NUTRICIÓN

Eliminar los alimentos de origen animal en la dieta genera cambios en el metabolismo, según un ensayo clínico

Un reciente ensayo clínico revela la transformación en la salud humana y medioambiental tras hacer cambios en la dieta

Una mujer comiendo fruta
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La nutrición es la base de una buena salud, y el poder transformador de esta es ampliamente conocido. Pero hay cambios que pueden ir más allá, dejando un doble impacto positivo tanto en las personas como en el medioambiente.

Un ensayo clínico reciente, publicado en la revista Nutrition BMJ, ha descubierto un interesante hallazgo sobre el impacto de un cambio de la dieta en el metabolismo y en el planeta.

Según los investigadores, una dieta vegana baja en grasas saturadas ayuda a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero relacionados con los alimentos en un 57%. Esto es casi el triple que la dieta mediterránea.

Por otro lado, esta dieta también presentaba en quienes la seguían mejores resultados cardio-metabólicos. Estos van desde una mejor sensibilidad al colesterol y a la insulina, hasta una mayor pérdida de peso en adultos con sobrepeso. Así lo indican los datos obtenidos por el equipo.

La investigación analizó los datos de 62 adultos, en un ensayo cruzado aleatorio que comparó la dieta mediterránea con la dieta vegana baja en grasas durante periodos de 16 semanas. Después, vincularon los registros dietéticos con bases de datos ambientales, para indagar en la relación entre medioambiente y nutrición.

Al respecto de las conclusiones del estudio, la doctora Hana Kahleova, principal autora del mismo, asegura que los datos “demuestran que una sola intervención (la dieta) puede reducir simultáneamente el impacto ambiental y mejorar la salud metabólica“.

¿Sólo la dieta vegana produce un gran cambio en el metabolismo y en el planeta?

Hacer dieta

Ahondando en el mecanismo del análisis, Kahleova mencionó que los principales datos medioambientales provinieron de la eliminación de los alimentos derivados de los animales.

En esa línea, la científica agregó que “al eliminar los productos de origen animal, también se modifica por completo la carga metabólica y ambiental de la dieta”.

Las conclusiones de este estudio se suman a las de muchos otros en los últimos años. Estos defienden que un cambio en la dieta hacia opciones veganas puede beneficiar no sólo al metabolismo, sino al mundo en si mismo.

La doctora sabe que las elecciones en la nutrición son “herramientas más inmediatas y escalables” de las que se dispone para actuar por la salud humana y global. Por lo tanto, aboga por una mayor aplicación de los conocimientos nutricionales de los existentes para lograr cambios profundos en ambos ámbitos.

No obstante, las mejoras en el metabolismo, el control de peso y la reducción del impacto medioambiental no tiene por qué conseguirse con un mundo completamente vegano. Aparte de inviable en muchos sentidos, resulta incluso peligroso para los pacientes con ciertas condiciones, que necesitan productos derivados de animales.

El equipo tras este ensayo clínico defiende los resultados a través de cambios en la dieta. Estos pueden lograrse también con una reducción parcial o temporal del consumo de carne, lácteos y otros. No hay necesidad de que estos desaparezcan por completo de la alimentación, simplemente cambiar los hábitos de ingesta.

En las anotaciones finales, los científicos insisten en llevar a cabo unos pocos cambios en la nutrición de las personas. Al final, estos pueden tener un enorme impacto tanto en su salud metabólica como en la protección del medioambiente.

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