Cómo prevenir las infecciones urinarias en el verano

Las infecciones urinarias pueden afectar la vejiga, la uretra y los riñones

Infecciones urinarias
Infecciones urinarias

Las infecciones urinarias son infecciones comunes que ocurren cuando entran bacterias en la uretra, de la piel o del recto, e infectan el aparato urinario, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

El aparato urinario se conforma por la vejiga, la uretra y los riñones. Según los CDC, las infecciones pueden afectar la vejiga, que es la más común y es conocida como las cistitis. La pielonefritis, por su parte, afecta a los riñones, pero es una infección menos común.

Lamentablemente, las infecciones urinarias son mucho más comunes en las mujeres, según la doctora Elena Pascual, jefa del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud Huelva. “Se debe a un claro motivo anatómico: y es que la uretra de la mujer es bastante más corta que la de los varones lo que hace más sencillo que las bacterias de la vagina y la vulva asciendan por ella hasta la vejiga”, explica la experta.

El aumento en verano

Durante la época estival se dan una serie de circunstancias que favorecen la proliferación de bacterias en la zona íntima. El incremento de la sudoración, la humedad y el uso prolongado de bañadores mojados crean un entorno propicio para el desarrollo de infecciones. “Es importante, además de mantener esta zona lo más seca posible, utilizar ropa interior de tejidos naturales como el algodón, que facilita la transpiración”, recomienda la doctora Pascual.

A ello se suma otro factor habitual durante las vacaciones: una menor atención a los hábitos saludables. La especialista advierte de que muchas personas reducen la ingesta de agua y descuidan el consumo de frutas y verduras, aspectos que desempeñan un papel fundamental en la prevención de las infecciones urinarias.

Síntomas y cuándo atenderse

Aunque en la mayoría de los casos las infecciones urinarias no son graves, sí provocan síntomas muy incómodos que pueden afectar significativamente al bienestar de quien las padece. Entre las señales más frecuentes se encuentran el aumento de la frecuencia urinaria, el escozor o dolor al orinar y la sensación constante de necesidad de vaciar la vejiga, aunque apenas se elimine una pequeña cantidad de orina. “Ante los primeros síntomas de cistitis, los pacientes deben actuar con brevedad para evitar que la infección vaya a más bebiendo mucha agua y aplicando calor en la zona”, aconseja la especialista.

Si los síntomas persisten o empeoran, es importante acudir a un servicio médico para valorar la necesidad de iniciar un tratamiento antibiótico. Esta recomendación cobra especial relevancia en mujeres embarazadas, ya que las infecciones urinarias durante la gestación requieren una vigilancia más estricta.

La pielonefritis

En algunos casos, la infección puede extenderse más allá de la vejiga y alcanzar los riñones, dando lugar a una complicación conocida como pielonefritis. La doctora Pascual explica que esta afectación suele manifestarse mediante la aparición de fiebre alta, escalofríos y dolor en la zona lumbar. Ante estos síntomas, la valoración médica resulta imprescindible para evitar complicaciones mayores y garantizar una recuperación adecuada.

La especialista insiste en la importancia de no restar importancia a estas señales de alarma, ya que una intervención temprana permite frenar la progresión de la infección y reducir el riesgo de consecuencias más graves.

Cómo prevenirlo

Una de las mejores herramientas de prevención durante el verano es no descuidar la hidratación, consumir frutas como los arándanos y los frutos rojos. “Estas frutas contienen una sustancia que evita que las bacterias responsables de estas infecciones se adhieran a las paredes de la vejiga”, destaca la doctora.

Por ello, la especialista recomienda incorporar estos alimentos a la dieta habitual, especialmente durante los meses más calurosos del año para disfrutar del verano con mayor tranquilidad.