Viajar sin cambiar de tren desde el corazón financiero de Alemania hasta las puertas de Ucrania será posible a partir de este verano. Leo Express estrenará el 25 de junio una nueva conexión internacional de más de 1.300 kilómetros entre Fráncfort y Przemyśl, en Polonia, una ruta que atravesará Alemania, la República Checa y Polonia con paradas en algunas de las ciudades más interesantes de Europa Central. Para quienes buscan viajar en tren por Europa sin depender de vuelos cortos ni conexiones complicadas, la propuesta llega con un atractivo añadido: billetes desde 10 euros.
La compañía checa Leo Express ha presentado esta línea como una conexión transnacional llamada a unir grandes nodos económicos, culturales y administrativos. Según la información publicada por el propio operador, el servicio comenzará a funcionar el 25 de junio de 2026, con billetes ya disponibles y precios promocionales desde 10 euros. La ruta aspira a convertirse en una de las conexiones directas más largas del continente.
Una línea de 1.300 kilómetros entre Fráncfort y la frontera ucraniana
El recorrido conectará el aeropuerto de Fráncfort con Przemyśl, una ciudad polaca situada muy cerca de la frontera con Ucrania. Entre ambos extremos, el tren pasará por puntos estratégicos como Erfurt, Leipzig, Dresde, Praga, Ostrava y Cracovia. Es decir, una sola ruta permitirá enlazar algunos de los grandes corredores de movilidad entre Europa occidental, central y oriental.
El valor práctico es evidente. Fráncfort es uno de los principales aeropuertos de Europa y una puerta de entrada global para viajeros de larga distancia. Przemyśl, por su parte, se ha consolidado como un punto clave de conexión con Ucrania desde el inicio de la guerra, tanto para desplazamientos civiles como para rutas de ayuda, tránsito y movilidad regional.
En declaraciones difundidas por Leo Express, su director ejecutivo, Peter Köhler, defendió que la nueva conexión también tiene un significado histórico: “Con esta nueva ruta, también estamos derribando el Telón de Acero entre Europa Occidental y Europa del Este, conectando importantes nodos europeos y facilitando el acceso a Ucrania”.
Horarios pensados para llegar al aeropuerto por la mañana

La planificación del horario es uno de los puntos más llamativos del servicio. Según detalla Leo Express en su página dedicada a la ruta, el tren procedente del este llegará al aeropuerto de Fráncfort poco antes de las 8:00 de la mañana, una franja pensada para facilitar conexiones con vuelos europeos e intercontinentales.
La salida desde Przemyśl hacia el oeste está prevista a las 13:31 horas, con llegada al aeropuerto de Fráncfort a las 7:53 del día siguiente. En sentido contrario, el servicio partirá del aeropuerto alemán a las 8:27 horas y llegará a Przemyśl a las 2:23 de la madrugada. El viaje completo ronda las 18 horas, pero evita transbordos y convierte el trayecto en una experiencia ferroviaria de larga distancia.
La compañía insiste en que esa llegada temprana a Fráncfort no es casual. La idea es que el tren funcione tanto para viajeros que quieren recorrer Europa por tierra como para pasajeros que necesitan enlazar con vuelos desde uno de los aeropuertos más importantes del continente.
Billetes desde 10 euros y servicios a bordo
Uno de los grandes reclamos de la ruta será el precio. Leo Express asegura que los billetes para la nueva línea parten desde 10 euros, aunque la tarifa real dependerá de la fecha, la antelación, la demanda y el tramo elegido. Como ocurre en otros servicios ferroviarios internacionales, los precios más bajos suelen agotarse primero y no siempre estarán disponibles para todos los recorridos completos.
A bordo, la compañía anuncia wifi, enchufes para cargar dispositivos, aire acondicionado, bebidas, snacks y otros servicios para trayectos de larga duración. En una ruta de casi 18 horas, estos elementos no son accesorios menores. La comodidad del viaje será clave para competir con el avión y con los trayectos fragmentados por varias compañías.
Leo Express también incluye esta conexión en su calendario oficial de nuevos servicios de larga distancia desde el 25 de junio de 2026, bajo el eje Fráncfort-Dresde-Praga-Ostrava-Przemyśl.
Una alternativa para recorrer Europa sin avión
La nueva ruta llega en un momento de creciente interés por los viajes en tren dentro de Europa. Muchos viajeros buscan reducir vuelos cortos, evitar aeropuertos saturados o construir itinerarios más lentos y flexibles. En ese contexto, un tren directo entre Alemania, República Checa y Polonia ofrece una alternativa atractiva para quienes quieren convertir el desplazamiento en parte del viaje.
El trayecto permite diseñar escapadas por tramos: Fráncfort-Dresde, Dresde-Praga, Praga-Cracovia o Cracovia-Przemyśl, por ejemplo. No hace falta recorrer los 1.300 kilómetros completos para aprovechar la conexión. La fuerza de la línea está precisamente en unir muchos viajes posibles dentro de una sola ruta.
Además, su llegada hasta Przemyśl refuerza la conexión con Europa del Este en un momento en el que la movilidad hacia Ucrania sigue siendo especialmente sensible. Aunque el tren no entra en territorio ucraniano, acerca al viajero a uno de los puntos fronterizos más relevantes de Polonia.
Una ruta con margen para crecer
La operación empezará atravesando tres países, pero Leo Express ha dejado abierta la puerta a futuras ampliaciones. La compañía ya ha mostrado interés por seguir expandiendo su red internacional en Europa Central y Oriental, con nuevas conexiones y servicios de larga distancia.
La presencia de Renfe en Leo Express añade además un elemento de interés para el mercado español. Cinco Días recordó que Renfe posee el 50% del operador checo desde 2021 y que esta expansión forma parte de su estrategia internacional en el transporte ferroviario.
Para el viajero, la novedad es sencilla de entender: a partir del 25 de junio, será posible cruzar una parte enorme de Europa en un solo tren, con tarifas promocionales desde 10 euros y paradas en ciudades de gran atractivo. Una ruta larga, simbólica y práctica que confirma una tendencia cada vez más clara: el tren vuelve a ganar terreno como forma de viajar por el continente sin mirar siempre al cielo.

