Primer intento fallido. María Guardiola no ha logrado los votos necesarios para ser investida como presidenta de Extremadura -mayoría absoluta- y se enfrentará este viernes a una segunda votación en la que necesita más “síes” que “noes”, mayoría simple.
Los trece diputados de Vox han votado “no” a los populares, como ya habían vaticinado en el pleno de investidura. En total, Guardiola ha obtenido los 29 votos a favor de su partido y 33 votos en contra. Por delante, 48 horas en las que podría llegarse a un acuerdo. Aunque tras el debate, en Génova lo ven muy difícil.
Una segunda oportunidad
Todos los esfuerzos del PP pasan por conseguir a la segunda el apoyo de Vox. El objetivo es presionarles con la foto del voto en contra junto al PSOE. Vox, de momento, aleja esas presiones, pero no confirma si votará a favor dentro de dos días o ya en una segunda investidura. “Hay mucho acordado”, aseguraba María Guardiola en su dsicurso para presionar al partido de Abascal.
“Seguimos dispuestos a llegar a un acuerdo por Extremadura”, ha asegurado el líder del partido en la comunidad, Óscar Fernández. El discurso de la presidenta en funciones no le ha sonado mal a los de Abascal “en las formas” pero sí que es insuficiente porque “queda mucho por concretar“, en sus palabras. En su discurso, una ristra de 23 acuerdos pendientes. Guardiola lo ha negado y ha asegurado que hay “mucho acordado”.
Vox advierte a Guardiola “de enemigos” en su partido
Para Vox si hoy no hay acuerdo es “porque Génova todavía no quiere”, desmintiendo así la supuesta estrategia que sigue su partido de esperar a las elecciones en Castilla y León para cerrar los acuerdos de gobierno en Extremadura y también en Aragón. “Si el pasado jueves no hubo reunión es porque alguien de su partido no quiso y lo sabe y si hoy no se ha llegado a un acuerdo es porque alguno en Génova todavía no quiere”, le ha espetado.
El portavoz Óscar Fernández ha tratado de alimentar la idea de que Guardiola no cuenta con el respaldo de su partido y es por eso que ha tratado de atacar a la presidenta etremeña, asegurando que los suyos han tratado de “humillarla” en las negociaciones al querer supervisarlas.
“Usted tiene adversarios en la Asamblea, pero a sus enemigos los tiene en casa, en Extremadura y en Génova”, ha asegurado. “Tiene que ser duro soportar la humillación del partido de uno mismo, de reprenderla en público y desautorizarla como interlocutora”, ha denunciado el portavoz en relación a la decisión de Génova de tomar las riendas de las negociaciones para evitar una repetición electoral.

Sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo, Óscar Fernández ha dejado claro que que debe haber mucha negociación todavía. “Queremos garantías, queremos ir medida a medida, partida a partida, punto por punto, presupuesto por presupuesto”, ha pedido. Después será el momento de hablar sobre “quien” ejecuta esas políticas. Si bien, su tono era más conciliador que en las últimas semanas. Horas después el propio secretario general del partido, Ignacio Garriga, se ha mostrado posibilista: “Los extremeños quieren una nueva etapa y VOX está dispuesto”, ha dicho en sus redes sociales.
Sin embargo, el presidente del partido, Santiago Abascal, ha alejado el acuerdo, por ahora. “Estamos dispuestos a dialogar a contrarreloj pero difícil resolver en dos días lo que no se ha resuelto en dos meses. Seguimos con mano tendida”.
El PP pide a Vox que no sea “bloqueador”
El portavoz del PP, José Ángel Sánchez Julia, ha pedido a Vox que no sean “bloqueadores de la política autonómica” y ha aventurado que el “no” de Vox “retumbará en toda España y también con fuerza en Castilla y León”, donde se celebrarán elecciones en dos semanas. Así, ha pedido a Óscar Fernández que “gestionen el resultado que han dado las urnas”. “Hay que buscar puntos de encuentro pero también dentro de la proporcionalidad porque 29 es más que once”, ha recordado, en referencia a los resultados electorales de cada partido.
La presidenta Guardiola ha apelado a todos los partidos a ponerse de acuerdo. “Los ciudadanos nos han dicho que nos pongamos de acuerdo. Quiero formar gobierno, pero la oposición también tiene su responsabilidad”, ha explicitado. Ya dirigiéndose a Vox ha señalado que tiene que haber “voluntad por las dos partes”.
