Pino; y el excomisario José Manuel Villarejo.
De momento, queda apuntalada la existencia de una operación orquestada por el ministerio de Interior para espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas, e intentar arrebatarle el contenido incriminatorio que pudiera tener sobre Mariano Rajoy. Si bien, la estrategia de defensa de los acusados es intentar demostrar que esa operación fue legal para buscar el dinero ilícito que guardaba Bárcenas en Suiza.
Una de las declaraciones más demoledoras hasta ahora ha sido la de inspector jefe Gonzalo Fraga, al frente de la investigación de la Unidad de Asuntos Internos en el caso Kitchen, que aseguró la existencia de una operación parapolicial: “Hay un control en tiempo real de Villarejo, García Castaño y Francisco Martínez de lo que ocurre en prisión. Es una operación absolutamente coordinada en el ámbito del Ministerio”, afirmó
Fraga también habló de que no cabía lugar a dudas que los audios incautados al comisario Villarejo en los que hablaba de ‘El Asturiano’ se refería a Mariano Rajoy, que a su entender estaba al tanto de todo.

En esa misma línea se refirió a otro testigo clave del caso: el inspector jefe de la UDEF, Manuel Morocho, que fue el encargado de investigar la caja B del PP. Morocho aseguró que existió una operación de espionaje a Luis Bárcenas y que altos mandos policiales intentaron boicotear por todos los medios su investigación acerca de la corrupción del partido y que le pidieron que dejara fuera el nombre de Mariano Rajoy.
Extremo que trató de desmentir uno de los últimos testigos llamados a declarar este lunes. José Manuel Álvarez Luna, que era jefe de la sección primera de blanqueo de capitales y anticorrupción en la UDEF, buscó desmontar la versión de Morocho: “Nosotros nunca le hemos dicho que quite el nombre, hemos podido decir que le quede claro que aparezca el nombre. Para ponerlos… no podemos fijarnos en unas iniciales, de momento, porque de entrada no se sabía si esos papeles eran reales o no”, dijo el testigo, llamado por uno de Jose Ángel Fuentes Gago, uno de los altos cargos policiales procesados.
Otra de las declaraciones clave fue la del propio Bárcenas, personado con perjudicado en la causa. El extesorero reiteró su denuncia y apuntó a la cúpula del PP como urdidora del plan para sacarle información: “La operación se inicia con los responsables del partido de esos momentos y el borrado de los discos duros”, aseveró.

La jueza Teresa Palacios ha quitado valor a cualquier mención de Rajoy y su ex secretaria general, María Dolores de Cospedal, al considerar que durante el periodo de instrucción el juez Manuel García Castellón topó la responsabilidad de la trama parapolicial en Fernández Díaz. Si bien, existen audios y declaraciones que aseguran que ambos estaban al tanto de todo.
Tal y como informó Artículo14, Rajoy y Cospedal intentaron salvar a Fernández Díaz en su testifical. Sus relatos giraron entorno a circunscribir la operación Kitchen a un operativo policial legal y dejarlo exento de ninguna implicación política. Si bien, su número dos llevó ante notario SMS que acreditarían el conocimiento de Fernández Díaz de los movimientos del operativo.
Este jueves, se escucharán en la sala los audios de Villarejo en los que habla con interlocutores de la operación parapolicial y que apuntalan toda la investigación. Es lo que se llama prueba documental, en la que se exponen todo el material incriminatorio contra los acusados.
Ya a partir de la próxima semana, todos los acusados expondrán sus estrategias de defensa. No hay orden de declaración ni tampoco está fijada la fecha de las declaraciones, pero se espera que el juicio se prolongue hasta finales de junio.

